Cartas de una Promotora de la Salud a un Ingeniero Civil (carta 2)

Mi nombre es Beatriz Noriega Luciano, soy una mujer alegre; luchadora romántica y soñadora empedernida que ha convertido muchos de esos sueños en proyectos viables. Soy observadora y callada cuando tengo que serlo, amo el conocer nuevas personas y nuevos lugares pues siempre estoy aprendiéndome a través de la relación que establezco con “el otro” en un encuentro y reconocimiento con mí ser interno. Soy Licenciada en Promoción de la Salud egresada de la primera generación de la UACM.

Escribí una serie de cartas como un ejercicio reflexivo a mi labor como promotora de la salud en relación con el otro, ya sean mis colegas; ingenieros civiles, arquitectos así como las personas de la comunidad en la que se desarrollo el proyecto en el que me involucre de marzo a diciembre del año 2011.

 

Pueden leer la primera carta aquí

 

Bien, pues va la segunda carta. ¡Espero sus comentarios!

 

 

15 de marzo del 2011

 

Apreciable Ingeniero (MCP)…

 

¿Será a caso que una Promotora de la Salud también debe dedicarse a las Relaciones Públicas? Aún no hemos conseguido al profesionista “Arquitecto de Barrio” para el estado de Tlaxcala. Yo estoy sintiendo un poco de presión, ya que ahora, el Dr. Paz me ha solicitado que sea yo la que entreviste y elija a la persona ya sea  arquitecto o ingeniero civil.  Esa idea me agradó, porque digo al final él será mi compañero de trabajo, es decir, mi par. Comencé por recurrir a mi capital social para ver si dentro de mis conocidos había alguien interesado en participar en el proyecto. Por el momento tú eres la única persona que yo conozco que cubre con una buena parte de los requisitos, salvo que estas en tierras Guanajuatenses y el proyecto es en tierras Tlaxcaltecas. Pase a una segunda etapa y recurrí a la red social de mis hermanas y sus conocidos.

En estos días he entrevistado a dos candidatos, ambos ingenieros civiles con experiencia en trabajo en instituciones privadas y de gobierno, sin embargo creo que mi mirada y mi razón me sugieren en no verles como una opción viable, ya que no es lo que ellos están buscando y tampoco lo que yo estoy buscando, me refiero a su gusto y agrado por el encuentro con “el otro”, es decir por hacer trabajo comunitario, un detalle primordial en este tipo de proyectos. “El agrado por el trato con la gente”

El Ing. Serenidad había quedado en enviarme curriculum de algunas personas y hasta la fecha no lo hizo, así que hoy decidí  presentarme en sus oficinas del infonavit, ubicadas en Boulevard Revolución, col. Atempan, muy cerca del Centro de Tlaxcala. Quedó también en convocar a una reunión con los vecinos de la unidad para presentarme a mí y el proyecto pero tampoco lo ha hecho. Eso sin contar que también quedó muy formal en ayudarme a conseguir un espacio para vivir allá. Al llegar a las oficinas, su secretaria me comento que él tenía reuniones y que no podría atenderme así que decidí regresar más tarde para verle. Aprovechando mi viaje, me dispuse a conocer la unidad  “San Diego Crom”, a pie en  este día, aún de invierno, con el aire tocando mi ser.

Me lleve una sorpresa muy grande pues resultó ser que la unidad que recorrimos en camioneta no era la unidad San Diego Crom, sino otra. ¿Qué tal he? Desde mi perspectiva creo que un reconocimiento de la comunidad es mejor hacerla a pie, pues al hacer el recorrido también te puedes dar la oportunidad de observar con los sentidos, es decir mirar que mi realidad quizá no será la misma que la de otros ojos, escuchar lo que “el otro” está diciendo no sólo con el oído sino también con el corazón, probar que las personas no sólo sienten alegrías sino también tristezas, dolor, rabia, enojo y qué decir del tacto y no de un tacto sólo con el tocar sino también con el sentir con este poder mostrarme ante la otra persona que está frente a mí, tal cual como humana que soy y no con esta etiqueta de mi ser profesionista. Y pues creo que la camioneta finalmente fue una barrera que se puso para no poder mostrarse y encontrarse con las personas de la comunidad.

Así que en esta ocasión yo me di la oportunidad de hacer el recorrido y reconocimiento del lugar de inmediato algunas personas me ubicaron como extraña y ajena a la unidad, hubo una Señora, llamada Amapola que me ofreció el departamento de su amiga, me dijo que la renta era barata y me citó para el día jueves.

¿Recuerdas ingeniero que te comente que estoy pensando en vivir en Apizaco? aunque aún no defino si será bueno vivir en este espacio en donde se desarrollará el proyecto pues de pronto creo que será bueno involucrarse más de cerca con los vecinos de esta unidad habitacional, sin embargo yo no dejare de ser una extraña o ajena al lugar, ya definiere más adelante y te contaré.

Creo que este primer contacto con la Sra. Amapola me sirvió no sólo para saber de la renta del lugar sino también para saber cómo se siente ella viviendo ahí y como mira lo que sucede en este lugar.

Yo por mi parte observé que en la mayoría de los edificios la pintura se veía desgastada, algunas calles no contaban con pavimento, el área de juegos para los niños estaban en malas condiciones. Recordé que justo ese era el punto principal que se mencionó en la conferencia (que se nos dio a los promotores como parte de la capacitación para el proyecto), los promotores llegarán a mirar y trabajar con estos problemas (desde la visión de los responsables del proyecto “rehabilitación de barrios”)

Mis pies continuaron animosos su caminar y  conversé con gente de una tienda y con uno que otro vecino que se hacía notar por su presencia dentro de la unidad. Yo sólo me presentaba como una chica que estaba buscando un lugar para vivir pero creo que la gente tenía mucho que contar como bien lo dice, Cristina Pacheco (Conductora de canal 11 con el programa  aquí nos toco vivir). Creo que esta capacidad de escucha me ha sido favorable para mi labor como promotora de la salud ¿Tú crees que sea importante tomar en cuenta lo que la gente dice? ¿Los ingenieros escuchan a las personas? ¿Crees que sea una habilidad que sólo algunas personas la desarrollen, sean de la profesión que sean?

¿Cuántas preguntas verdad? Recuerda lo hemos conversado y ambos concluimos que estas preguntas nos hacen tener una mirada crítica y reflexiva. Sabes a mí lo que me embruja y me hechiza es todo lo que una persona tiene que contar. Eso me hace darme cuenta que no puedo sólo quedarme o encuadrarme en un modelo para hacer trabajo con la gente sino en que debo echar mano de muchas otras herramientas para ello. ¿Tú qué piensas ingeniero?

Después de haber conversado con algunas gentes, me di cuenta que estas personas de la unidad, San Diego Crom hablarían de muchos problemas de salud, pero no sobre los que te estás imaginando ¿recuerdas nuestras charlas sobre ello? Largas charlas verdad, bueno pues estos problemas no tienen nada que ver con los problemas de enfermedad sino sobre los que tienen que ver con sus propias relaciones sociales, o los que tienen que ver con sus limitantes a sus proyectos personales y colectivos, los que hacen que sus capacidades humanas se vean limitadas, en fin ya lo iremos mirando y viviendo en el proceso…….

Abordé el colectivo que me llevó al Centro de Apizaco y de ahí tome la pecera, para llegar a las oficinas del infonavit, la cual se fue puebleando. Eso me permitió observar y percibir un aroma distinto al de la Ciudad de México, mirar como las dinámica de lo cotidiano aquí no son tan cotidianos bueno al menos no para mí. Calculé el tiempo que me haría si me quedaba a vivir en Apizaco y ese tiempo es más menos una hora de distancia.

Al llegar a las oficinas del infonavit ya estaba ahí el Ingeniero Serenidad. Converse con él y me dijo que aún teníamos tiempo para “cubrir nuestras metas”, que me fuera con calma. Su actitud me enfadó un poco, la forma en la que interprete su mensaje fue. “a mí sólo me interesa cubrir mis metas” como todo un agente trabajando para una institución, -pense-. Le comenté que era importante que yo comenzara con mis visitas domiciliarias y que la gente se fuera involucrando en el proyecto, ya que el objetivo de este programa era la implementación de un modelo participativo en donde la gente sería la encargada de planificar su proyecto. –Sonrió- y su sonrisa me complicó más. Pues no quería interpretar esa sonrisa así que amablemente le sugerí la siguiente semana para llevar a cabo la reunión con los vecinos de la unidad, y esta se acordó para el día martes 22 de marzo a las 16:00 Hrs.

La complejidad de mis pensamientos, un contraste con mis emociones.

Te saludo con mis ojos mirando por el cristal del autobús Atah, de regreso a la ciudad de México.

 

Promotora de la Salud (BNL)

 

 

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Cartas de una Promotora de la Salud a un Ingeniero Civil (carta 2) by Beatriz Noriega Luciano is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

 

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