Mi encuentro personal y profesional con el teatro

 

En esta ocasión hablaré acerca de mi encuentro con el teatro, dividiré mi escrito en dos partes principales, una de ellas la parte personal y otra la parte profesional. Aunque vale mencionar desde ahora que esta división es únicamente para facilitar mi tarea de rescatar los aspectos sobre los cuales  pretendo escribir, pues considero que ambas partes se alimentan y se enriquecen mutuamente.

Recuerdo aún aquella vez que acudí a la entrevista a través de la cual seleccionarían a las y los participantes del Primer Diplomado de Formación de Promotorxs Jóvenes en Derechos Sexuales y Reproductivos. En esa ocasión mientras conversaba con la profesora que me entrevistó, entre otras cosas, me dijo que el Diplomado incluía sesiones de teatro. Yo no supe qué pensar, qué sentir, ni qué decir en ese momento. Sin embargo, al salir de la entrevista me sentí distinta, pude identificar que enterarme de eso me había generado cierta preocupación y que en dicha preocupación identificaba también un poco de miedo.

El día de la primera sesión de teatro llegó, mientras me preparaba para salir de mi casa pensaba en muchas cosas, hipótesis mías que suponían lo que podía pasar ese día en la sesión. Mientras iba en camino a la universidad mi incertidumbre crecía, el nerviosismo se hacía presente y el miedo era fácilmente identificable en mi cuerpo; mis manos sudaban y mi corazón latía más rápido de lo normal.

Cuando la sesión empezó, de plano la angustia se apoderó de mí, pensaba en la posibilidad de salirme y pensaba cosas como ¿Cómo le voy a hacer para hacer teatro si me cuesta tanto relacionarme con las personas que apenas conozco?  Además pensar en las referencias que yo tenía sobre el teatro me asustaban, no me imaginaba un panorama muy bueno. Mientras Carmen (la maestra de teatro) hablaba y nos explicaba un poco de lo que planeaba que trabajáramos en el diplomado, me fui sintiendo más tranquila, algunas de mis dudas se fueron disipando y otras crecieron. Poco a poco fui sintiendo su calidez y la confianza que me generaba me ayudó a sentirme cómoda y a plantearme por primera vez la posibilidad de aventurarme a vivir la experiencia. Esa sesión me sorprendió, me encantó y me dejo ansiosa a la espera de la siguiente sesión de teatro.

Las sesiones que siguieron no distan mucho de ese gusto que encontré en la primera vez, cada vez aprendía algo nuevo y cada vez me sentía un poco más identificada con los ideales que acompañaban el trabajo de la maestra de teatro. Yo, una apasionada con los temas de género, tenía en cada sesión la posibilidad de cuestionar, proponer y actuar historias que reflejaran la importancia de mirar desde la perspectiva de género.

Pero no se emocionen que no todo fue fácil. En el proceso me costó mucho trabajo y es lógico, aprendí que hacer teatro implica la utilización de todos tus recursos y para utilizar dichos recursos tienes que reconocerlos en ti, saber que los tienes, que son tuyos y de ser necesario construirlos o mejor dicho re-construirlos.

El cuerpo es tu primer recurso, sí ya sé, ese cuerpo mío, con todo y su historia y con todo y sus batallas. Respecto a él y gracias al teatro pude corroborar que aunque no ha sido fácil y ha sido un camino largo ha valido la pena, mi cuerpo cada vez es más mío; es más mío cada vez que dejo de negarlo e insultarlo y es más mío todavía cada vez que me permito disfrutarlo.

La mente, las emociones, la creatividad y tus historias de vida son algunos otros recursos que implica el teatro; y aquí viene la parte que resultó más complicada para mí, pero a la vez más sanadora y satisfactoria. Nunca en mi vida olvidaré la vez que Carmen nos invitó a traer al presente a las niñas y adolescentes que fuimos, para mí fue todo un reto, pues por mil y un razones la niña que yo fui se quedó encerrada en una cajita de mi corazón durante mucho tiempo, nunca me había planteado la posibilidad de volver a abrirla porque siempre mueve cosas profundas y aunque antes de esa sesión de teatro sentía la necesidad de hablarle nunca me había atrevido, hasta ese día en la sesión cuando la dibujé, mientras la dibujaba le hablaba, le decía lo que yo sabía que necesitaba oír. Con la adolescente que fui hice lo mismo y en ese ejercicio tuve la certeza de lo bien que la perspectiva de género le ha hecho a mi vida desde hace algunos años, tal vez si desde pequeña la hubiera conocido, muchas de las tormentas de mi vida hubieran sido oportunidad para pintar arcoíris.

En muchas sesiones de teatro tuve esa única sensación que te da la libertad, pero la libertad es grande, inmensa y de pronto no sabes qué hacer con ella, ese fue otro reto inmenso, lidiar con las voces dentro de ti que te quieren oprimida, dar la batalla y luchar por sentirte en libertad, no quiero medir que tanto lo conseguí, pero lo conseguí eso es un hecho.

A nivel profesional creo que una de las cosas que más valoro es la necesidad que me surge de que muchas más mujeres puedan descubrir lo que yo descubrí gracias al teatro. Es todo un reto pensar en el qué hacer y cómo hacer para lograrlo.

Además el teatro significó el descubrimiento de una herramienta invaluable para enriquecer la labor de promotoría, tanto en derechos sexuales y reproductivos como para mí ser promotora de la salud, pues permite el desarrollo de habilidades como la comunicación, el diálogo, el trabajo en equipo, la valoración de lo colectivo como riqueza, etcétera.

Mirar en el teatro la posibilidad de cuestionar lo dominante, de visualizar alternativas, de construir historias distintas, de apropiarte de tu cuerpo de tu mente y de tus emociones. Sin duda alguna hay que mirar al teatro como posibilidad de resistir y de existir. ¡Claro! Debe ser un proceso bien acompañado por la persona que te acerque a él. Yo tuve la fortuna de que así fuera.

Ahora sí, ¡emociónense! Si te lo permites el teatro es reflejo y transformación.

 

 

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Mi encuentro personal y profesional con el teatro
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EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud

Hace tiempo me invitaron a participar en la presentación de el libro El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. La lectura de este libro fue, además de interesante, sumamente útil para mi práctica docente en promoción de la salud  ya que las reflexiones que presenta el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) nos pueden ayudar a situar el contexto de muchos de los problemas y retos de la promoción de la salud, así como el papel que puede jugar la misma frente a estos problemas. En este artículo les presento una versión adaptada de las reflexiones que compartí en esa presentación.

pensamiento 1  En este artículo me apegaré a una de las intenciones explicitadas en el libro: servir como una provocación para los lectores. Así pues me propongo en los próximos minutos, más que hacer una síntesis completa del libro, hablar de algunas de las reflexiones que me provocó su lectura. Lo anterior con la esperanza de que mis palabras les provoquen sus propias reflexiones y la intención de acercarse al libro.

A través de distintas voces los Zapatistas nos comparten su visión de futuro (y presente) para México y el mundo: El capitalismo está cambiando y está en un periodo de crisis. En la crisis que se observa ellos los zapatistas, junto con algunos de sus colaboradores vaticinan una tormenta, un tiempo en el que la miseria y el sufrimiento de billones en el mundo aumentará, así como la violencia, en todas sus formas, de quienes gobiernan el mundo. Observan que a los ya tradicionales mecanismos de depredación que tiene el gran capital se suman otros. Proponen que además de los medios de producción y acumulación de riqueza se suman los medios de despojo. Afirman que, toda vez que la riqueza ha sido resignificada y que todo ahora es mercancía, el capitalismo ha regresado a sus orígenes, el tiempo de la acumulación primaria del capital para despojar a las personas de todos sus bienes, su territorio, sus recursos, y transgrediendo la esfera personal para despojar a las personas hasta de su fuerza de trabajo generando mecanismos para comprometerla al servicio de sus intereses, y de esta manera apropiarse de las personas mismas. Nos platican con ejemplos cercanos y lejanos a nuestra realidad urbana de la nueva estrategia de control territorial que implica la destrucción física y simbólica de espacios, de tejido social, de organización, incluso la organización del Estado por distintas formas de guerra. Que la destrucción es seguida del despoblamiento de los territorios ocupados, dejando solamente a las personas que resulten útiles en ese momento. Que estos procesos van acompañados a su vez de una reconstrucción y reordenamiento favorable a sus intereses. Por cierto, esta explicación encaja muy bien con la que hacen los estudiosos de los sistemas de salud, cuando nos relatan cómo han pasado de ser sistemas de servicio público a sistemas de despojo de los recursos de las personas. Sistemas de solidaridad social a sistemas de autofinanciamiento individual.  Regresando al relato del libro nos hablan de cómo personas, empresas, gobiernos, naciones son ya controladas por el gran capital, que por vía de las deudas ejerce una dominación casi total y crea un ambiente para despojar de forma legal a todos de todo.

 

 

…la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente…

El monstruo del capitalismo, la hidra de mil cabezas nos devora y según nos dicen en el libro esto se pondrá peor. Esto pareciera una fantasía catastrofista si no fuera porque los ejemplos que dan, las pistas que usan, son más que cotidianas y hacen pensar en nuestra propia geografía chilanga. Pienso en la ciudad de la salud, pienso en el corredor cultural chapultepec, pienso en mi quincena y a manos de quiénes va a parar inevitablemente en pagos de deudas en las que comprometí dinero que aún no gano, comprometiendo mi libertad. Pues uno no puede menos que sentirse preocupado. Ahora frente a este escenario tan sombrío los zapatistas nos preguntan ¿y si no? ¿y si nos equivocamos? Y nos invitan, nos provocan, a que mediante el pensamiento crítico pongamos a prueba su perspectiva y de forma más amplia miremos a la hidra para crear nuevas comprensiones, pero de eso no hablaré todavía. Por que el pronóstico de tormenta tiene un complemento, un pensamiento 2mensaje especial para aquellos que asumimos que de una u otra forma luchamos contra el sistema por un mundo más justo. El mensaje especial no es ninguna novedad en realidad, creo que la mayoría nos damos cuenta, sin embargo frente al escenario de tormenta el mensaje se vuelve más lastimoso, más incómodo. El mensaje, diré, es que la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente. No podemos ajustar nuestro calendario de lucha los episodios que desde el poder se generan, luchar a su ritmo, esperar al siguiente golpe para brincar. Mucho menos podemos pensar que la clase política de izquierda nos va a salvar y que luchar significa ponerlos a ellos donde hay, por decirlo con más de un sentido. Nuestra lucha no es suficiente, nos dicen al tiempo que nos invitan a reinventar la lucha. Nos sugieren -entiendo- que frente a la lucha episódica inventemos luchas permanentes, llevar la lucha a nuestra vida cotidiana y hacer de nuestra vida cotidiana una lucha. Que reforcemos la resistencia frente al despojo, sí, pero que vayamos más allá de la resistencia activista. Que no sólo hagamos protesta y denuncia. Nos invitan -entiendo- a girar del activismo a la organización. De resistir y preservar lo que tenemos a crear y ganar terreno. Organización para crear alternativas, girar el énfasis de luchar para destruir a luchar para resistir, y de ahí girar una vez más para luchar para crear. Entonces la propuesta es la organizarnos para la creación de nuevas formas de vivir que le den vuelta al capitalismo. Poner todo nuestro ingenio y creatividad para en lo cotidiano construir otro mundo dentro de este mundo. La lucha entonces se trata de construir para poder destruir a la hidra y no a la inversa, como tantas veces se ha dicho. Sí, yo sé y entiendo que no se puede crear un mundo nuevo a gran escala, somos pocos todavía y tenemos poquísimos recursos y muy escasa organización, pero cualquier experiencia, por pequeña que sea es valiosa porque es una prueba de

 

…la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico…

que es posible otra manera de vivir que ser un esclavo de la hidra. Cada experiencia de vida en rebeldía es una evidencia de que la verdad del poder no es una verdad absoluta sino una verdad impuesta. Y en esto los zapatistas nos dan amplios ejemplos de su lucha creativa, de cómo la resistencia ha implicado la construcción de autonomía, organizar su propio gobierno, sus propios sistemas económicos y financieros, sus propios sistemas de salud y de educación, sus propios medios (o tercios) de comunicación y su propia academia, es decir su propio sistema de creación de conocimientos a través del pensamiento crítico. Su testimonio no es ni pretende ser un modelo a seguir sino una especie de “sí se puede y nosotros tampoco sabíamos cómo le íbamos a hacer. Tampoco teníamos nada.” es una provocación para que cada quién, cada grupo, vea cómo le hace pero se empiece a organizar para enfrentar, sobrevivir y trascender la tormenta que viene. No me voy a detener aquí para describir todo lo que han hecho ni cómo le han hecho. Solo diré que es admirable en muchos sentidos, sobre todo en la creatividad y la terquedad. Quién quiera conocer la experiencia lo invito a leer el libro.

Pero nos dicen que la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico. El pensamiento crítico es indispensable para comprender a la hidra, armar su genealogía, conocer sus modos, sus nuevas cabezas, su evolución. Si no comprendemos a la hidra no sabremos cómo atacar, qué hacer, qué y cómo construir. A su vez el pensamiento crítico es indispensable para comprender y revisar la propia lucha, la organización. La hidra toma muchas formas, sus modos están también en nosotros y muchas veces no nos damos cuenta. Existen muchas organizaciones de lucha que acaban repitiendo los mismos modelos de dominación que pretendían superar. La hidra nos habita, nos posee a todos (de esto hablaré más adelante, como promotor de la salud) y dadas las condiciones puede aflorar en nuestra práctica sin que siquiera nos demos cuenta. Una de esas condiciones es la del poder. Si construimos organización construimos poder, y si construimos poder la hidra en nosotros puede hacernos uno más de sus instrumentos, como pasó con aquellos luchadores de izquierda que hoy habitan el lamentable escenario de los partidos políticos. No podemos luchar sin revisar críticamente a la hidra, no podemos luchar sin revisarnos críticamente bajo riesgo de inventar un “nuevo mundo” igual al anterior.

El pensamiento crítico deviene de la reflexión, de la auténtica reflexión, y esta se nutre de conceptos y teorías que sirvan para explicar a la hidra y a nosotros, a nuestras prácticas. Cada contexto conceptual, cada teoría cuando está bien fundamentada sirve como un espejo que permite ver lo que se escapa a simple vista. Cada teoría permite explicar y nombrar algunas cosas al tiempo que nubla otras. Todas las teorías están incompletas. Sin embargo las teorías, tal y como están puestas en los libros, en las revistas y en muchas aulas a menudo se presentan  como completas, consistentes y congruentes. Es cuando las usamos como espejo para entender la realidad y nuestra práctica en ella cuando las teorías pueden mostrar sus fortalezas y sus limitaciones. ¿Qué nombran y qué no? ¿Qué explican y en qué fallan? ¿Qué evidencias las cuestionan?

El pensamiento crítico usa las teorías como espejos, como instrumentos de observación y al usarlas las pone a prueba, las critica. El pensamiento crítico sirve también para afinar y afilar las teorías y para crear otras nuevas. Esto es indispensable porque la hidra evoluciona y con ella su depredación por el mundo, y a la par debe evolucionar la teoría para ser capaz de dar cuenta de los cambios.

Al tiempo en el que los zapatistas hablan de la necesidad del pensamiento crítico y nos invitan y demandan alimentarlo, aplican su pensamiento crítico a los científicos sociales, partiendo del supuesto de que ellos, como científicos sociales debieran ser los principales cultivadores del pensamiento crítico. No me detendré aquí a platicarles las razones y argumentos de sus críticas. Para el que quiera conocerlas pues que lea el libro. Aquí solo diré que me alegré un poco de no ser un científico social, pero aunque mi objeto de estudio no sea la sociedad sino el aprendizaje no pude evitar sentirme  aludido. De cualquier forma tomé nota y aunque no me hablaban a mi, lo leído me provocó las siguientes ideas:

Cuando a las teorías se les trata como completas, como verdades terminadas, como dogmas de fe, estas pueden fallar al explicar el panorama. Al que las usa para observar y olvida que son uno de varios instrumentos incompletos puede acabar engañandose -síndrome de la fatiga del vigía, le llaman en el libro los zapatistas-. No podemos tomar las teorías como religiones, pretender que pueden explicarlo todo, abrazar a la favorita y mantenerla a salvo de la reflexión crítica, a salvo del ejemplo, a salvo de la realidad. Tenemos que someter nuestras teorías a la prueba de la realidad y en diálogo con otras teorías, ya que como la realidad misma, también las podemos usar para ponerlas a prueba. Tenemos que ser críticos con nuestro pensamiento crítico, no caer en fórmulas fáciles como decir “es la excepción que confirma la regla” cuando encontramos anomalías que nuestras teorías no son capaces de nombrar, de explicar. Debemos evitar el uso del “etcétera” (como dicen los zapatistas) para disfrazar aquello que vemos o intuimos pero no somos capaces de nombrar, debemos aprender a decir “eso todavía no lo entiendo, eso todavía no lo sé”,  “intuyo que hay más, pero no lo sé”

La misión del vigía, esa a la que los zapatistas nos llaman a tomar entre otros a los académicos es fundamental en la lucha, pero debemos cuidarnos de no caer en el síndrome del vigía fatigado, que a fuerza de ver el mismo panorama de la misma manera acaba por perderse los cambios, reportando siempre “sin novedad en el frente”. Debemos concentrarnos en los cambios y en las cosas que nuestras teorías no son capaces de explicar y nombrar. No ser usuarios de teorías sino productores. El pensamiento crítico es necesariamente aquel que con un ojo critica la realidad y con el otro se critica a sí mismo en su práctica de criticar la realidad.

Aunque se ha dicho muchas veces vale la pena reiterar que el pensamiento crítico no se consuma en los análsisis. Tampoco se realiza como tal con las nuevas comprensiones, ni con las nuevas preguntas. El pensamiento crítico solo se consuma en la acción transformadora.

Cultivar la conciencia crítica es cultivar la pregunta más que la respuesta, dicen así o más o menos así los zapatistas. Pienso entonces que cuando uno se responde a una pregunta, la respuesta no debe ser un consuelo, un plácido lugar para sentirse satisfecho, sino por el contrario la respuesta no debe ser sino el medio, el camino, el lapso momentáneo en el que nos elaboramos la siguiente pregunta. Se trata de buscar preguntas más que respuestas, cada vez mas sabias preguntas. Dicen los zapatistas, quien busque respuestas, a quien le incomode el estado de duda, que las busque en la religiones y cosas similares. Si hemos de ser críticos debemos entonces buscar siempre la siguiente duda, como quién busca el estado de gracia. Hay muchas cosas más que dice el libro, ricas y complejas metáforas, voces, líneas enteras que no seguí, que no retomé ni haré, confiando en que habrá aquí otras voces que lo hagan y con la esperanza de no resultar muy tedioso. Pero no quiero pensamiento 4terminar sin antes hacer mía la pregunta tantas veces planteada en el libro. Frente a la hidra capitalista y su depredación los zapatistas nos preguntan ¿y tú qué?

¿Pues yo qué me vengo preguntando? Pues no me puedo quedar preocupado, así que aquí voy a ocupar unos cuantos párrafos más para abordar la pregunta como promotor de la salud crítico. Pues yo de inicio entiendo de lo que dicen los zapatistas, que parte de la dominación que ejerce la hidra la hace con la imposición de sus verdades, y que en la medida en la que creemos en ellas perdemos la capacidad de ver su depredación, de ver el monstruo. Aceptar sus verdades, perder la conciencia crítica es aceptar la esclavitud visible e invisible. También pienso que al tiempo que abrazamos sus verdades nos volvemos cómplices, copartícipes del monstruo, es a lo que me refería con la hidra en nosotros. Pienso entonces y traigo a cuenta un concepto de mi campo, la promoción de la salud y específicamente el enfoque que cultivo: la promoción de la salud emancipadora. El concepto en cuestión es el de cuerpo-territorio. Pienso entonces que nuestros cuerpos son territorios que la hidra toma y coloniza con sus verdades, que en la medida en la que lo hace perdemos conciencia crítica y acabamos deseando lo que la hidra quiere y temiendo lo que a la hidra le conviene. Que acabamos siendo cuerpos al servicio de la hidra. Pienso entonces que mi primer respuesta es que yo tengo que aprender a desterrar a la hidra y sus verdades de mi cuerpo territorio. Pero eso, por el momento no me lleva a nuevas preguntas, ya que es mi trabajo el indagar sobre cómo esto se hace. Algo he hecho y algo he aprendido y sé por lo pronto que la mejor manera de hacerlo es apoyando el que otros lo hagan también. Me imagino entonces haciendo un trabajo con otros para aprender juntos a vislumbrar la hidra en nuestro mundo, en nuestras vidas, en nosotros, en nuestros cuerpos-territorio, tomar conciencia crítica, cultivar el pensamiento crítico y ponerlo en acción. Imagino entonces haciendo otros semilleros, de otras formas y adecuados a otros tiempos y geografias. Eso me lleva a algunas nuevas preguntas ¿qué haré?, ¿cómo le haré? , ¿con quienes lo haré? No son la gran cosa, pero son un comienzo, un punto de partida para las siguientes preguntas.

Éste artículo es el siguiente paso, lo llevaré al espacio del aula como una provocación. Espero que a tí que me lees también te despierte ideas, inquietudes y pensamientos críticos. Ojalá los compartas en el espacio de comentarios aquí abajo.

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EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud
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Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 2)

En mí entrada pasada titulada: Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 1) mencioné que ése artículo estaba compuesto por dos apartados. A continuación les presento el segundo, dónde hablo sobre el papel que juega el aprendizaje en los procesos de promoción de la salud, también desarrollo y contrasto tres metodologías educativas. Cabe mencionar que las categorías que a continuación menciono son con fines didácticos, pues en la práctica no se encuentran en su forma pura, sino que hay mezclas, y no siempre la educación bancaria es del todo negativa, ni el aprendizaje basado en la experiencia es siempre el adecuado.

 

El papel que juega el aprendizaje en los procesos de promoción de la salud que facilito

En mi forma de hacer promoción de la salud el papel que juega el aprendizaje es vital, porque a partir de cómo se realicen los procesos de aprendizaje el sujeto va a ser más o menos capaz de generar procesos reflexivos que lo ayuden a promover su salud. Pues el aprendizaje nos conduce a la construcción del conocimiento y si hay una construcción de conocimiento entonces nuestras capacidades se desarrollan y aumentan nuestros capitales como el cultural, con esto se adquiere poder y los niveles de salud de los sujetos pueden incrementar. Es en el andamiaje reflexivo cuando el aprendizaje es aplicable en los procesos de promoción de la salud ya que, al abordar algún problema de salud de los sujetos se buscará que éstos aprendan de sus experiencias pasadas, identifiquen la huella que los discursos dominantes han dejado en ellos y a partir de ello reaprendan, resignifiquen esas experiencias y ganen poder.
Como vemos el aprendizaje toma importancia al momento que el sujeto reflexiona sobre sus experiencias pasadas en relación con las presentes y a partir de ello busca aprender algo nuevo que lo ayude a tener una mejor relación con esa experiencia, desarrollando sus capacidades y construyendo futuros deseables.

Lo que para mí significa aprender

Aprender  (como lo entiendo) es entender algo, reflexionar sobre las experiencias pasadas de la persona en relación con el nuevo conocimiento, es reaprender de la huella que ha dejado el pasado en nosotros y a partir de ello construir nuevos conocimientos aplicables en la vida cotidiana.

Considero que una forma de querer aprender o emprender una búsqueda por  nuevos conocimientos es concebirse como seres inacabados así se despertará nuestra curiosidad y comenzaremos a buscar respuestas, esto nos llevará a una acción que al final puede derivar en nuevos conocimientos.

 

Metodologías educativas que he identificado

Aprendizaje inerte o descontextualizado:

  • Educación bancaria: se asume que las personas son ignorantes y deben aprender algo que no saben. Las explicaciones no son significativas, son simplistas y poco claras. Quien enseña pretende que el otro memorice las cosas sin generar las condiciones para que el sujeto tenga tiempo de reflexionar el tema  en base a su experiencia. Por tanto quien aprende es un receptor pasivo; en palabras de Freire:

En la visión “bancaria” de la educación, el “saber”, el conocimiento, es una donación de aquellos que se juzgan sabios a los que juzgan ignorantes. Donación que se basa en una de las manifestaciones instrumentales de la ideología de la opresión: la absolutización de la ignorancia, que constituye lo que llamamos alienación de la ignorancia, según la cual ésta se encuentra siempre en el otro (Freire, 1970; p. 52).

Aprendizaje significativo: los conocimientos que ya posee el sujeto son relacionados con los presentes, por ello “el punto de partida de éste tipo de aprendizaje son los conocimientos y experiencias previos que tiene el aprendiz” (Barriga y Hernández, 2002; p.36). Y tiene como objetivo “enseñar a pensar y actuar sobre conocimientos significativos y contextuados” (Barriga y Hernández, 2002; p. 30) Pero queda alejado de las prácticas de las personas porque la persona relaciona este conocimiento con uno previo pero no logra vincularlo con su vida (con lo que le está sucediendo en su persona). Esta forma de aprendizaje es útil, pero es más adecuado el aprendizaje basado en la experiencia, ya que éste logra vincular el nuevo conocimiento con la vida de cada persona; en contraste en el conocimiento significativo las dimensiones de cada sujeto quedan ajenas a su persona, pues
nada tienen que ver con él.head-746550__180

Aprendizaje basado en la experiencia: A diferencia del aprendizaje anterior, aquí lo que se pretende es que el nuevo conocimiento este contextualizado en la práctica de la persona y en la persona, esto es: que sea significativo en la vida de las personas. Que los nuevos conocimientos no sólo les sean significativos a los sujetos, sino que también los puedan relacionar con sus experiencias pasadas y presentes, para que a partir de ello reaprendan y generen conocimientos útiles a su persona. Se puede decir que en este tipo de aprendizaje se analiza la realidad en la persona, esto es: cómo la persona se comporta en su contexto, en relación con sus prácticas, pues “[…]Nuestra memoria es una compilación de lo que pasó, junto con nuestra interpretación de esos eventos. Incluso el pasado cambia cuando lo volvemos a visitar de manera imaginaria a la luz de nuevas interpretaciones. Este proceso puede ser traumático. También puede ser transformador” (Brew, 1993; p. 5).

De esta manera, este tipo de aprendizaje puede derivar en una acción transformadora de la realidad (el sujeto podrá generar conocimiento que le sea útil para aprender algo que le ayude a resolver un problema), por ello es importante que ¨[…]Estemos listos para un reordenamiento conceptual parcial o completo. Estemos abiertos a nuevas realidades”(Brew, 1993; p. 5).

Diferencias entre las 3 metodologías educativas 

Cada tipo de aprendizaje ve al sujeto de forma distinta y por tanto contemplan sus necesidades de forma diferente. Por ejemplo:

En el aprendizaje bancario se violenta al sujeto al no tomar en cuenta sus aprendizajes pasados, lo ve como una persona ignorante que necesita aprender algo. El nuevo conocimiento queda descontextualizado porque la persona no lo está ligando con su experiencia y probablemente si llegará a memorizar algo de lo que se le ha enseñado, en un futuro inmediato lo olvidará, ya que el aprendizaje esta desvinculado con sus experiencias pasadas.

En el aprendizaje significativo se ve al otro como un ser capaz de generar nuevos conocimientos a partir de vincular su aprendizaje pasado con el nuevo, pero es el que enseña quien le dice qué tipo de situaciones debe relacionar con el nuevo conocimiento. De esta forma el que aprende no tiene la oportunidad de llevar los nuevos conocimientos a su práctica, y las huellas que las experiencias pasadas han dejado en él no se transformaran en conocimientos útiles que le permitan ganar poder.

En el aprendizaje basado en la experiencia el sujeto es quien, a partir de su curiosidad, lleva a cabo su proceso de aprendizaje. El que enseña solamente es un facilitador que lo acompaña en la construcción de dicho conocimiento. En esta forma de aprendizaje es la reflexión crítica la que determina las necesidades de conocimiento que se deben aprender y éstas cambian conforme avanza el proceso reflexivo. Es durante éste proceso de aprendizaje que las personas desarrollan sus capacidades humanas y capitales para poder realizar una acción transformadora de la realidad que los lleve a incrementar sus niveles de salud.

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Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 2)
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Promoción de la salud y autonomía. Propuestas metodológicas para la recuperación del control del cuerpo-territorio.

Versión PDF para Bitácora Reflexiva aquí: promocion-de-la-salud-y-autonomia-version-para-bitacora

Versión en PDF para lectura aquí: Promoción de la salud y autonomía

Este ensayo tiene que ver con la autonomía y su relación con la salud y la promoción de la salud. Esta relación no es abordada frecuentemente en este campo y es posible que no resulte evidente para la mayoría de las personas, por lo que he dividido mi ponencia en tres promocion-de-la-salud-y-autonomia-version-para-bitacorapartes. En la primera de ellas hablaré de la relación entre autonomía y salud, en la segunda parte hablaré de la relación entre la promoción de la salud dominante y la autonomía para finalmente hacer algunas reflexiones encaminadas a delinear una promoción de la salud  favorable a la autonomía.

Las reflexiones que aquí presento no pretenden ser una explicación exhaustiva y concluyente en relación a la autonomía y la salud, sino una mera introducción para hacer más comprensible la segunda parte.

Primera parte.

Para comenzar es necesario establecer un punto de partida que permita construir el puente entre la autonomía y las prácticas de promoción de la salud. Este punto de partida es una nueva manera de entender la salud. Las ideas que aquí les comparto forman parte del así llamado enfoque emancipador de la promoción de la salud.

A diferencia de la tradición de la medicina occidental en la que se que considera a la salud como un fenómeno objetivo y verdadero en el campo de la promoción de la salud existe un debate sobre la definición de la salud y lo saludable. Este debate parte del supuesto de algunos académicos de que la salud no es un hecho objetivo sino un concepto relativo, una cierta manera de entender la realidad que se encuentra influida por un contexto social e histórico. Partir de este supuesto permite comprender que la noción de salud es polisémica y que se encuentra en constante evolución, que esta evolución no sigue un único camino, sino por el contrario crea caminos alternativos que permiten entendimientos y prácticas diferentes. La perspectiva que hoy les presento se deriva de uno de esos caminos alternativos sobre como comprender a la salud.

La noción de salud desde la que parto es una propuesta que Consuelo Chapela hace a partir de una interpretación de la Carta de Ottawa para la promoción de la salud derivada de la conferencia mundial sobre promoción de la salud auspiciada por la Organización Mundial de la Salud, celebrada en esa ciudad canadiense en el año de 1986. La carta de Ottawa, considerada la piedra fundacional de la promoción de la salud moderna, hace un aporte importante en relación a la manera de entender la salud, ya que percibe a esta como un recurso de los seres humanos para lograr sus aspiraciones, más que una meta a la que tengan que llegar.

(si no puedes ver lo que sigue haz click en el siguiente enlace para ver el ensayo completo)

 

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Promoción de la salud y autonomía. Propuestas metodológicas para la recuperación del control del cuerpo-territorio.
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La Promoción de la Salud: una mirada desde las competencias (II parte)

 

La Promoción de la Salud: una mirada desde las competencias (II parte)

(…) Tal y como lo propuse en la entrada anterior, mi meta ahora es contestar las interrogantes que ojalá hayan surgido del texto anterior, basadas esencialmente, en un análisis crítico de cómo en el campo de la promoción de la salud y tomando en cuenta su enfoque hacia el trabajo con las personas, el desarrollo de proyectos o acciones deben basarse ya no en una construcción metodológica como lo son los objetivos, al contrario, deben estar estructurados de acuerdo a una convergencia que amalgame la naturaleza holística de las personas y cómo estas actúan cual protagonistas en el desarrollo de su propia salud.

Para retomar la línea de pensamiento del texto anterior, recurro a un resumen práctico: un objetivo, entendido como tal, es una construcción focalizada en lo que hará el investigador en un lapso de tiempo definido; es decir, está proyectado en función de quien lo construyó y qué es lo que él va a ser. Por el contrario, cuando se habla de una competencia, esta se basa en un proceso mucho más complejo, el cual desplaza como centro de acción a quien la está construyendo y se concentra en quien asumirá como propia la competencia (la población o público con quien se trabaja).

Nótese por tanto, la relevancia inmediata que adquieren las competencias cuando se habla de Promoción de la Salud, puesto que, siguiendo los principios rectores de esta materia, uno de los ejes más importantes es lograr que las personas asuman su responsabilidad en el proceso y construcción de salud, además de empoderase sobre aquellos elementos protectores de la misma.

Este proceso, el cual puede sonar simple para algunos o complejo para otros, está estructurado de acuerdo a ocho componentes responsables de darle un seguimiento completo al desarrollo de la competencia, y tal es su integralidad que hablamos de una cartografía de competencias; es decir, una lectura de inicio a fin de lo propuesto. Para lograr el seguimiento, se habla de ocho elementos que enlisto a continuación: la competencia como tal, sus elementos, los criterios de desempeño, los saberes, el rango de desarrollo, las evidencias, los problemas y el caos e incertidumbre (Tobón, 2005). Pero no trato aquí de explicarlos uno a uno, sino evidenciar cómo dentro de las competencias se hace un mapeo de los elementos necesarios para enriquecer un proceso, de nuevo, centrado en las personas y generador de impacto en los saberes de las mismas.

En el ejercicio de análisis, hago un cruce entre la propuesta de las competencias y la Promoción de la Salud. Actualmente, tanto en los servicios de salud y en las comunidades, existe una convergencia necesaria sobre ahondar en el conocimiento, la participación de las personas y la toma de decisiones en salud (basadas en la sensibilización de los actores sociales sobre su responsabilidad en el proceso de salud) (Redondo, 2004).

Sin embargo, y tal como ocurrió en la entrada pasada, la extensión del escrito no debe cansar la atención del lector –si es que lo hay–, por lo cual, retomaré el párrafo supra en una tercera parte sobre la Promoción de la Salud y las competencias.

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Bibliogría:

Redondo, P. (2004). Curso de Gestión Local de Salud para Técnicos del Primer Nivel de Atención. San José, Costa Rica: CCSS, CENDEISSS, UCR.

Tobón, S. (2005). Formación basada en competencias. Bogotá: Ecoe Ediciones.

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La Promoción de la Salud: una mirada desde las competencias (II parte)
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Promoción de la salud y poder. Reseña de libro

A continuación les comparto una reseña del libro de promoción de la salud y poder que realizamos la profesora Marta Gómez y yo para la revista Salud Problema que edita la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco:

 
El libro aporta una mirada innovadora al campo de la promoción de la salud y conlleva muchas implicacio nes tanto para la investigación como para la práctica
misma.
 
El texto se organiza alrededor de una propuesta que problematiza y cuestiona la promoción de la salud dominante, y plantea un marco de entendimiento y acción para construir procesos que tengan como guía el apoderamiento y la emancipación de los sujetos que participan en ellos…
 

 

También les comparto un vínculo a la versión escaneada del libro que Alejandro Cerda puso a disposición del público en su blog.

 

Finalmente, también les compartimos los videos de la presentación del libro realizada en la UAM-Xochimilco

 

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Promoción de la salud y poder. Reseña de libro
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