Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces

“Entre el reflejo y la palabra”

Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces

 

Definirme a mí misma como promotora de la salud no es para mí tarea fácil, sin embargo, puedo decir que en el transcurso de mi formación me he  asumido como una profesional que opta por el apoderamiento de las mujeres, interesada en favorecer con su trabajo procesos que coadyuven a minimizar las condiciones de opresión que se han impuesto a las mujeres y de promover espacios que promuevan procesos reflexivos que permitan a las mujeres hablar, cuestionar, enfrentar,  replantear , etcétera, los discursos que han incorporado como parte de una sociedad patriarcal y, el impacto que estos discursos han generado en cada una de sus vidas.

 

mujeres diversasDesde esta posición he intentado que mi práctica profesional este guiada por supuestos emancipadores, tales como la esperanza, la autonomía y la libertad, lógicamente la reflexión es parte de mi quehacer diario, no solo me refiero a los procesos reflexivos que como parte de mi labor intento promover en mis espacios de trabajo, sino también al arduo proceso de reflexión que he tenido que emprender sobre mí misma y sobre mi propia práctica.

En este camino he podido mirar lo inevitable que resulta que como parte de tu labor y mientras promueves la reflexión en otras mujeres, de pronto te encuentres a ti misma; al decir te encuentres me refiero por explicarlo de alguna manera, a reconocerte en ellas, a escucharte en su voz, a mirarte en sus ojos, a reconocer sus problemas como tuyos, y así sin importar que tan distintas sean de pronto se encuentran juntas, se encuentran cercanas.

Pero qué sucede cuando esto ocurre, desde luego hablaré desde mi experiencia propia. Para mí esta ha sido la parte más enriquecedora pues me ha permitido conocerme a mí misma, a través de otras mujeres,  me ha permitido escuchar infinidad de voces diferentes a la mía, también encontrar infinidad de formas diferentes de explicarse una misma realidad pero sobre todo me ha permitido dudar de lo que siempre he creído incuestionable y  confiar en la duda como oportunidad para aprender nuevas maneras de caminar y convertirme en lo que quiero ser.

Si a esto le sumamos que como promotora de la salud, tener la oportunidad de trabajar en espacios colectivos de reflexión es algo invaluable; en tanto que te permite por ejemplo; llevar a la práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de tu formación, conocer tus fortalezas y tus debilidades en el trabajo con la gente, te permite perfeccionar tus habilidades y vislumbrar nuevas posibilidades de acción para enriquecer tu práctica;  pues no me queda más que pensar en la reflexión  no sólo como quehacer obligatorio de lxs promotorxs de la salud, sino como posibilidad de transformar el mundo.

Y a ti, en qué medida te ha ayudado la reflexión para mejorar tu práctica como promotor/a de salud.

Licencia de Creative Commons
Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(157)

Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud

“Entre el reflejo y la palabra”

unión de manos

 

Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud

Aún recuerdo aquel día, no recuerdo la fecha, ni el mes, ni el día, sin embargo recuerdo perfectamente las sensaciones que experimenté; una mezcla de nerviosismo, incertidumbre, miedo a lo desconocido y a lo que pudiera pasar. Estaba ahí. Yo Yasmin; la promotora de la salud, junto a un grupo de mujeres indígenas con quienes a partir de entonces compartiría un espacio de trabajo conjunto, el espacio físico era un salón pequeño, en apariencia muy similar a una sala de estar; pero reconocía otro espacio; un espacio simbólico, ese que en ese primer día estuvo la mayoría de tiempo gobernado por el silencio, un silencio que después entendí, decía mucho.

Estábamos ahí, éramos quizá quince o veinte mujeres, habíamos jóvenes y mujeres mayores, encontrándonos por primera vez, todas mujeres, sin conocernos aún. En ese momento, en cuestión de segundos, vinieron a mi mente como flashes fotográficos un montón de cosas que durante mi formación como promotora de la salud había escuchado respecto al qué – hacer de lxs promotorxs, lo cierto es que en ese momento me daba cuenta que la realidad supera cualquier cosa que me hubiera imaginado mientras tomaba clases en las aulas.

Ese fue uno de los primeros contactos que como promotora de la salud experimenté con la realidad,  a partir de ese momento muchas son las vivencias que han enriquecido mi práctica como profesional de la promoción de la salud.

Yo soy Yasmin, licenciada en promoción de la salud por la UACM.

Soy una mujer que vive,  que habla mucho,  que llora, que vibra. Apasionada por la promoción de la salud crítica, con la convicción de trabajar por un mundo más justo, interesada en temas de género, interculturalidad y derechos de las mujeres y te invito a seguir este espacio donde estaré compartiendo las vivencias que día a día alimentan mi amor por la promoción de la salud y la reconstrucción que como mujer he experimentado a partir de múltiples reflexiones durante mi formación profesional.

Licencia de Creative Commons
Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(157)

Un video contra la violencia machista. Lo que está bien y lo que puede mejorar.

En facebook me encontré con este video para prevenir la violencia de pareja contra las mujeres que compartió Nociones de Género.  El video, de acuerdo con una publicación de la revista electrónica semana.com es parte de una campaña colombiana denominada «Nada justifica la violencia contra las mujeres». 

Les comparto el vínculo al video, los invito a verlo y luego a leer las reflexiones que comparto.

 

El video, al igual que muchos materiales similares, me parece excelente ya que contiene un mensaje claro y poderoso. La situación planteada es cotidiana, realista y tiene una carga simbólica interesante en el que confronta dos discursos sobre masculinidad: uno representado por el padre, lleno de valores machistas y otro representado por la palabra de su hijo y secundada por los adultos que presencian la escena. El video tiene la clara intención de descalificar el discurso machista a través del mensaje implicito y explícito del niño: Tu no eres un modelo a seguir ya que tu masculinidad es violenta. El mensaje es altamente emotivo y me parece que el video cumple con su función y abona, poco a poco a que en la sociedad no se sigan valorando los modelos de masculinidad violentos, aunque falte mucho por hacer. Me parece que el video en sí puede ser un eco gubernamental de los esfuerzos realizados durante muchos años por grupos de organizaciones civiles, que han logrado posicionar la perspectiva de género en el discurso de las agencias gubernamentales (al menos en el discurso). En estos sentidos el video me parece celebrable.

Sin embargo, analizando el video en un plano diferente pienso que hay elementos cuestionables, y por lo tanto, que pueden mejorar. El plano que pretendo realizar es el de las relaciones de poder que se establecen entre la parte promotora de salud (que produce el video) y la parte a la que se dirige (la población en general y para mi análisis, los hombres violentos en particular). Para simplificar me referiré al promotor de la salud y al otro.

Desde esta perspectiva parto del supuesto de que en el video la parte promotora de la salud construye una representación triple: de él mismo, y del otro al que dirige su mensaje (el hombre violento) y de la sociedad. En ella el promotor de la salud actúa desde una posición de autoridad y desde ahí emite su mensaje. La autoridad que ostenta está fundada en la representación de las instituciones que emiten la campaña (Gobierno de la República de Colombia, Autoridad Nacional de Televisión y la Embajada de España en Colombia). La representación incluye el saber experto de los individuos que intervinieron en la elaboración del video o en la validación del mismo. El niño del video representa a la parte promotora de la salud al ser su vocero. En su discurso lleva el respaldo y la voz de estas instituciones, lo cual le confiere autoridad. También la voz de las instituciones se reproduce en la representación de la sociedad en general que se convierte en su vocera: El público asistente al partido de futbol, en cual valida y respalda el discurso del niño. Por otro lado se construye una representación del otro, el receptor del mensaje: el hombre machista y violento. A este personaje se le pone en una posición en la que toda su autoridad y poder se ve erosionada. Se le plantea como único responsable de su masculinidad, como si la sociedad, el mercado y el estado no tuvieran que ver en su conformación. Podré estar de acuerdo con el mensaje, pero también sé que es parcial y la solución no es marginar a los hombres violentos.

Puestas las cosas así el video genera una situación en el que la autoridad impone un discurso, una visión, una manera de ser. El otro debe asimilar el mensaje como una verdad incuestionable. Quiero aclarar que no cuestiono el contenido del discurso en sí (por supuesto que no hay justificación a la violencia del hombre contra la mujer en las relaciones de pareja) sino el mecanismo de imposición de significados. Es mediante este mismo mecanismo de imposición (aunque con medios diferentes) desde la autoridad en la que se posicionó el discurso machista como hegemónico. Cambiar un discurso de dominación por uno más liberador es un avance, pero me parece que validar el mecanismo de imposición no lo es.

Por otro lado el discurso institucional en el video no está exento de contradicciones ya que valida una conducta social en la que se margina al que se considera que está mal. La exclusión y la marginación del otro (por más que no estemos de acuerdo con él) son una forma de violencia. Parece decir el video «tú no puedes violentar, pero yo sí» y «violenten al violento». El video mejoraría mucho si se detuviera en el segundo después de que el niño le dice «por que usted le pega a mi mamá».

Existen muchos hombres violentos que se sienten cómodos con serlo y no lo ven mal. También existen muchos que a pesar de que lo son no lo quieren ser, o cuando menos quisieran serlo menos. De cualquier forma el ejercicio de la violencia en las relaciones de pareja es una cadena para los hombres y me parece que al menos tedríamos que ofrecerles la oportunidad de reflexionar sobre ello y crear condiciones para que puedan emanciparse.

Una condición para la reflexión que conduzca a la emancipación (que incluye el reconocimiento de las cadenas en uno mismo, de los efectos en nuestras vidas y las acciones para romperlas) es la posibilidad de la emergencia de otras voces en uno mismo. Estas no surgen de simplemente expresar una opinión sino que requieren de condiciones especiales afectivas y cognitivas en las que el ser humano pueda hacer emerger otras voces interiores y dialogar con ellas. Todo ser humano que tenga uso de sus facultades mentales tiene el potencial de reflexionar, sin embargo este potencial puede atrofiarse socialmente. El marketing en la televisión, la educación bancaria y el machismo son buenos ejemplos de prácticas que atrofian la posibilidad de reflexionar. Un hombre que fue educado para reprimir la expresión de ciertos sentimientos considerados como femeninos acaba por acallar esas voces en su interior hasta limitar su capacidad reflexiva. ¿Qué sentiría el hombre del video cuando el hijo le suelta esa frase? ¿Qué hace con ese sentimiento? ¿cómo lo procesa? ¿qué posibilidades tiene de reflexionar sobre ese sentimiento para convertirlo en conocimiento? ¿qué hace la parte promotora de la salud para crear condiciones para que esas voces emerjan y este hombre pueda escucharlas en su diálogo reflexivo? En el video hace poco. Quizás la campaña contemple estos aspectos pero el video solo le ofrece desprecio de la sociedad y castigo por el estado.

Lo que yo creo es que al menos la parte promotora de la salud tendría que trabjar para que los hombres desarrollaran su capacidad reflexiva como herramienta para su emancipación. Por supuesto que la estrategia no es fácil. No todos los hombres tendrían la voluntad siquiera de intentar un cambio, pero habría muchos que sí. Hay experiencias que lo demuestran. Cada cual partiría de su circunstancia, de su historia, de qué tan dominado esté, de cuánto lo pueda ver, y los resultados serían diferentes. Creo que vale la pena. Creo que por donde se tiene que empezar es por darle la palabra al otro, para que hable desde sus distintas voces. El video no hace eso: el hombre habla como una herramienta del discurso machista. Habla desde una sola voz, después del mensaje de su hijo se le niega la palabra. No aquella que exprese burla o más violencia, sino aquella más profunda qué hable de lo que siente este hombre cuando su hijo, al que sin duda ama, lo cuestiona como hombre.

Decir por todos los medios que la violencia está mal ha permitido mucho avance, pero no es suficiente. Hombres y mujeres tenemos derecho a liberarnos. He visto muchísmos videos parecidos a este y la enorme mayoría presenta este problema. Me parece que en buena parte el formato limita la posibilidad de hacer lo que propongo pero creo que el video podría tener otro final, y ese final podría ser el inicio de un largo camino para muchos hombres: el camino de su emancipación. Una invitación a caminar y un lugar en dónde hacerlo. Me gusta mucho más este video (sin su final, claro) como una situación generadora en un taller reflexivo. Sin duda un formato que permite mucho más la reflexión profunda, la aparción de múltiples voces y la reflexión colectiva.

Espero que estas reflexiones sirvan a otros promotores de salud. Mi intención no es descalificar el trabajo de otros promotores de salud, sino a través de su trabajo hacer un análisis crítico que nos permita aprender. Yo he aprendido al escribir estas palabras y puedo ver sus limitaciones. Mi trabajo como promotor de la salud en temas de género es mínimo y espero que otros promotores podrán leer mis palabras desde una posición de mayor experiencia. No escribo como experto en violencia ni en género. Escribo desde mi experiencia en la generación de ambientes pedagógicos para el desarrollo de la reflexividad y desde algunos aspectos de la perspectiva emancipadora de la promoción de la salud. Les agradecería mucho a quien lea estas líneas que enriquecieran esta publicación con sus puntos de vista. Valgan mis palabras más como una provocación de una reflexión colectiva, mejor de la que pueda ofrecer yo con mis voces.

David García Cárdenas

Nota: para dejar tu opinión debes crear una cuenta en este sitio.


 

 

Licencia de Creative Commons
Un video contra la violencia machista. Lo que está bien y lo que puede mejorar. by David García Cárdenas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.manantialdenubes.org/members-2/david-garcia/profile/.

(367)

Foro: ¿A qué crees que se deban dichas similitudes y/o diferencias?

Este foro es parte del taller virtual «Reflexionemos sobre género a partir de comercial de coca-cola»

Instrucciones:

Ahora que te has cuestionado sobre las similitudes y diferencias entre el comercial y tu propia experiencia, te invito a que reflexiones a qué crees que se deben dichas similitudes y/o diferencias.

 

(931)

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers: