Parto humanizado

Parto humanizado Elba Vargas Romero El embarazo es una de las etapas reproductivas más hermosas para las mujeres que deciden formar una familia, luchar por la vida de un nuevo ser que por elección, han decido traer en su vientre pero también un compromiso de cuidarlo y educarlo, el embarazo es un periodo de descubrimiento y contacto de la mujeres que gozan del privilegio de llevar consigo una futura vida, para muchas de es un periodo de comunicación, disfrute, contacto de mujer a hijo es el primer contacto con él y además la que goza del privilegio de llevarlo consigo a donde quiera que se va y ¿si el embarazo es una etapa hermosa para la mujer por qué no habría de serlo el parto? “El parto y nacimiento son el punto de partida de la vida y son por ello procesos que afectan el resto de la existencia humana. De ahí que la humanización del parto constituya una necesidad urgente y evidente. Por tanto creemos firmemente que la aplicación de la humanización en los cuidados que se proveen al comienzo de la vida humana será determinante y definitiva para las sociedades futuras”[1]    En 2000 México y otros 188 países miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se comprometieron a cumplir con los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) donde se resalta el objetivo 5 relacionado con la salud materna, el cual busca una reducción de tres cuartas partes de muertes para 2015.[2] Dentro de los derechos humanos se establecen aquellos que son propios del parto y el nacimiento dentro de los cuales podemos encontrar ·         El derecho a la dignidad Personal Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos Artículo 11 de la Convención Americana de Derechos Humanos ·         El derecho a la vida, la libertad, seguridad e integridad de la personas Articulo 1 Declaración Americana de Derechos y Deberes del Hombre Artículos 4, 5,7, Convención Americana de Derechos Humanos Artículo 6 y 9 del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales Artículo 6 Convención sobre los  Derechos del Niño ·         Derecho a no ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Artículo 5 Convención Americana de Derechos Humanos Artículo 7 Del Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales Artículo 37 Convención Sobre Derechos Del Niño ·

Derecho a la igualdad en la atención de la salud y que no haya discriminación por motivos de clase social, edad, raza o etnia Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales Recordemos que de acuerdo a los convenios, pactos y documentos oficiales que México ha firmado en materia de derechos humanos tiene además que cumplir con las obligaciones de los estados partes que firman el convenio los cuales son de acuerdo a la Observación General 14 Respetar  exige que los Estados se abstengan de interferir directa o indirectamente en el disfrute del derecho a la salud en particular absteniéndose de denegar o limitar el acceso igual de todas las personas, incluidos, los presos o detenidos, los representantes de las minorías, los solicitantes de asilo o los inmigrantes ilegales, a los servicios de salud preventivos, curativos y paliativos; abstenerse de imponer prácticas discriminatorias como política de Estado; y abstenerse de imponer prácticas discriminatorias en relación con el estado de salud y las necesidades de la mujer. Cumplir requiere que los Estados adopten medidas apropiadas de carácter legislativo, administrativo, presupuestario, judicial o de otra índole para dar plena efectividad al derecho a la salud en sus tres visiones  es obligación de los estados parte  reconocer los derechos en sistemas políticos y ordenamientos jurídicos nacionales, de preferencia mediante la aplicación de leyes, y adopten una política nacional de salud acompañada de un plan detallado para el ejercicio del derecho a la salud en este caso el pleno cumplimiento al goce y disfrute de los DDHH  y en particular el derecho a la salud La infraestructura de la sanidad pública debe proporcionar servicios de salud sexual y genésica, incluida la maternidad segura, sobre todo en las zonas rurales.[3] ·         Cumplir proveer  que los estados  adopten medidas positivas que permitan y ayuden a los particulares y las comunidades disfrutar del derecho a la salud. ·         Cumplir facilitar un derecho específico  enunciado en el Pacto en los casos en que los particulares o los grupos no están en condiciones, por  razones ajenas a su voluntad, de ejercer por sí mismos ese derecho con ayuda de los medios a su disposición. ·         Cumplir promover e que los Estados emprendan  actividades para promover, mantener y restablecer la salud de la población. Entre esas obligaciones  figuran las siguientes: i) fomentar el reconocimiento de los factores que contribuyen al logro  resultados positivos en materia de salud, ii) velar por que los servicios de salud sean apropiados desde el punto de  vista cultural y el personal sanitario sea formado de manera que reconozca y responda a las 13 necesidades concretas de los grupos vulnerables o marginados; iii) velar por que el Estado cumpla sus obligaciones en lo referente a la difusión de información apropiada acerca de la forma de vivir y  la alimentación sanas, así como acerca de las prácticas tradicionales nocivas y la disponibilidad de servicios; iv) apoyar a las personas a adoptar, con conocimiento de causa, decisiones por lo que respecta a su salud. Proteger, las obligaciones de los Estados de adoptar  leyes u otras medidas para velar por el acceso igual a la atención de la salud y los servicios  relacionados con la salud proporcionados por terceros; velar por que la privatización del sector de la  salud no represente una amenaza para la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de los servicios de atención de la salud; controlar la comercialización de equipo médico y medicamentos por terceros, y asegurar que los facultativos y otros profesionales de la salud reúnan las condiciones necesarias de educación, experiencia y deontología En contra parte a los derechos humanos que forman parte del parto y el nacimiento que están plasmados en documentos internacionales se encuentran una serie de violaciones a los derechos de la mujer al momento del parto que en muchas de las ocasiones son ignoradas y pasadas por alto, se tiene la creencia de que el médico y solo él es el indicado para traer a un niño al mundo y además de eso que las prácticas tradicionales ponen en riesgo la vida de la madre y el producto de el embarazo. Por ello se resalta lo siguiente:

Los Derechos Humanos que se vulneran en el parto[4] A la intimidad, por la intromisión no consentida en la privacidad de las mujeres, mediante la exhibición y/o revisión masiva del cuerpo y los órganos genitales. A la integridad corporal que se relaciona con los principios básicos de privacidad autonomía y dignidad. A la información y a la toma de decisiones libres e informadas sobre su salud. Cuando se realizan prácticas sin previa consulta o información, negando la posibilidad de tomar decisiones alternativas, en algo tan íntimo y personal como es la salud sexual y reproductiva. A no recibir tratos crueles, inhumanos o degradantes. Con la insensibilidad frente al dolor, el silencio, la infantilización, los insultos, los comentarios humillantes y los malos tratos (sobre todo en mujeres que ingresan a los hospitales públicos con síntomas que generen  la sospecha de abortos provocados). Al más alto nivel de salud posible, cuando se apliquen los conocimientos  más actualizados y se causa daño e iatrogenia. Esta serie de violaciones a los derechos humanos de las mujeres al momento del parto reflejan la poca atención que se denota al parto haciéndolo pasar como un proceso simplemente quirúrgico o fuera de la naturaleza humana lo que implica que no se está considerando como un periodo normal de la vida de una mujer. Aunado a ello la OMS emite las recomendaciones para un parto más placentero y acorde a la salud de la mujer al momento del parto.    Recomendaciones de la organización mundial de la salud (OMS) *Toda mujer tiene el derecho fundamental de recibir una atención prenatal apropiada y tener un papel central en todos los aspectos de esa atención. Los factores sociales, emocionales y psicológicos son decisivos. *Debe darse a conocer entre el público atendido en los hospitales información sobre las prácticas de los mismos en materia de partos (porcentajes de cesáreas, etc.). No existe justificación en ninguna región geográfica para que más de un 10 al 15% sean por cesárea. *No existen pruebas de que la vigilancia electrónica del feto durante el trabajo de parto normal tenga efectos positivos en el resultado del embarazo. *No está indicado el afeitado de la región púbica ni los enemas. *Las embarazadas no deben ser colocadas en posición de litotomía (tumbadas). Se las debe animar a caminar durante el trabajo de parto y cada mujer debe decidir libremente la posición que quiere asumir durante el parto. *No se justifica el uso rutinario de la episiotomía (incisión para ampliar la a

bertura vaginal) *No deben inducirse (iniciarse por medios artificiales) los partos por conveniencia. *La inducción del parto debe limitarse a determinadas indicaciones médicas. Ninguna región geográfica debe tener un índice de trabajos de parto inducidos mayor al 10%.(España: 40%) *No se justifica científicamente la ruptura artificial de membranas por rutina. *El neonato sano debe permanecer con la madre cuando así lo permita el estado de ambos. Ningún procedimiento de observación del recién nacido justifica la separación de la madre. *Debe fomentarse el inicio inmediato del amamantamiento, inclusive antes de que la madre salga de la sala de partos. [5] Por años las mujeres parieron sin médicos y si ahora se recurre a la práctica médica es por salvaguardar la vida de la mujer y de los niños por ello se recurre a la atención hospitalaria que debería dar la atención adecuada a la población de mujeres en labor de parto; sin embargo, son tratadas como sujetos productores, que al terminar con una la que sigue sin considerar las necesidades de la niña o niño o de la madre. La atención humanizada al parto es una práctica no violenta de atención al embarazo, parto y nacimiento, asegura el respeto de los derechos fundamentales, de los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres, parejas y bebes reduciendo complicaciones perinatales, la mortalidad materna y los costos de asistencia médica. Se la ha llamado parto humanizado al modelo que pretende tomar en cuenta de manera explícita directa , las opiniones , necesidades y valoraciones emocionales de las mujeres y su familia en los procesos de atención al embarazo, parto y puerperio: teniendo como objetivo fundamental el que se viva la experiencia como en momento especial, placentero, en condiciones de dignidad humana donde la mujer sea sujeto protagonista de su propio parto, reconociendo el derecho de libertad de las mujeres o las pareja para tomar decisiones sobre donde, como y con quien parir, en uno de los momentos más conmovedores de su historia. El termino de nacimiento humanizado abre más elementos, dándole un peso muy importante al impacto que tiene esta atención en el bebe recién nacido y su desarrollo futuro, considerando sus necesidades de recibir alimento y afecto de manera inmediata al nacimiento, en un contexto amoroso y no violento “Aquel en que se toman en consideración como prioridad los deseos de la mujer y no los del médico. Se atienden hasta en lo más mínimo sus necesidades y se respetan sus derechos. Se le estimula a confiar en ella misma y en su intuición. No se le trata como a un simple objeto de trabajo ni como a una persona ignorante que no sabrá qué hacer si no se le está orientando. Se le apoya en sus decisiones y se le brinda consuelo y apoyo permanente. Se le permite la compañía de quien ella decida, su pareja, su Doula, sus familiares o la persona de confianza que ella decida. Se le brindan las facilidades para que se encuentre en un ambiente de respetada intimidad, que no recuerde el ambiente de un hospital” El parto y el nacimiento humanizado se fundamenta en la valoración del mundo afectivo-emocional de las personas, la consideración de los deseos y necesidades de sus protagonistas: madre, padre, hija o hijo y la libertad de las mujeres o las parejas para tomar decisiones sobre dónde, cómo y con quién parir, en uno de los momentos más conmovedores de su historia. Lo opuesto es el proceso de medicalización habitual en el que el destino de la mujer y su hijo está sujeto a procedimientos de intervención rutinarios que no consideran las diferencias y especificidades individuales, transformando

en violentas las actitudes asistenciales.

  • Reconocer en padres e hijos a los verdaderos protagonistas.
  • No intervenir o interferir rutinariamente en este proceso natural, no habiendo una situación de riesgo evidente.
  • Reconocer y respetar las necesidades individuales de cada mujer/pareja y el modo en que desean transcurrir esta experiencia (en una institución o en su domicilio).
  • Respetar la intimidad del entorno durante el parto y el nacimiento.
  • Favorecer la libertad de posición y movimiento de la mujer durante todo el trabajo de parto (parto en cuclillas, en el agua, semisentada, o como desee).
  • Promover el vínculo personalizado entre la pareja y el equipo de asistencia profesional.
  • Respetar la necesidad de elección de la mujer de las personas que la acompañarán en el parto (familia, amigos).
  • Cuidar el vínculo inmediato de la madre con el recién nacido, evitando someter al niño a cualquier maniobra de resucitación o exámenes innecesarios.[6]

“El parto humanizado como una nueva forma de nacer no es algo nuevo es una práctica que a lo largo del tiempo se ha ido perdiendo ya que antes del siglo VII las mujeres occidentales daban a luz en cuclillas sentadas y de pie, esto cambio cuando el rey Luis XIV de Francia, dispuso que para poder presenciar el nacimiento de sus hijos, sus mujeres deberían de dar a luz acostadas, aunque esta postura hace más difícil y doloroso el parto, pronto se generalizo, y los médicos franceses tuvieron que inventar fórceps para evitar algunas de sus consecuencias”. Un parto más humano no hace médicos menos profesionales que no puedan llevar a cabo su práctica médica implica no solo la aplicación de conocimientos que se adquieren tanto en la teoría como en la práctica a su vez se establece un contacto del médico con su paciente y la llegada de un nuevo ser de una manera más cercana, amable y sobretodo en la que se puedan comunicar en ambas partes y se atiendan las necesidades de ambos al momento del parto para que de esta manera se pueda acceder a un parto más rápido, menos doloroso y sin sufrimiento para el nuevo ser que llega a las vidas de ambos ya que el médico es quien recibe en sus manos a la nueva vida y la madre es quien se encargara de resguardar esta vida.


[1] Declaración de Ceará sobre la humanización del parto, Fortaleza Brasil 2002.
[2] Atención del parto y nacimiento. Nueve lunas.org
[3] Observación General 14
[4] Ibídem

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