EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud

EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud

Hace tiempo me invitaron a participar en la presentación de el libro El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. La lectura de este libro fue, además de interesante, sumamente útil para mi práctica docente en promoción de la salud  ya que las reflexiones que presenta el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) nos pueden ayudar a situar el contexto de muchos de los problemas y retos de la promoción de la salud, así como el papel que puede jugar la misma frente a estos problemas. En este artículo les presento una versión adaptada de las reflexiones que compartí en esa presentación.

pensamiento 1  En este artículo me apegaré a una de las intenciones explicitadas en el libro: servir como una provocación para los lectores. Así pues me propongo en los próximos minutos, más que hacer una síntesis completa del libro, hablar de algunas de las reflexiones que me provocó su lectura. Lo anterior con la esperanza de que mis palabras les provoquen sus propias reflexiones y la intención de acercarse al libro.

A través de distintas voces los Zapatistas nos comparten su visión de futuro (y presente) para México y el mundo: El capitalismo está cambiando y está en un periodo de crisis. En la crisis que se observa ellos los zapatistas, junto con algunos de sus colaboradores vaticinan una tormenta, un tiempo en el que la miseria y el sufrimiento de billones en el mundo aumentará, así como la violencia, en todas sus formas, de quienes gobiernan el mundo. Observan que a los ya tradicionales mecanismos de depredación que tiene el gran capital se suman otros. Proponen que además de los medios de producción y acumulación de riqueza se suman los medios de despojo. Afirman que, toda vez que la riqueza ha sido resignificada y que todo ahora es mercancía, el capitalismo ha regresado a sus orígenes, el tiempo de la acumulación primaria del capital para despojar a las personas de todos sus bienes, su territorio, sus recursos, y transgrediendo la esfera personal para despojar a las personas hasta de su fuerza de trabajo generando mecanismos para comprometerla al servicio de sus intereses, y de esta manera apropiarse de las personas mismas. Nos platican con ejemplos cercanos y lejanos a nuestra realidad urbana de la nueva estrategia de control territorial que implica la destrucción física y simbólica de espacios, de tejido social, de organización, incluso la organización del Estado por distintas formas de guerra. Que la destrucción es seguida del despoblamiento de los territorios ocupados, dejando solamente a las personas que resulten útiles en ese momento. Que estos procesos van acompañados a su vez de una reconstrucción y reordenamiento favorable a sus intereses. Por cierto, esta explicación encaja muy bien con la que hacen los estudiosos de los sistemas de salud, cuando nos relatan cómo han pasado de ser sistemas de servicio público a sistemas de despojo de los recursos de las personas. Sistemas de solidaridad social a sistemas de autofinanciamiento individual.  Regresando al relato del libro nos hablan de cómo personas, empresas, gobiernos, naciones son ya controladas por el gran capital, que por vía de las deudas ejerce una dominación casi total y crea un ambiente para despojar de forma legal a todos de todo.

 

 

…la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente…

El monstruo del capitalismo, la hidra de mil cabezas nos devora y según nos dicen en el libro esto se pondrá peor. Esto pareciera una fantasía catastrofista si no fuera porque los ejemplos que dan, las pistas que usan, son más que cotidianas y hacen pensar en nuestra propia geografía chilanga. Pienso en la ciudad de la salud, pienso en el corredor cultural chapultepec, pienso en mi quincena y a manos de quiénes va a parar inevitablemente en pagos de deudas en las que comprometí dinero que aún no gano, comprometiendo mi libertad. Pues uno no puede menos que sentirse preocupado. Ahora frente a este escenario tan sombrío los zapatistas nos preguntan ¿y si no? ¿y si nos equivocamos? Y nos invitan, nos provocan, a que mediante el pensamiento crítico pongamos a prueba su perspectiva y de forma más amplia miremos a la hidra para crear nuevas comprensiones, pero de eso no hablaré todavía. Por que el pronóstico de tormenta tiene un complemento, un pensamiento 2mensaje especial para aquellos que asumimos que de una u otra forma luchamos contra el sistema por un mundo más justo. El mensaje especial no es ninguna novedad en realidad, creo que la mayoría nos damos cuenta, sin embargo frente al escenario de tormenta el mensaje se vuelve más lastimoso, más incómodo. El mensaje, diré, es que la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente. No podemos ajustar nuestro calendario de lucha los episodios que desde el poder se generan, luchar a su ritmo, esperar al siguiente golpe para brincar. Mucho menos podemos pensar que la clase política de izquierda nos va a salvar y que luchar significa ponerlos a ellos donde hay, por decirlo con más de un sentido. Nuestra lucha no es suficiente, nos dicen al tiempo que nos invitan a reinventar la lucha. Nos sugieren -entiendo- que frente a la lucha episódica inventemos luchas permanentes, llevar la lucha a nuestra vida cotidiana y hacer de nuestra vida cotidiana una lucha. Que reforcemos la resistencia frente al despojo, sí, pero que vayamos más allá de la resistencia activista. Que no sólo hagamos protesta y denuncia. Nos invitan -entiendo- a girar del activismo a la organización. De resistir y preservar lo que tenemos a crear y ganar terreno. Organización para crear alternativas, girar el énfasis de luchar para destruir a luchar para resistir, y de ahí girar una vez más para luchar para crear. Entonces la propuesta es la organizarnos para la creación de nuevas formas de vivir que le den vuelta al capitalismo. Poner todo nuestro ingenio y creatividad para en lo cotidiano construir otro mundo dentro de este mundo. La lucha entonces se trata de construir para poder destruir a la hidra y no a la inversa, como tantas veces se ha dicho. Sí, yo sé y entiendo que no se puede crear un mundo nuevo a gran escala, somos pocos todavía y tenemos poquísimos recursos y muy escasa organización, pero cualquier experiencia, por pequeña que sea es valiosa porque es una prueba de

 

…la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico…

que es posible otra manera de vivir que ser un esclavo de la hidra. Cada experiencia de vida en rebeldía es una evidencia de que la verdad del poder no es una verdad absoluta sino una verdad impuesta. Y en esto los zapatistas nos dan amplios ejemplos de su lucha creativa, de cómo la resistencia ha implicado la construcción de autonomía, organizar su propio gobierno, sus propios sistemas económicos y financieros, sus propios sistemas de salud y de educación, sus propios medios (o tercios) de comunicación y su propia academia, es decir su propio sistema de creación de conocimientos a través del pensamiento crítico. Su testimonio no es ni pretende ser un modelo a seguir sino una especie de “sí se puede y nosotros tampoco sabíamos cómo le íbamos a hacer. Tampoco teníamos nada.” es una provocación para que cada quién, cada grupo, vea cómo le hace pero se empiece a organizar para enfrentar, sobrevivir y trascender la tormenta que viene. No me voy a detener aquí para describir todo lo que han hecho ni cómo le han hecho. Solo diré que es admirable en muchos sentidos, sobre todo en la creatividad y la terquedad. Quién quiera conocer la experiencia lo invito a leer el libro.

Pero nos dicen que la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico. El pensamiento crítico es indispensable para comprender a la hidra, armar su genealogía, conocer sus modos, sus nuevas cabezas, su evolución. Si no comprendemos a la hidra no sabremos cómo atacar, qué hacer, qué y cómo construir. A su vez el pensamiento crítico es indispensable para comprender y revisar la propia lucha, la organización. La hidra toma muchas formas, sus modos están también en nosotros y muchas veces no nos damos cuenta. Existen muchas organizaciones de lucha que acaban repitiendo los mismos modelos de dominación que pretendían superar. La hidra nos habita, nos posee a todos (de esto hablaré más adelante, como promotor de la salud) y dadas las condiciones puede aflorar en nuestra práctica sin que siquiera nos demos cuenta. Una de esas condiciones es la del poder. Si construimos organización construimos poder, y si construimos poder la hidra en nosotros puede hacernos uno más de sus instrumentos, como pasó con aquellos luchadores de izquierda que hoy habitan el lamentable escenario de los partidos políticos. No podemos luchar sin revisar críticamente a la hidra, no podemos luchar sin revisarnos críticamente bajo riesgo de inventar un “nuevo mundo” igual al anterior.

El pensamiento crítico deviene de la reflexión, de la auténtica reflexión, y esta se nutre de conceptos y teorías que sirvan para explicar a la hidra y a nosotros, a nuestras prácticas. Cada contexto conceptual, cada teoría cuando está bien fundamentada sirve como un espejo que permite ver lo que se escapa a simple vista. Cada teoría permite explicar y nombrar algunas cosas al tiempo que nubla otras. Todas las teorías están incompletas. Sin embargo las teorías, tal y como están puestas en los libros, en las revistas y en muchas aulas a menudo se presentan  como completas, consistentes y congruentes. Es cuando las usamos como espejo para entender la realidad y nuestra práctica en ella cuando las teorías pueden mostrar sus fortalezas y sus limitaciones. ¿Qué nombran y qué no? ¿Qué explican y en qué fallan? ¿Qué evidencias las cuestionan?

El pensamiento crítico usa las teorías como espejos, como instrumentos de observación y al usarlas las pone a prueba, las critica. El pensamiento crítico sirve también para afinar y afilar las teorías y para crear otras nuevas. Esto es indispensable porque la hidra evoluciona y con ella su depredación por el mundo, y a la par debe evolucionar la teoría para ser capaz de dar cuenta de los cambios.

Al tiempo en el que los zapatistas hablan de la necesidad del pensamiento crítico y nos invitan y demandan alimentarlo, aplican su pensamiento crítico a los científicos sociales, partiendo del supuesto de que ellos, como científicos sociales debieran ser los principales cultivadores del pensamiento crítico. No me detendré aquí a platicarles las razones y argumentos de sus críticas. Para el que quiera conocerlas pues que lea el libro. Aquí solo diré que me alegré un poco de no ser un científico social, pero aunque mi objeto de estudio no sea la sociedad sino el aprendizaje no pude evitar sentirme  aludido. De cualquier forma tomé nota y aunque no me hablaban a mi, lo leído me provocó las siguientes ideas:

Cuando a las teorías se les trata como completas, como verdades terminadas, como dogmas de fe, estas pueden fallar al explicar el panorama. Al que las usa para observar y olvida que son uno de varios instrumentos incompletos puede acabar engañandose -síndrome de la fatiga del vigía, le llaman en el libro los zapatistas-. No podemos tomar las teorías como religiones, pretender que pueden explicarlo todo, abrazar a la favorita y mantenerla a salvo de la reflexión crítica, a salvo del ejemplo, a salvo de la realidad. Tenemos que someter nuestras teorías a la prueba de la realidad y en diálogo con otras teorías, ya que como la realidad misma, también las podemos usar para ponerlas a prueba. Tenemos que ser críticos con nuestro pensamiento crítico, no caer en fórmulas fáciles como decir “es la excepción que confirma la regla” cuando encontramos anomalías que nuestras teorías no son capaces de nombrar, de explicar. Debemos evitar el uso del “etcétera” (como dicen los zapatistas) para disfrazar aquello que vemos o intuimos pero no somos capaces de nombrar, debemos aprender a decir “eso todavía no lo entiendo, eso todavía no lo sé”,  “intuyo que hay más, pero no lo sé”

La misión del vigía, esa a la que los zapatistas nos llaman a tomar entre otros a los académicos es fundamental en la lucha, pero debemos cuidarnos de no caer en el síndrome del vigía fatigado, que a fuerza de ver el mismo panorama de la misma manera acaba por perderse los cambios, reportando siempre “sin novedad en el frente”. Debemos concentrarnos en los cambios y en las cosas que nuestras teorías no son capaces de explicar y nombrar. No ser usuarios de teorías sino productores. El pensamiento crítico es necesariamente aquel que con un ojo critica la realidad y con el otro se critica a sí mismo en su práctica de criticar la realidad.

Aunque se ha dicho muchas veces vale la pena reiterar que el pensamiento crítico no se consuma en los análsisis. Tampoco se realiza como tal con las nuevas comprensiones, ni con las nuevas preguntas. El pensamiento crítico solo se consuma en la acción transformadora.

Cultivar la conciencia crítica es cultivar la pregunta más que la respuesta, dicen así o más o menos así los zapatistas. Pienso entonces que cuando uno se responde a una pregunta, la respuesta no debe ser un consuelo, un plácido lugar para sentirse satisfecho, sino por el contrario la respuesta no debe ser sino el medio, el camino, el lapso momentáneo en el que nos elaboramos la siguiente pregunta. Se trata de buscar preguntas más que respuestas, cada vez mas sabias preguntas. Dicen los zapatistas, quien busque respuestas, a quien le incomode el estado de duda, que las busque en la religiones y cosas similares. Si hemos de ser críticos debemos entonces buscar siempre la siguiente duda, como quién busca el estado de gracia. Hay muchas cosas más que dice el libro, ricas y complejas metáforas, voces, líneas enteras que no seguí, que no retomé ni haré, confiando en que habrá aquí otras voces que lo hagan y con la esperanza de no resultar muy tedioso. Pero no quiero pensamiento 4terminar sin antes hacer mía la pregunta tantas veces planteada en el libro. Frente a la hidra capitalista y su depredación los zapatistas nos preguntan ¿y tú qué?

¿Pues yo qué me vengo preguntando? Pues no me puedo quedar preocupado, así que aquí voy a ocupar unos cuantos párrafos más para abordar la pregunta como promotor de la salud crítico. Pues yo de inicio entiendo de lo que dicen los zapatistas, que parte de la dominación que ejerce la hidra la hace con la imposición de sus verdades, y que en la medida en la que creemos en ellas perdemos la capacidad de ver su depredación, de ver el monstruo. Aceptar sus verdades, perder la conciencia crítica es aceptar la esclavitud visible e invisible. También pienso que al tiempo que abrazamos sus verdades nos volvemos cómplices, copartícipes del monstruo, es a lo que me refería con la hidra en nosotros. Pienso entonces y traigo a cuenta un concepto de mi campo, la promoción de la salud y específicamente el enfoque que cultivo: la promoción de la salud emancipadora. El concepto en cuestión es el de cuerpo-territorio. Pienso entonces que nuestros cuerpos son territorios que la hidra toma y coloniza con sus verdades, que en la medida en la que lo hace perdemos conciencia crítica y acabamos deseando lo que la hidra quiere y temiendo lo que a la hidra le conviene. Que acabamos siendo cuerpos al servicio de la hidra. Pienso entonces que mi primer respuesta es que yo tengo que aprender a desterrar a la hidra y sus verdades de mi cuerpo territorio. Pero eso, por el momento no me lleva a nuevas preguntas, ya que es mi trabajo el indagar sobre cómo esto se hace. Algo he hecho y algo he aprendido y sé por lo pronto que la mejor manera de hacerlo es apoyando el que otros lo hagan también. Me imagino entonces haciendo un trabajo con otros para aprender juntos a vislumbrar la hidra en nuestro mundo, en nuestras vidas, en nosotros, en nuestros cuerpos-territorio, tomar conciencia crítica, cultivar el pensamiento crítico y ponerlo en acción. Imagino entonces haciendo otros semilleros, de otras formas y adecuados a otros tiempos y geografias. Eso me lleva a algunas nuevas preguntas ¿qué haré?, ¿cómo le haré? , ¿con quienes lo haré? No son la gran cosa, pero son un comienzo, un punto de partida para las siguientes preguntas.

Éste artículo es el siguiente paso, lo llevaré al espacio del aula como una provocación. Espero que a tí que me lees también te despierte ideas, inquietudes y pensamientos críticos. Ojalá los compartas en el espacio de comentarios aquí abajo.

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3 comentarios en “EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud

  1. La lucha contra la “hidra” no es exclusiva de un pensamiento , es un cuestión para la supervivencia de la raza humana ; o la humanidad o el capitalismo.
    “El pensamiento crítico solo se consuma en la acción transformadora”

    • El pensamiento crítico nunca es un solo pensamiento, hay distintas métodos para pensar criticamente y muy diversos resultados. También pienso es que esta lucha de supervivencia, si no se hace con pensamiento crítico, está condenada al fracaso.

      Muchas gracias por tu comentario. Espero que la que sobreviva sea la humanidad.

  2. No he leído el libro, sin embargo, me llamo mucho la atención después de leer la reseña y la postura del autor.
    Por otro lado creo que es lógico que los modelos de producción capitalistas alimentan aún más el pensamiento natural de los seres humanos y con ello me refiero a el poder, la ambición y el egocentrismo, vale la pena explicar por qué creo que sea natural;
    Los seres humanos provenimos de una larga trayectoria de evolución en el planeta tierra de otras especies, las cuales han desarrollado naturalmente medidas, genes o acciones por supervivencia y por perdurar su especie, Con esto me referiré a que si observamos la historia de la evolución hasta llegar al ser humano nos daremos cuenta que siempre han existido líderes en las manadas, ejemplares más fuertes y mejor adaptados los cuales tienen mayor probabilidad de perdurar y/o ser más exitosos y transmitir sus genes con mayor facilidad a sus descendientes.
    Los seres humanos al ser más “sofisticados” pero con un código genético que aún sigue teniendo estas características de dominación, egocentrismo etc. Busca formas para dominar a los demás.
    Irónicamente el tratar de derrotar a la hidra capitalista es una forma de dominación natural es lo mismo aunque tal vez con otros objetivos, la pregunta aquí seria: ¿qué tan buenos o malos objetivos? ¿Será viable por las características del ser humano? o inevitablemente se crearan nuevas formas de esclavitud, la siguiente pregunta sería: ¿cómo cambiar las condiciones de vida para el ser humano (derrotar a la hidra) será suficiente? O el ser humano nunca para de buscar más formas para mejorar la calidad de vida.
    ¿No perdemos demasiado tiempo de vida buscando mejor la calidad de vida?
    ¿Cada vez que hay nuevas soluciones surgen nuevos problemas?
    ¿Algún día acabara?
    Se han dado cuenta que solo pensamos en el ser humano, en la especie Sapiens y creemos que todo gira a nuestro alrededor, que solo nosotros poseemos calidad de vida, que solo nosotros sufrimos.
    Tal vez esto que vivimos sea parte de la historia de la evolución para darle las bases y fundamentos a las siguientes especies que habitaran la tierra cuando nosotros ya no podamos habitar el planeta por creernos superiores, por desencantar la naturaleza, por jugarle al dios por así mencionarlo.
    La última pregunta sería: ¿cómo sacar a la hidra que vive en cada ser humano por su naturaleza animal?
    Yo estoy a favor de un mundo mejor para cada especie del planeta y claro para mí propia especie.

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