Rehabilitación física y promoción de la salud

Hola, antes de platicarles un poco sobre mi vida profesional y sobre mi proyecto de titulación me gustaría presentarme ante ustedes, mi nombre es Gabriela Viridiana Miraflores Maria,  estudie  en la  Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) la licenciatura  en  Promoción de la  Salud. Terminé mis estudios  aproximadamente hace como  cinco años y medio. Cuando los terminé enseguida me dispuse a realizar mi tesis, pero por razones ajenas a mi voluntad no pude concluirla.En estos momentos de mi vida me dedico a dar terapia física y alternativa en un pequeño consultorio. Quizás te parezca poco raro ¿no?  y seguramente todos se preguntarán y qué relación tiene mi trabajo como terapeuta con la promoción de la salud. Como terapeuta me he dado cuenta que a veces las enfermedades o padecimientos que tienen mis pacientes no se deben por algún accidente, problema congénito o por algún agente patógeno, sino que tienen que ver con
problemas sociales, económicos o de carácter emocional,  en estos tipos de casos saco mi ser promotor de la salud para tratar de encontrar  el factor que están ocasionando ciertos padecimientos que los doctores no pudieron encontrar ni tratar. Sinceramente me emociona el hecho de poder ayudar a mis pacientes y trato de que ellos sepan que me importan como personas y por eso trato de transmitirles confianza ya que muchas veces ni los mismos doctores no se las dan. Siendo honestos compañeros promotores de salud:  en la mayoría de las veces los doctores nos ven como objetos y no como sujetos, esto es porque les falta humanidad.

A veces lo que mis pacientes necesitan es alguien quien los escuche y no los juzgue, y es lo que también trato de hacer en mi trabajo como promotora de la salud ya que esa es la base para poder descubrir a veces de donde provienen su padecimiento y a partir de ahí tratarlos de ayudar o darle algunas alternativas que puedan mejorar su problema físicos o emocionales, aunque claro a veces sus problemas se deben a cuestiones económicas. Si está en mis manos trato de ayudar quizás tratando de   cobrarle más económica la terapia o incluso no cobrarles.

Como pueden ver en todo momento relacionar mi trabajo con la promoción de la salud, de hecho algunos de mis pacientes me dicen que soy diferente a otro tipo de terapeutas o doctores, porque lo que les gusta de mi como persona es mi sencillez y el hecho de que los escucho y trato de hacerlos sentir bien pero yo creo que todo esto se lo debo a la promoción de la salud porque me enseñó varias cosas y yo creo que si nunca hubiera estudiado esta carrera en estos momentos no estaría en este lugar trabajando ni sería el ser humano humilde que en estos momentos soy porque no entendería a las personas.

Lo que me encanta de mi trabajo es que pude lograr combinarlo con la promoción de la salud y eso me ha ayudado a entender que funcione tenemos los promotores de la salud, porque créanme que yo al principio estaba confundida porque solo creía que podíamos hacer pocas cosas pero me he dado cuenta que no y que somos parte importante y fundamental en el sector salud

Ahora quisiera contarles un poco de cómo fue que me hice terapeuta, bueno una de mis motivaciones por la que estoy en estos momentos trabajando de terapeuta fue mi hermana. Ella se llama Mariela,, hace aproximadamente cinco años mi hermana perdió todos sus movimientos de su cuerpo, prácticamente no le respondía pero ella sí podía pensar bien y hablar. La enfermedad que le diagnosticaron los doctores fue polimiositis, la cual causa una inflamación muscular y en las articulaciones que a su vez provoca pérdida de movilidad en el cuerpo. Lo peor de todo era que no había cura, que  solo se podía controlar y con el paso del tiempo su enfermedad iba a empeorar.  Para mi familia y para mí fue algo difícil,  más que nada porque nunca habíamos pasado por una situación de este tipo.  Mi  hermana Mariela estaba peor que nosotros debido a que su enfermedad se desarrolló en menos de un mes. Mi hermana era tan normal y nunca había manifestado ningún problema, ella siempre fue una persona súper activa y de la nada se enfermó.  En ese entonces ella tenía 26 años de edad, la verdad fue algo tan triste y doloroso porque aún no había disfrutado tanto la vida porque se enfermó joven.

Lo que a mi hermana también le causaba mucha tristeza fue el hecho de no haber cumplido con su sueño el cual era ser parte de la Policía Federal, antes de que ella se enfermara fue elegida para pertenecer a esa institución.  Ella siempre iba a sus entrenamientos muy feliz, ya que desde chica fue su sueño, estuvo como tres meses haciendo sus entrenamientos en las instalaciones de la Ciudad de México, ya después a ella y a sus compañeros los mandaron a San Luis Potosí hacer otros tres meses de entrenamiento. Estando allá, y a  casi a una semana de graduarse en la Federal ella se enfermó en uno de sus entrenamientos. Se cayó y se pegó en la cabeza. A partir de ese incidente  la diagnosticaron con la polimiositis. Para ese entonces ella ya no podía moverse para nada así que su comandante decidió trasladarla a nuestra casa para que nos hiciéramos cargo de ella y así fue, cuando yo vi a mi hermana me sentí muy triste ya que ahora iba a depender de mi familia y de mi sacarla adelante.

Créanme colegas que fueron momentos muy difíciles tanto para mi hermana como para nosotros.  En ese entonces la llevamos con el reumatólogo, ya que él era el indicado en tratar el padecimiento de mi hermana El doctor la verdad nos daba pocas esperanzas de que mi hermana volviera a recobrar sus movimientos, para esto él le mandó un medicamento, el cual tendría que tomar para toda su vida. También nos mandó terapias para que nosotros se las realizamos en casa, sin embargo pasaron aproximadamente como dos años y mi hermana casi no mejoraba, acaso solo levantaba muy poquito sus brazos y ya. Cada vez estaba peor emocionalmente, tanto que los doctores decidieron mandarla al psiquiatra., El psiquiatra solo le mando antidepresivos que por suerte no se los dimos ya que creíamos que si se los dábamos mi hermana se iba a ser dependiente de ellos para sentirse bien. Lo que mis padres decidieron fue buscar otras alternativas y la llevaron con un huesero, a partir de ahí mi hermana ya podía caminar un poquito. Ese día para mi familia y para mí fue algo muy alegre, después de eso mi papá decidió que lo mejor para mi hermana era buscar ayuda pero de un quiropráctico, así que mi papá encontró un consultorio donde manejan varios tipos de terapias entre las cuales estaba la quiropráctica. De ahí en adelante vimos que mi hermana cada vez recuperaba más sus movimientos así que ella nunca dejó de ir a sus terapias. Debido a los buenos resultados, ella le echaba muchas ganas. De igual manera mi papá y yo a veces la acompañamos hacer ejercicio en un deportivo que estaba cerca de nuestra casa, como aún no podía hacer ciertos ejercicios mi papá y yo le ayudabamos.

Mi papá era el encargado de llevar siempre a las terapias a mi hermana con el terapeuta, pero un día no pudo así que me pidió a mí que la llevara y así fue cuando llegamos pasamos las dos a su terapia. La verdad me encantó como el terapeuta hacia su trabajo, no sé pero algo en mí en ese momento me decía que tenía que aprender quiropráctica para ayudar a mi hermana y a otras personas. Fue a partir de ahí que con ayuda de mi papá encontré una escuela donde daban diplomados de quiropráctica así que decidir estudiar.  Duré estudiando aproximadamente  un año y medio Cuando yo terminé mi diplomado mi hermana ya estaba mucho mejor, ella ya hacía sus cosas solas ya no dependía tanto de nosotros más que para algunas pequeñas cosas.  Yo me dispuse a pedir trabajo en el mismo consultorio donde mi hermana recibía terapia  y por suerte enseguida me contrataron,  aparte de que con el terapeuta que estaba me metió en su escuela donde él era maestro y fue que aprendí otro tipo de terapias. Yo era la persona más feliz del mundo en primera porque mi hermana estaba mejor y porque había encontrado trabajo y lo mejor de todo es que me encantaba ser terapeuta para seguir ayudando a mi hermana y a otras personas.

A veces en este tipo de situaciones uno pierde la fé, pero créanme que el caso de mi hermana me hizo ver tantas cosas y sobre todo a cambiar como persona y ver la vida de otra manera. A veces las cosas pasan por algo, pero para hacernos mejores personas. Mi hermana Mariela en un momento decidió no seguir tomando sus pastillas que le mandó el reumatólogo y en vez de ir empeorando fue mejorando, tanto así que en la actualidad ella tiene 31 años y parece como si nunca hubiera estado enferma. Además de que ella también cambió como persona y entendió que tenía que aceptar las cosas tanto buenas y malas de la vida.

Y bueno colegas,  así fue como llegué a ser terapeuta en rehabilitación física, en la cual llevo tres años trabajando.  La verdad mi trabajo fue una de las cosas más felices que me pudo pasar en mi vida porque créanme que amo hacerlo y más que nada porque me da una enorme satisfacción poder ayudar a varias personas y lo mejor también es que la combino con la promoción de la salud, la cual me hace desempeñarse mejor como terapeuta.

 

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Rehabilitación física y promoción de la salud
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Quinto aniversario

Los sueños se construyen poco a poco. Hace cinco años comenzamos este. Hace un año entramos en una etapa más madura. Este sexto año, que hoy comienza, será de cosecha.

Muchas gracias a todos por su interés y participación.

Ciudad de México, 15 de septiembre de 2016.

Fotografía "Wensley turns 5!" tomada por Loren Kerns
Fotografía “Wensley turns 5! tomada por Loren Kerns

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Quinto aniversario
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Tribunal simbólico violencia obstétrica y muerte materna

Lourdes Guzmán Pizarro

 

El nueve de mayo se realizó el Tribunal Simbólico Convocado por Grupo de Información en Reproducción Elegida, A.C (GIRE, A.C) en el Polyfórum Siqueiros de la Ciudad de México.

¿Quiénes participamos?

Mujeres, familias, esposos que compartieron sus testimonios, desgarradoras historias de injusticia, pero también de esperanza, solidaridad,  y generosidad; una presencia contundente que exige que lo que sufrieron ellos/ellas no se repita nunca.

Expertas internacionales en derechos humanos que agradecieron a los participantes sus palabras, se comprometieron a dar voz en otros espacios sobre lo que ahí oyeron, y elaborarán un documento para pres2entarlo ante las autoridades mexicanas exigiendo el reconocimiento de la violencia obstétrica como parte de la violencia de género y violencia institucional.

Los medios de comunicación para hacer resonar las palabras de dolor y sufrimiento, y de exigencia de justicia. Para dar visibilidad a la violencia obstétrica

El público, variopinto, mujeres, hombres, políticos, estudiantes, activistas. Testigos, cómplices para unir nuestra voz a esos testimonios, para legitimar el tribunal, para acompañar en ese dolor profundo, inexplicable por injusto.

Nosotros / nosotras promotoras, promotores de salud de la UACM. Escuchando atentos/atentas, sintiendo, preguntándonos por qué esta tremenda realidad de la violencia obstétrica está relacionada con la promoción de la salud, reconociendo las relaciones de poder, las inscripciones en el cuerpo, la impotencia y la esperanza; el diálogo con sus posibilidades reparadoras y de exigibilidad.

¿Qué es la violencia obstétrica?

El maltrato físico o verbal a las mujeres en las instituciones de salud públicas o privadas durante el embarazo, el parto o el puerperio; la negación de tratamiento; la indiferencia ante solicitudes de las mujeres o familiares de éstas; los reclamos, regaños, burlas e ironías dirigidas a las mujeres durante el embarazo, parto o puerperio que realice cualquier personal de salud; las decisiones médicas sobre el parto que se tomen sin consentimiento de las mujeres; y  las esterilizaciones forzadas.

¿Cuál es el propósito del Tribunal?

El Tribunal Simbólico es una más de las importantes acciones que GIRE, A.C [1]realiza para dar visibilidad al problema de la violencia obstétrica y exigir que el Estado asuma su responsabilidad para dar atención de calidad a las mujeres embarazadas, la cual implica: respetar las decisiones de las mujeres, sus necesidades específicas y referencias culturales, así como contar y proveer con la infraestructura y el material para atender adecuadamente a las mujeres, la capacitación y sensibilización a todo el personal de las instituciones involucrado en la atención de las mujeres embarazadas; el abasto de anticonceptivos, el aumento de la cobertura hospitalaria ginecobstétrica, la reducción de las cesáreas innecesarias y la detención de las esterilizaciones forzadas, reconocer la participación de otros actores sociales como las parteras en la atención al embarazo de las mujeres y orientar todos los recursos y esfuerzos hacia el parto humanizado.

Ante la falla del Estado para garantizar la atención de calidad a las mujeres embarazada, la sociedad civil debe de movilizarse, construir alianzas entre diferentes agentes que escuchen con respeto las voces de aquellas personas, que compartan los principios de justicia que estas personas y la sociedad reclama. Exigir que se reconozca y tipifique la violencia obstétrica en todos los estados de la República Mexicana. El Tribunal simbólico convoca a dar visibilidad al tema, a escuchar a las personas que en su dolor buscan que la violencia obstétrica desaparezca, a generar evidencias que documenten los casos, a buscar los recursos legales y las instancias nacionales e internacionales que trabajen por esto.

¿Está relacionado el Tribunal Simbólico con la Promoción de la Salud?

Algunos consideramos que sí porque son procesos para la exigibilidad de los derechos a la salud de las mujeres, por otro lado podemos preguntarnos si esta forma de hacer comunidad permite la reparación del daño de las mujeres y familiares que compartieron sus testimonios y su repercusión en la salud (en la acepción amplia) de estas mujeres y familias.

¿Quiénes escribimos sobre esta experiencia?

Somos estudiantes y profesores de la Licenciatura que participamos en el Tribunal y que queremos decir algo acerca de lo que paso ahí. Escribimos sobre esta experiencia: Nestor, Maricruz, Nancy, Viridriana, Mónica, Susana, María Elena, Guillermo, Karla, Andrea y Lourdes.

 

 

Néstor Vázquez Guadarrama

9-Mayo-2016 . Hace días que recordaba que había que hacer algo muy relevante. Suena el reloj biológico. Abro mis pesados ojos para darme cuenta de que son las 5:00 de la mañana. Me he despertado. Tengo que levantarme, hoy es el día para estar presente en el Tribunal simbólico. El primer recuerdo que atraviesa mi mente es la invitación que nos hizo la profesora del seminario para acudir y cómo fue la inscripción al evento.  Sólo faltan unas cuantas horas, maldición.

Voy hacer el ritual habitual de transformación: bañarme, escoger la garra y preparar el morral. Termino para ir a despedirme con varios besos de Magy y Nati. Salgo de casa, abordo el transporte público y hay un chingo de tráfico. “Carajo pensé que salir 2:00 hrs antes del evento era muy bueno para estar puntual”, me digo, pero desafortunadamente el micro y el metro bus se fueron lentos. El retraso es una conspiración: en esta zona de Tlalpan están construyendo un segundo piso para conectar una vía rápida, para llegar en un santiamén a la ciudad de la eterna primavera, pero –como siempre– son acciones que benefician a unos cuantos políticos, empresarios, constructoras, los corruptos….y empeoran la situación de los más buenos.

Hay más reflexiones que hacer. Mientras, regreso por donde andaba. A pesar del tráfico, estaba muy emocionado porque no sabía qué era lo que iba a pasar en el Tribunal Simbólico. Era un enigma de la mano de la paradoja. Llego a la estación de metrobus Polyfórum, desciendo, y como siempre la multitud a su máxima expresión, conformada por otros que también son un misterio. Camino hacia el lugar de la intervención, pregunto a un señor dónde es la entrada principal, me dirige hacia el salón donde se llevaría a cabo el Tribuna Simbólico.

Por fin llego, miro la hora en el celular: las 9:45, aún no comienza. Ingreso y me registro, bajo las escaleras,me dan la bienvenida, busco un lugar. Ya hay muchas personas  y decido sentarme donde hay muchos asientos desocupados. Respiro profundo, observo y siento el espacio que me rodea. Me siento muy bien, sin embargo, estoy en la incógnita.

Se abre el telón y dan la bienvenida por parte de GIRE. En el centro del escenario hay personas sentadas en sillas: mujeres con sus múltiples abanicos y sus rostros misteriosos, y con ellas, niños(a), hombres, abuelos(a)… Pensé “¿ y cómo será la dinámica?”. Cada una (o) pasó a dar su testimonio frente al jurado conformado por un grupo de expertas con diferentes formaciones académicas. Me llamó mucho la atención como esas mujeres venían vestidas de color negro, representado a jueces.

La dinámica comenzó. Las personas, que han sufrido situaciones muy dolorosas, pasaron a dar su testimonio de distintas situaciones de violencia que han llevado hasta la pérdida de valiosas vidas humanas. La verdad fueron relatos muy duros. Durante el primer momento lloré mucho porque, tan sólo con oír sus historias, no podía pensar de forma crítica y ver más allá, ni poner el ojo de análisis como promotor de la salud,  mi condición de ser humano me hizo sentir su dolor. Sé que en el mundo hay más sufrimiento pero cuando alguien lo comparte de forma crítica, enunciando detalladamente desde de su experiencia, son acciones de exigencia de justicia ante ese monstruo gélido y perverso del sistema que nos oprime por doquier. El acto del cual fui testigo fue de resistencia.

El segundo momento llegó. Otras voces se revelaron y aparecía la alteridad negada por el sistema. Las situaciones que más se repetían era la negligencia, omisión, e indiferencia, desde palabras como “cállese, no grite, no se queje, para qué abrió las piernas…” todas seguidas de una carga de violencia simbólica, hasta una situación donde una mujer tuvo que parir en la calle. Constaté que se deja fenecer a seres humanos sin que importe el dolor que eso causa. Recuerdo un testimonio de una chica que iba a tener gemelas. Ella acudió al médico porque se sentía mal, pero la hicieron volver a su casa. Al día siguiente, cuando regreso, le hicieron un estudio de ultrasonido, sus bebés ya habían perdido la vida.

Sería muy difícil escribir todos los testimonios que se compartieron, pero me hicieron pensar en las disposiciones por parte de médicos, enfermeras, directores, y en su práctica profesional en la cual muchas veces las personas son cosas entre las cosas. Es muy evidente que estos actos responden a un modelo médico dominante que ha negado históricamente a las personas, y me pregunté ¿Qué acciones de promoción de la salud podríamos ejercer para intervenir? Lo relevante es que se parte  de un problema estructural que se nombra por las víctimas. También pensé qué hacer con todos los implicados ya que es un problema sistemático, pero me esperanzó pensar que la lucha empieza con actos como esto. ¿Cuál será el granito de arena para que esto se transforme? Yo opino que son los ciclos de reflexión y acción. Las disposiciones pueden partir de otros aprendizajes positivos como la sensibilización, porque las respuestas tienen que empezar desde abajo para seguir escalando. Para finalizar, las transformaciones surgen de actos políticos y los participantes del Tribunal han desarrollado su capacidad política para reorientar los servicios de salud, crear las políticas públicas y cambiar la legislación vigente. Es un movimiento lleno de vida que está en resistencia y le doy gracias por los aprendizajes que me llevo.

Maricruz Galindo

Actualmente nuestro país se ve sumergido en diversos problemas sociales que afectan la tranquilidad y bienestar colectivo de cada estado y de las comunidades que lo conforman. La violencia obstétrica que se ejerce hacia las futuras madres y familiares trae consecuencias como la muerte materna. Sin embargo, esto va más allá de sólo culpabilizar a los profesionales de la salud, considero que tenemos  que mirar también las  políticas que se impulsan para el sector de salud , desde mi punto de vista una regulación en los servicios de salud evitarían este tipo de situaciones que trae consecuencias lamentables a las familias.

Cotidianamente se han escuchado quejas acerca de personas que han sido mal atendidas, principalmente en el IMSS, incluso en las redes sociales se ven “memes” circulando y causando reacciones de gracia y burla sobre la mala atención que muchas veces conlleva a la muerte de los pacientes. La mala atención es común y se sigue reproduciendo en estos servicios a pesar de las marchas, quejas, demandas o la toma de justicia por mano propia.

La promoción de la salud juega un papel importante en la búsqueda de alternativas viables y transmisibles al personal de salud, y a las personas. Tal vez, con los testimonios, como los brindados en el Tribunal, se pueda lograr empatía y sensibilización en quienes, en su momento, han generado violencia de manera directa o indirecta.

Viridiana Ramírez

Tribunal Simbólico 27 casos reales de violencia obstétrica.

Cuando me informó mi compañera que la profesora Lourdes nos invitaba a un evento donde hablarían de violencia obstétrica me pareció muy interesante. Llego el día, al llegar al lugar no había gran movimiento, por lo que pensé seguro serán pocas personas, pero cuál fue mi sorpresa al acércame al salón había mucha gente, una mesa donde recibían a la prensa, y el lugar casi lleno.  Entonces pensé sí hay gente que sabe que la violencia obstétrica existe y que no es sólo la voz de un grupo de mujeres inconformes o de otros países. No, esto está pasando aquí, en mi país, dentro de las instituciones públicas y privadas que atienden a miles de mujeres mexicanas, mismas que a diario están expuestas a sufrir violencia obstétrica. Motivada por saber más del tema, presté atención a la presentación del jurado, seis mujeres vestidas de negro, mujeres con experiencia en temas relacionados, mujeres que inspiraban respeto, yo en ese momento seguía pensando que cada una de ellas iba a hablar y dar conceptos, pero no fue así.

Al inicio se paró una joven, quien fue presentada como la hija de una mujer que ya había sufrido violencia obstétrica , la cual le causó la muerte. Y así pasaron los casos, entonces comprendí yo aquí soy espectadora, en ese momento las cosas cambiaron para mí; fue una mezcla de emociones, coraje, tristeza, enojo, alegría, esperanza, por mencionar algunos. Por eso acudir al tribunal fue algo tan vivencial, el escuchar esas voces, haciendo evidente la violencia obstétrica, una violencia que se ha vuelto invisible.

Para mí fue algo que me hizo vibrar tanto que hasta el momento no sé hasta que fibra toco en mí, escuchar a las mujeres que de viva voz, se pararon frente al jurado y dieron su testimonio. Mujeres que me imagino, que siento su dolor, mujeres humanas que no quieren que otras mujeres pasen por lo mismo.

Ma. Elena Batay R.

El día 9 de mayo del 2016 asistí al Tribunal Simbólico de muerte materna y violencia obstétrica organizado por GIRE. No me esperaba la conmoción que provocó en mí; se me hacía un nudo en la garganta y no pude evitar llorar, mientras pensaba: “de humanos, los humanos no tenemos nada… se nos olvida qué somos y de dónde venimos”. Los testimonios reflejan el  gran odio de muchos profesionales hacia la mujer. Vinieron a mí recuerdos de personas cercanas que me contaron de cuando se convirtieron en mamás, y son muy parecidas a los testimonios expuestos, lo cual me hizo comprender que estos fenómenos son normalizamos pasados por alto.

A través de los años hemos construido e interiorizado la idea de que se nos hace un favor al brindarnos servicios de salud, entonces es fácil aceptar que quejarse por esto es una exageración y que denunciar dichas acciones y exigir que sean diferentes es cosa sin importancia. Aunado a esto se encuentra el desconocimiento sobre las obligaciones del Estado para respetar, proteger y cumplir el derecho a la salud de todos, también el desconocimiento sobre la existencia de organizaciones que acompañan, guían y apoyan en procesos de exigibilidad jurídica ante estas acciones u omisiones. También reflexioné sobre la necesidad de fortalecernos como sujetos de derecho, la importancia de la realización de eventos como el Tribunal Simbólico, y el tener presente que ninguna acción a favor será bastante cuando se trate de defender nuestra salud biológica, mental y social.

Lázaro Guillermo Becerril Silva

El Tribunal Simbólico fue sin duda una experiencia inolvidable. Nunca me imaginé que el personal médico que tiene la obligación de atender a las  mujeres embarazadas logre causarle daños físicos y psicológicos, que no consideren lo importante que es para una mujer tener un hijo, que no se tenga el respeto por la vida de un nuevo ser humano y que las excusas estén por arriba de su ética profesional para no hacer bien su trabajo. Desafortunadamente, existen este tipo de situaciones en nuestro sistema de salud.
Yo tengo la confianza en, que por el bien de las futuras madres, que este tipo de situaciones sean consideradas como violencia obstétrica lo más pronto posible para que no existan más casos como los presentados en el Tribunal.

Susana Jarillo Ventoledo

El Tribunal Simbólico de violencia obstétrica y muerte materna se llevó a cabo el día 9 de mayo del 2016 en polyforum Siqueiros. El programa se efectuó de la siguiente manera; estuvieron invitados  personas de diferentes lugares que hablaron sobre sus experiencias, como la pérdida de un familiar que murió a causa de la negligencia médica antes, durante y después del parto (madre, hijos o ambos), así como el mal trato que se les daba durante su instancia en el Seguro Social, del cual también los familiares fueron víctimas . Hubo una mesa de expertos quienes escuchaban con atención cada uno de los casos. Y este desarrollo se dio durante tres momentos, cada uno conformado por 10 casos aproximadamente. Los medios de comunicación tanto nacional como internacional estuvieron presentes.

Cuando yo escuché cada uno de estos casos sentí impotencia, dolor, enojo. Me preguntaba ¿cómo es posible que estando en el siglo XXI sigamos viendo este tipo de situaciones? ¿Dónde queda el humanismo de las personas, la ética profesional como doctores? Sin llegar a una respuesta en concreto, no me explico cómo puede haber personas sin corazón, que no sienten el dolor de las demás personas, que no luchan por un país justo, que sólo ven por su propio bien, y que son tantas las injusticias que seguimos pasando por alto.

Cada caso provocaba un dolor inmenso, un dolor como si fuera propio. Mis lágrimas escurrían al escuchar cada injusticia que se ha cometido hacia las personas. Esa empatía que siento ante las personas me hace sentir su dolor, me motiva a ser una persona diferente que lucha por no ser como una de esas personas injustas, como los son el personal de una institución medica. Quizá no debería generalizar, quizá no todos son así, pero me pregunto ¿Cuántas personas son las que hablan de un buen trato dentro de una institución médica? La mayoría de las personas se queja del mal servicio que existe dentro de estas instituciones.

Me parece que la forma de estructuración de este tipo de acciones son buenas para el campo de la promoción de la salud, ya que por medio de las experiencias que se viven a diario podemos identificar las diferentes problemáticas que aquejan a un grupo o población de personas, y los promotores de la salud podemos intervenir desde un punto reflexivo y crítico. Escuchar la voz de las personas siento que es lo más importante dentro de la promoción de la salud, así como el dialogo que se da. A partir de ello podemos crear ese conocimiento, hacer conciencia crítica de lo que pasa en nuestra vida real y llevarlo a prácticas que nos ayuden a hacer un cambio en nuestras vidas y en las de los demás.

El sólo llegar a una población, grupo o persona y querer hacer cambios a partir de lo que se cree que son los problemas de los sujetos, sin preguntarles, no funciona ni funcionará, ni nos lleva a ningún lado, porque sólo estamos reproduciendo las acciones de un sistema que nos lleva a la sumisión y conformación de lo que nos pasa en la vida. Necesitamos un tipo de pedagogía que nos lleve a ser libres y dueños de nuestro propio cuerpo y vida. Además, que esto nos vuelva un poco humanos y éticos, y dejemos de ver por el beneficio individual y empecemos a ver por un beneficio colectivo, que termine con las injusticias en nuestro país.

Nancy  Bazan Gutíerrez

 Actualmente, la muerte materna y la violencia obstétrica son otros más de los problemas que se suman a la violación de Derechos Humanos y de los Derechos a la Salud. Estas acciones se han naturalizado en las instituciones y en los profesionales de la salud, y en ellos recae la responsabilidad  de la salud de los individuos. El Derecho a la Salud es vulnerable y en nuestro país no cumple con los criterios para ejercerlo en su totalidad, desde la accesibilidad, hasta la calidad de los servicios.

Las relaciones de poder y subordinación entre los profesionales de salud y los pacientes se evidencian ejerciendo violencia física, psicológica y social, ya que la red social del paciente también se ve afectada y desintegrada totalmente. Es indispensable reconocer que la violencia obstétrica existe y es ejercida como algo natural. Muchos no llegan a identificarla y menos a denunciarla. Desde la promoción de la Salud Oficial, el sujeto sólo se ve como un objeto pasivo que tiene que atenerse a las decisiones del personal de salud, siempre orientada  a la prevención de la enfermedad o al logro del buen comportamiento del paciente, con la promesa de que tal comportamiento conducirá al bienestar y enfocándose en la persona individual antes que en el grupo social.

Mónica Vivanco Salinas

La violencia obstétrica agrupa una serie de conductas y omisiones por parte del personal de salud que causa daño físico o psicológico a la mujer antes, durante y después del parto.

Es un tipo de violencia que suele presentarse en algunas mujeres, sin embargo, no se reconoce como violencia, por ello el día 9 de Mayo de 2016 en la Ciudad de México en el Polyforum Siqueiros en se llevó a cabo un Tribunal simbólico de violencia obstétrica y muerte materna, en el cual víctimas directas e indirectas de este tipo de violencia denunciaron y compartieron su testimonio ante un grupo de seis expertas en la materia, quienes realizarían al término de las experiencias expuestas una serie de recomendaciones para evitar más casos de violencia.

Se expusieron 17 casos de violencia obstétrica y 10 de muerte materna dejando claro que hay una violación de Derechos Humanos. Del total de los 27 casos presentados 10 fueron muertes fetales, 5 neonatales y 24 niños quedaron huérfanos por la falta de atención cometidas hacia sus madres por las unidades de salud y hospitales tanto federales como estatales del país. Cabe señalar que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de seguridad y servicios sociales de los trabajadores del Estado (ISSSTE) estuvieron inmersos en este tipo de violencia.

Es sorprendente y muy triste ver cómo los profesionales de la salud olvidan por completo el objetivo de haber estudiado medicina y enfermería, que es el de cuidar y velar por que las personas tengan una atención digna y de calidad.

Los casos expuestos por las víctimas o familiares de las víctimas fueron muy conmovedores y llenos de dolor, tal vez no podía entenderlos o sentir como ellos, pero al dar el testimonio transmitían todas las emociones que tuvieron y estaban tenido en el momento, lo que me llevo a ponerme en su lugar puesto que en un futuro me gustaría ser mamá y no sería nada grato que por negligencias causadas por parte del sistema de salud me pasara algo a mí o al bebé.

Ahora bien, como Promotores de Salud tenemos una obligación con las comunidades con las que trabajamos. Debemos de luchar con ellas para que los Derechos Humanos sean respetados en todo momento, este Tribunal dejó muy en claro que en México es lo menos que se respeta y que nuestro gobierno no ha puesto atención en esta problemática. Debemos de llevar a cabo una serie de acciones y estrategias que acaben con este tipo de violencia ya que, además de las múltiples muertes de bebés y madres, no se respeta el derecho a la salud y el derecho a los sistemas de salud.

Esta experiencia me confirma el camino que me gustaría seguir como Promotora de la salud que es vincular mi carrera con Derechos Humanos ya que considero que para tener un acceso digno a los sistemas de salud se debe comenzar con el respeto de los derechos de las personas y con ello poder crear políticas y leyes que den pie a que los sistemas den atención digna y de calidad.

El camino tal vez no será fácil pero tampoco es imposible, puesto que como promotores de la salud podemos crear alianzas con otros expertos, instituciones y organizaciones para poder llevar a cabo dicha tarea.

Considero que se debe de castigar la violencia obstétrica puesto que de por medio esta la dignidad e incluso la vida de la madre y el bebé, además de la salud de los familiares ya que ellos también sufren las consecuencias de esta violencia.

Andrea Angulo

Irma en el tribunal simbólico

Hacía ya muchos meses que había leído en el periódico la historia de Irma, una mujer en Oaxaca que había tenido que dar a luz en el patio de atrás de la clínica porque los profesionales de salud habían decidido que no estaba lista todavía.  Tanto la historia como la fotografía publicada fue impactante no solo por esa experiencia particular sino también por la cantidad de otras historias de las cuales ésta, era representativa pero no única.

No sabía que iba a tener la oportunidad de escuchar a Irma hablar de lo que le  pasó. Cuando la vi en el tribunal simbólico de violencia obstétrica y muerte materna me impacté porque no solo estaba ella con su narración sino su hijo menor, aquél a quien dio a luz en el patio y sus otros hijos mayores que la acompañaron hasta acá y la oyeron testimoniar.

Su relato había sido reporteado y comentada por periodistas y opinión pública, pero no se le había escuchado a ella. Verla y oírla narrar su experiencia tuvo indudablemente un efecto en quienes escuchamos. Al igual que las muchas otras mujeres su voz hablaba de un mismo fenómeno repetido en todos los rincones de este país: fenómenos muy complejos que se manifiestan como un desprecio profundo, de parte de los “profesionales de la salud” por las mujeres pobres en situación de vulnerabilidad (el embarazo, parto y postparto). Escuchamos de parte de Irma y de las demás la voz que hablaba una y otra vez con distintos tonos o matices de la injusticia y de la impunidad: doctores, médicas, enfermeras, trabajadores sociales que deciden sobre los cuerpos de las mujeres una y mil veces, que habiendo ejercido violencia sobre ellas y/o sus familiares no se responsabilizan nunca por su descuido, insensibilidad, negligencia, misoginia, racismo  o abuso de poder.

Y me preguntaba cómo era que le había sido útil a Irma, por hablar de una de las mujeres que sufrieron en su propio cuerpo del no cuidado de los servicios de salud pública, venir de tan lejos, a la ciudad de México, para contar su experiencia.

A partir de este ejercicio de escritura me respondo que poder usar su voz para decir su palabra es mejor que leer cómo otros han hablado de ella (como “el caso” de la mujer de Oaxaca). Pensé que el poder (que no por simbólico es menos fundamental) testificar en un tribunal donde se exige al estado frente a la prensa nacional e internacional  que las historias como la suya no las tenga que vivir nunca más ninguna otra, fue importante para ella y para sus hijos, que ahí la escucharon.

Tomar el micrófono y pararse frente a un auditorio de testigos y aliados pudo haberla hecho sentir que la narración de su experiencia tenía sentido. Al final no pude corroborarlo pero pienso que lo que pasó en el tribunal simbólico constituyó un proceso de agencia real y un ejercicio de promoción de la salud para todas las que ahí nos dejamos conmover con la vida y la historia de la otra.

[1] http://www.gire.org.mx/nuestros-temas/violencia-obstetrica

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Tribunal simbólico violencia obstétrica y muerte materna por Lourdes Guzmán Pizarro se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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Tribunal simbólico violencia obstétrica y muerte materna
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La codocencia, un espejo para encontrarse

Lourdes Guzmán Pizarro

En 2015 conocí a un entusiasta grupo de profesores y estudiantes con quien compartí inquietudes y proyectos académicos relacionados con la lectura y la escritura en el aula universitaria. Fue en el Seminario de estrategias de lectura y escritura académica (SELEA) realizado en la UACM/San Lorenzo Tezonco que también rencontré a Marco Noguez profesor de física de la universidad, con quien ya había coencuentro codocencialaborado cuando él formaba parte de la Comisión de Mediación del Consejo Universitario y yo participaba como consejera del Colegio de Ciencias y Humanidades en el Segundo Consejo de Plantel. Ambos encuentros han sido muy afortunados, y Marco me tenía preparada otra sorpresa para el periodo 2016-1; en enero me invitó para que diseñáramos el encuentro del grupo de Salud Comunitaria I, que coordiné en ese semestre, con el grupo de Introducción a la Física del cual él fue profesor en el mismo ciclo.

En un inicio Marco y yo nos comprometimos a escribir nuestras impresiones de este intercambio, después acordamos publicar estas en Manantial de Nubes, la generosa plataforma de aprendizaje que convoca a la comunidad de promotores de la salud con perspectiva crítica.

En este contexto me pareció oportuno retomar algunas de las ideas del texto que había elaborado para SELEA, un pequeño texto sobre la codocencia en el ámbito del trabajo colaborativo en el que revisaba algunas de las críticas y aportaciones del co-teaching en Estados Unidos, y compartía algunas experiencias personales en codocencia. Este trabajo aborda también la experiencia del encuentro entre los grupos de Introducción a la Física y Salud Comunitaria I en el marco del trabajo colaborativo en la universidad, en particular en la Licenciatura en Promoción de la Salud. Espero que este texto aporte para que profesores y estudiantes impulsemos la codocencia en la universidad.

¿Qué es la codocencia?

La codocencia se ha ubicado en el ámbito del trabajo colaborativo para la enseñanza y el aprendizaje, y alude a la participación de dos o más profesores en la coordinación del proceso educativo en el aula. La codocencia prioriza la colaboración entre maestros para alcanzar objetivos comunes e inclusivos de aprendizaje. Para algunos autores[1] la práctica codocente se caracteriza por las diversas orientaciones teóricas de los profesores que participan en esta, en este caso los temas de enseñanza son tratados desde diferentes perspectivas generando un diálogo respetuoso y altamente significativo para el aprendizaje de los estudiantes. A pesar de las ventajas de dicho intercambio académico entre profesores a las que apunta esta última perspectiva, esta puede incluirse como una modalidad de la codocencia y no como única condición para su puesta en marcha.

Actualmente, la codocencia se ha revalorizado académicamente frente a la enseñanza centrada en un solo profesor pues se ha demostrado el impacto de esta en el aprendizaje de los estudiantes. A pesar de que la academia reconoce con frecuencia las virtudes de la codocencia, las instituciones universitarias usan el argumento del alto costo en su instrumentación para no incorporarla a los procesos educativos. En particular en México, dicho argumento tiene peso en el contexto de la educación superior pública, pues efectivamente la codocencia resulta difícil de mantener debido a que las políticas neoliberales aplicadas en nuestro país en materia de educación castigan el presupuesto para que la universidad cubra sus necesidades y cumpla con sus propósitos. Aún en este contexto desfavorable, algunos profesores mantenemos que el ejercicio de la codocencia es necesario y oportuno para los retos actuales de la perspectiva constructivista de la enseñanza y el aprendizaje. Por esta razón, se hace necesaria una suerte de “activismo” codocente que impulse y procure la visibilidad de dichas experiencias así como la sistematización y evaluación de estas. Con “activismo” codocente quiero referirme a este compromiso compartido de no dejar de hacer, pensar en lo que se hace y regresar a la práctica para intentarlo.

El Dr. Angel Díaz Barriga [2] identifica que las demandas al profesorado en la educación superior han transitado de la exigencia del dominio de conocimientos específicos, antes de 1970, a los múltiples desarrollos del constructivismo a partir de la década de los noventas como son: las estrategias docentes, la enseñanza situada, el aprendizaje basado en problemas y el aprendizaje colaborativo, todo esto en el marco de un currículo flexible o, en algunos casos, por competencias en un contexto social fuertemente influenciado por el uso de las redes de información.

En cuanto al aprendizaje colaborativo, es una propuesta que puede rastrearse bastante lejos en la historia del pensamiento didáctico. Ya Comenio señalaba que un grupo escolar se podía formar por decurias, integrando un alumno aventajado en ellas. En el siglo XIX la escuela lancasteriana mexicana se apoyaba en la influencia de los alumnos con mayor desarrollo de aprendizaje sobre sus compañeros. Aunque también debemos

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Expandiendo la educación

Proyectos IF 2016 II lino

¿Y si la educación tuviera lugar en cualquier lugar y en cualquier instante? Esta es una de las premisas de un movimiento en educación que tiene por nombre Educación Expandida. Desde mi clase de Introducción a la Física que se toma en el primer semestre de la carrera de Promoción de la Salud he adoptado este enfoque, lo cual ha permitido que otros maestros y compañeros de esta licenciatura intercambien experiencias con mis estudiantes, además hemos asistido a una clase de Salud Comunitaria aprendiendo con  los estudiantes de la profesora Lourdes Guzmán. Ahora nos embarcamos en nuestro último proyecto: realizar un artefacto digital  que culmine lo aprendido en la clase de introducción a la Física (IF), que en realidad debería llamarse introducción al pensamiento científico (o crítico). Este trabajo tiene las siguientes fases:

1) Apertura de un blog con la introducción del texto: “Querido yo a los 16 …” que propone un ejercicio de reflexión sobre la trayectoria académica que han tenido los estudiantes y donde al final se les pide que comenten cuáles son las temáticas que les interesa en este momento sobre la Promoción de la Salud.

2) A partir del tema elegido empezaremos con la construcción de preguntas que quisiéramos responder con respecto al tema, lo cual es uno de los énfasis que ha tenido el curso.

3) Una vez que tenemos las preguntas formuladas, se hará una actividad de gestión de la información sobre el tema. Se trata de introducirlos a la diversidad de fuentes de información que contamos actualmente: libros, revistas, tesis, páginas de internet, vídeos, infografías. En este punto la idea es trabajar la calidad de la información que podemos obtener. También es importante tener un primer contacto con algún experto en la temática seleccionada para poder tener una visión más amplia, sobre todo teniendo en cuenta la complejidad de los problemas que se tratan en la Promoción de la Salud.

4) A partir de la información recabada, se seleccionará un artefacto digital en donde podrán plantear respuestas parciales a las preguntas formuladas. Puede hacerse un video, una infografía, un podcast o una presentación que tiene que compartirse en internet.

5) Todo el proceso será documentado en el blog de los estudiantes que servirá como una bitácora.

Para los interesados en este proceso tenemos un corcho virtual donde estaremos conjuntando los trabajos, dudas y materiales que se vayan acumulando en este trabajo, siguiendo la filosofía del working out loud (trabajando en voz alta). Sin duda alguna, vamos a agradecer comentarios que puedan retroalimentar este trabajo.

Termino este texto, reformulando  la pregunta inicial: ¿y si el aprendizaje tuviera lugar en la red, participando en un proyecto de construcción de artefactos relacionados con la Promoción de la Salud?

 

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Pierna Adentro, Pierna Afuera. Richard Levins

Levin2015 PiernaAdentroPiernaAfuera

Disponible en: http://www.manantialdenubes.org/wp-content/uploads/2016/02/Levin2015-PiernaAdentroPiernaAfuera.pdf

UNA PIERNA ADENTRO, UNA PIERNA AFUERA RICHARD LEVINS

PROEMIO

En un sentido coloquial, la polisemia idea de crisis alude inmediatamente a los ´ sentidos de incertidumbre, miedo, reflexión, duda, perspectiva, etc. Si uno se ´ atiene a la etimología, se encuentra que la raíz griega, krisis (κρ´ισις), esta emparentada con krinein (κρ´ινιν), relativa a los verbos juzgar y separar. Ello sirve para jugar con los conceptos y con las palabras, ya que crisis, criterio, crítica, criticalidad y critico están emparentadas. Una crisis se puede referir a los fenómenos naturales, ´ y para entenderla se requiere estudiar su dinámica espacial y temporal; pero tambien se puede referir a un fenómeno social o individual y entonces demanda el uso ´ de buenos criterios para elegir el mejor curso de acción. En el camino las nociones aludidas anteriormente se van entrelazando para configurar hechos, sucesos y vivencias. Por ello se puede coincidir en que los momentos de crisis son fecundos y contradictorios, porque a la par de presentarse riesgos tremendos, también´ aparecen oportunidades de cambio importante, y es en esos momentos en que los sujetos tienen ante s´ı el poder de decidir que hacer. ´ No es casual que dentro de las ciencias de la complejidad el concepto de criticalidad tenga un papel tan relevante, dado que aparece asociado a las transformaciones cualitativas de sistemas de naturaleza diversa, incluidas las distintas escalas de sistemas fısicoquımicos, biológicos y sociales. El mundo que habitamos, y ´ la diversidad biológica y cultural de la cual somos parte, están siendo impactados ´ y destruidos por una gran cantidad de efectos nocivos, distintos a los esperados y deseados, mismos que han sido generados en gran medida por la intervención´ humana; lo antropogenico de muchos de esos efectos es innegable, siendo el calentamiento global el mas citado y el reto colectivo acuciante a nivel de nuestra ´ especie. De hecho, es la vida misma la que esta siendo amenazada por las actividades del ser humano, muchas de ellas forzadas o guiadas por el sistema global de libre mercado imperante. Enfrentar las muchas crisis, los múltiples procesos en curso, requiere tenacidad, ´ rigor y un escepticismo esperanzado. Demanda un compromiso social explicito y una actitud permanentemente critica, tanto de los resultados como de los presupuestos de nuestras herramientas teóricas. Implica poner en perspectiva el fruto de ´ la labor científica, sus metodologías y practicas, así como indagar sobre la función´ que desempeña la ciencia en la sociedad actual. ˜ A partir de su propia y muy rica experiencia, Richard Levins profundiza en los aspectos antes señalados, exhibiendo la dialéctica que subyace en la comprensión de la realidad, en la practica científica cotidiana, y en las perspectivas que se abren ante nosotros. Con suma claridad coloca las discusiones clásicas acerca de la organización social del trabajo científico y sus relaciones con el modo de producción capitalista, pues es ahí donde tienen lugar los fuertes debates sobre la pertinencia del desarrollo de nuevos enfoques y teorías que no estén motivadas por la búsqueda de ganancia o la mera rentabilidad económica.

Muestra de que manera aparecen una serie de dicótomas aparentes o tensiones dinámicas que permean lo que podría llamarse Weltbild del científico promedio, pues se tiende a privilegiar el primer termino de los binomios: teoría practica, investigación pura investigación aplicada, fisiológico, psicológico, biológico/social, genético/ambiental, natural/artificial, determinista/aleatorio, etc., lo que da como resultado un sesgo fragmentario y reduccionista que se mantiene y reproduce de forma acrıtica en el quehacer científico y sus aplicaciones. En todo el texto, Levins mantiene una serie de preguntas que se niegan a limitarse a su ámbito disciplinar y, en ese sentido, al trasgredir y habitar las fronteras, ´ convoca al pensamiento heterodoxo e indisciplinar, mostrando que se requieren formaciones académicas transversales que sean capaces de articular estrategias genera-listas sin relegar la profundidad que han alcanzado las especialidades. Sus consejos no se limitan al ámbito académico, sino que se colocan en el terreno de la intervención social, considerando los varios roles que desempeñan ˜ los científicos: como ciudadanos, como expertos y como trabajadores. Hilvanando esas funciones es como sus palabras van de la denuncia a la propuesta, de la critica de lo que no pinta bien a la defensa y construcción de lo posible. Su lectura ´ deja as´ı una sensación de asombro recurrente que motiva a las acciones pertinentes y demanda la nacionalización de los ´ álgidos debates contemporáneos, anticipa ´ futuros y renueva la esperanza.

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