Las personas no son enfermedades. La importancia de escuchar como promotora de salud.

En este artículo voy a platicarles dos casos que enfrenté en mi práctica como terapeuta física, y en los que siento que intervine como promotora de la salud. Esta es una primera aproximación que me permite visualizar las conexiones entre estos dos ámbitos de mi práctica.
A continuación les platicaré un poco sobre dos casos que atendí en el consultorio donde estoy trabajando.

Alejandra, ¿dolor de pecho o del corazón?

-Alejandra de 30 años, acudió al consultorio porque tenía un dolor en el pecho para esto ella me comento que estaba un poco asustada, ya que temía que le fuera a dar un infarto cardiaco, pero antes de consultarme ya se había hecho unos estudios de electrocardiograma, los cuales salieron muy bien pero ella no sabía el porqué de su dolor la verdad estaba muy angustiada, así que yo le dije que no se preocupara que si en sus estudios había salido bien entonces por lo tanto el problema que le ocasiona el dolor no era su corazón, al principio en las primeras terapias trato de entablar una conversación con mis pacientes para ganarme su confianza, así que lo que hice fue explicarle que este tipo de dolores en el pecho a veces son ocasionados por estrés y que probablemente era lo que ella tenía, y que vería resultados en la primera terapia, cuando terminamos de la terapia me dijo que se sentía más tranquila y que el dolor había bajado un poco, así que la cité para la siguiente semana, cuando llego el día de su segunda terapia le pregunte como se había sentido en el transcurso de los días, ella me dijo que más o menos pero que aún le seguía doliendo su pecho del lado del corazón, para esto supuse que si el problema no iba por el lado físico entonces su dolor iba por el lado emocional y bueno lo supuse porque en su primera terapia al estar dándole masaje note que su espalda no estaba tan contracturada por lo cual si se trataba de estrés su dolor bajaría totalmente pero al parecer no fue así, para esto cambie su terapia en este caso lo que hice fue darle un masaje llamado psicosomático, el cual es con una presión más fuerte de la que normalmente hago en otros masajes, esto con el fin de llevar al paciente en un estado en el cual vuelven a recordar experiencias de su vida en la cual sintieron un dolor similar al que presentan en ese momento, para esto también le hice preguntas acerca de cómo se sentía emocionalmente al principio me dijo que bien pero para esto hizo una pausa y después me dijo bueno no tan bien porque estaba pasando por una situación difícil, ya que me platico que su pareja la había engañado, ya que ella no sabía que él era casado y lo peor de todo es que ella fue la que lo descubrió, dice que en ese momento se sintió muy triste al parecer ella aun no lo había superado porque era reciente, en ese momento Alejandra empezó a llorar, lo que hice fue tratar de tranquilizarla le dije que por algo pasan las cosas y que fue lo mejor para ella porque a futuro esa relación podría hacerle más daño, también le recomendé que buscar alguna actividad que le agradara para que la mantuviera ocupada y así no estuviera pensando en lo que le paso, cuando termine la terapia Alejandra ya se encontraba más tranquila y me dio las gracias por escucharla, ya que me comento que no se lo había contado a nadie y que la verdad le transmitía mucha confianza, y que se sintió muy bien emocionalmente, con respecto a su dolor bajo mucho más que en la primera terapia, posterior a esto la cité una tercera vez y en esta última terapia el dolor bajo en su totalidad y la verdad ella se veía mucho mejor.

Alfonso y su parálisis facial

El señor Alfonso de 45 años acudió a mí por un problema de parálisis facial, comúnmente el señor Alfonso iba acompañado de su esposa a las terapias, su parálisis facial era muy leve se notaba muy poco, en la primera terapia le pregunte que si ya había asistido al doctor y me dijo que sí y que solo el doctor le había mandado complejo B tomado y que se hiciera masaje del lado afectado pero que él no veía ningún resultado, después de esto continúe cuestionándolo y le pregunte si normalmente se estresa mucho en su trabajo o si había tenido un cambio brusco de temperatura, esto fue con el fin de saber porque le dio la parálisis facial, para ello el me respondió que ninguna de las dos cosas que él no sentía que se estresa y que su trabajo le gustaba mucho, de hecho su esposa me dijo que él nunca se enojaba y que siempre estaba muy feliz, así que una vez que le pregunte todo lo que necesitaba comencé con la terapia y a su vez como siempre tratar de que los pacientes se sintieran en confianza con migo les trate de explicar todo el procedimiento que se realizaba en la terapia y en que ayudaba en su problema de parálisis, de igual manera le recomendé ciertos ejercicios que le ayudarían para la parálisis, así como también le mande medicamento y le dije que pensara positivamente y que la parálisis se le quitara pronto que no se preocupara porque su padecimiento era curable, le di una segunda cita ya que en la parálisis se debe de llevar un seguimiento de terapias, bueno llego el día de su segunda terapia y le pregunte que como se había sentido, me dijo que mejor pero que la verdad se sentía mal emocionalmente, ya que en su trabajo se tiene que relacionar con muchas personas y el sentía que las personas se le quedaban viendo por su parálisis, su esposa también me comento que últimamente se veía triste y enojado su esposo, lo que normalmente antes que le pasara lo de la parálisis nunca lo había visto así, para esto le dije que se recostara en la cama y comencé con la terapia para lo cual empecé a decirle que había personas que tenían problemas más fuertes que él y que debe aprender que a veces son lecciones que la vida nos da, ya que como él me había comentado que antes de eso él era feliz y que nunca estaba enojado con nadie, le hice ver que así como aceptamos las cosas buenas en nuestra vida también tenemos que aceptar las cosas malas, y para esto me dijo que pues sí que yo tenía razón, posterior a esto le platique el caso de mi hermana la cual teniendo 26 años de edad y a punto de graduarse en la federal perdió todos sus movimientos de su cuerpo de la nada, la verdad fue para nosotros algo muy difícil de afrontar y vivíamos en la incertidumbre ya que no nos explicamos porque le había sucedido eso y pues para mi hermana fue todavía más difícil, ella pensaba bien pero su cuerpo no le respondía para nada, a ella le diagnosticaron un padecimiento llamado polimiositis y que no tiene cura solo se controla y como fuera pasando el tiempo iba a empeorar, y además que son dependientes de otras personas para todas las tareas, mi hermana como tal no aceptaba su enfermedad, pero como siempre he dicho por algo pasan las cosas y ni modo tuvimos que aprender a vivir con ello a pesar de que era muy difícil en el hecho de que nos sentíamos muy tristes por su enfermedad, sin embargo a ella le costó más trabajo todavía aceptar su enfermedad ya que tuvo que aprender a vivir con ella, prácticamente la aceptó después de 2 años y a partir de ahí puedo decir que mi hermana en vez de ir empeorando fue mejorando poco a poco, lo cual nos dio una tremenda alegría porque en la actualidad mi hermana tiene 31 años y parece como si nunca hubiera tenido esa enfermedad, ya que recuperó todos sus movimientos además que dejo de tomar su medicamento desde hace 2 años, cuando el señor Alfonso escuchó esta historia de mi hermana que le conté durante la terapia se dio cuenta que su padecimiento no era nada comparado con lo sucedido con mi hermana y me dijo que ya no volvería a estar triste ni enojado y que le echara todas las ganas del mundo y así fue en las siguientes dos últimas terapias el señor Alfonso volvió a ser el mismo señor feliz y de igual manera se curó de su parálisis facial.

Reflexiones como promotora de la salud

Como pudieron ver estos casos se parecen ya que mis dos pacientes tenían problemas emocionales por sus padecimientos, pero ninguno se había dado cuenta hasta que los hice ver su realidad para que así ellos pudieran aceptar sus condiciones a pesar de muy difíciles que fueran, sin embargo, ambos al darse cuenta de ello salieron adelante con su problema. También son parecidos en que ambos pacientes fueron primero con doctores y al no ver tantos resultados de sus padecimientos decidieron buscar otra opción la cual fue asistir al consultorio donde trabajo para recibir terapia. Al mismo tiempo también son diferentes, porque cada uno de los padecimientos se presentó por distintas situaciones el primero fue por cuestiones emocionales y el segundo se derivó por problemas sociales.

Cada uno de los pacientes tenían necesidades, en el primer caso sus necesidades eran ser escuchada, comprendida y la necesidad de que alguien le diera alguna alternativa para sobrellevar el dolor emocional que sentía. En el caso número dos sus necesidades fueron, farmacológicas, ser escuchado, sentir que alguien entienda su problema y sentir la seguridad de que se iba a recuperar. Sin embargo, como pudimos notar ambos pacientes acudieron primero con los doctores para que ellos les ayudaran con sus padecimientos, pero solo les mandaron medicamento, el cual no les fue de mucha ayuda a los pacientes porque no tuvieron tanta mejoría, es decir los doctores no respondieron las necesidades que en esos momentos tenían los pacientes, debido a que no trataron de escucharlos y solo mandaron lo que ellos creían necesario en ese momento. En cambio cuando ellos buscaron mi ayuda traté de buscar desde la cuestión física primero y después me fui a lo emocional, en el primer caso que fue el de Alejandra primero busqué si su problema se debía por tensión pero al parecer no, porque su espalda no estaba tan contractura da para haber ocasionado dolor en su pecho y fue que en la segunda terapia me di cuenta que no había mejorado tanto y decidí buscar por lo emocional entonces encontré que su problema se debió a toda la carga que ella no había podido sacar, para esto le pregunte como se sentía emocionalmente aparte de que le di el masaje psicosomático y fue como ella dejó fluir sus emociones, para esto trate de escucharla y darle apoyo moral, es como así respondí a sus necesidades.

En el caso del señor Alfonso, lo que hice fue darle la terapia correspondiente a su padecimiento, la cual lo ayudó a recuperarse poco a poco, sin embargo a mi parecer el sentía que nadie entendía su parálisis facial ni las emociones que él sentía en ese momento, por tal motivo le conté el caso de mi hermana Mariela para que el sintiera que yo lo entendía como se sentía emocionalmente, ya que le hice ver que yo viví una situación un poco más complicada que él y sin embargo pudimos salir adelante mi familia y yo, fue ahí cuando se dio cuenta que su problema no era nada comparado con la enfermedad de mi hermana y que hasta en las enfermedades más difíciles la gente tiene que seguir adelante y no dejarse caer. La diferencia que vi entre cómo respondieron los doctores y yo como terapeuta en estos dos casos fue el trato y la relación con los pacientes.  Yo traté de brindarles confianza para que ellos me contaran sus problemas, tratando de escucharlos, entenderlos, darles apoyo moral y seguridad, mientras que los doctores no los escucharon y solo se guiaron por el tipo de síntoma para poderlos medicar.
Creo compañeros que fue muy importante el hecho de haber tenido esa conexión con mis pacientes, en el caso de Alejandra el hecho de haberla escuchado su situación por lo mismo de que yo era mujer hizo que se sintiera más en confianza además de que se sintió comprendida lo cual ayudó mucho en su padecimiento y en el caso de Alfonso no trate de contarle mi experiencia como terapeuta sino como persona común y corriente que también siente, creo que esto fue lo que me ayudó para que ambos pacientes mejoraran.

Cuando revise estos dos casos me di cuenta de cosas nuevas tales como, que el escuchar a los pacientes es la base importante para que ellos puedan mejorar, también me di cuenta que pude relacionar la rehabilitación física con la promoción de la salud, ya que si no tuviera conocimiento de promoción de la salud yo creo que no les hubiera podido ayudar tanto a mis pacientes, lo mejor de todo es que me di cuenta que en cualquier lugar o trabajo puedo relacionarlo con la promoción de la salud o sea que es mucho lo que podemos abarcar y así poder ayudar a varias personas en un futuro desde el ámbito laboral en el cual nos encontremos.

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