La perspectiva de género, el feminismo y lactancia materna.

 

En esta ocasión tocaremos algunos de los aspectos socioculturales que me parecen tienen relación con la intervención en el devenir de la lactancia materna en México. Lo que abordo en las siguientes líneas, es de gran relevancia, pienso que es de los principales factores en el contexto de la maternidad y la relación mercado-lactancia.

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En las sociedades modernas del siglo pasado surgió una nueva perspectiva en algunas  mujeres que conllevó  a su liberación; en buena medida se lograron avances. “Parte de esta liberación incluyó la posibilidad de que las mujeres se incorporaran a actividades de las que antes estaban excluidas”(Lagarde, M. 2012.p 70).  Este proceso también contribuyó a la modificación con relación a la crianza; con algunos aspectos positivos como el creciente involucramiento de los hombres en el cuidado de sus hijos. 

Para poder entender de manera integral esta transición social en las mujeres y su contexto con la maternidad, utilizaremos la perspectiva de género (1) como un referente para explicar lo sucedido en el devenir de la práctica  de la lactancia materna.

 

Marcela Lagarde (2012) menciona que, aunque las mujeres han conseguido cambiar su posición respecto al hombre en lo público-privado, la incursión laboral o la alfabetización de ellas, aún persiste la desigualdad entre hombres y mujeres en muchos ámbitos.

“En la utopía de la emancipación y la liberación de las mujeres se afirmaba que, al situarse en lo público como los hombres, trabajar como ellos, ganar dinero, como ellos, tener éxito y poder como ellos, se eliminarían la desigualdad, la discriminación y todas las formas de opresión de género. Sin embargo, la mayoría de las mujeres se modernizó y, en efecto, disminuyeron ciertas desigualdades y formas de discriminación, pero han surgido otras nuevas”

Con el feminismo en su esplendor en el siglo XX las mujeres lograron cambios de manera significativa en el ámbito  social, laboral y familiar con relación a su papel dentro de lo público. Las actividades domésticas, la maternidad y lo privado de las mujeres se dejó de lado y se logró hacer que las mujeres se insertaran en el ámbito de lo económico remunerado. Durante el siglo pasado los estereotipos predominantes de género regulaban de facto las actividades relacionadas con el cuidado de los lactantes, asignando toda la responsabilidad del cuidado a las mujeres y la responsabilidad de proveer el sustento económico a los hombres. (Lagarde, M. 1996).


Algunas de las mujeres del siglo anterior rompieron con la construcción de  su género y  fracturaron aquello que se veía de manera natural, pensándose como humanas, como sujetas de poder y,  que como tal, se pensaban como madres femeninas dándole de mamar a sus hijos (Lagarde, et al. 1996). Es importante resaltar que cada sociedad es distinta en su construcción cultural, sin embargo, una constante en las sociedades occidentales es la subordinación de las mujeres por parte de los hombres y la asignación del papel de la crianza de los hijos (Lamas, M. 2008).

La valoración cultural de las mujeres en las sociedades siempre se ha asociado a la maternidad. La cultura de muchas sociedades se ve fundada en las diferencias biológicas sexuales entre mujeres y hombres; motivo por el que se asignan los papeles desde que nacen para que se inscriban estos preceptos y se perpetúen a lo largo de su vida (Lamas, et al. 1986).

Históricamente, el trabajo doméstico se ha percibido como una actividad para las mujeres, sin embargo, no ha sido un trabajo formal ni mucho menos remunerado, básicamente por las concepciones de género (2); de forma que se ve “natural” que las mujeres en su labor humana reproduzcan estas tareas como expresiones amorosas y femeninas. Caso raro es la mujer que no reproduce estas acciones dentro de su familia, además de ser señalada y juzgada como “anormal” desde la sociedad patriarcal (3) (Lamas, et al. 2008).

En la división de trabajos, lo maternal le corresponde a las mujeres de manera “casi natural”; traer al mundo a los hijos les adjudica de manera causal la crianza de los mismos como marca el género en las culturas de las sociedades patriarcales. En algunos casos podemos llamar a esto machismo.

Según estas sociedades, el género femenino versa siempre en el amor por la familia, por la pareja y sobre todo por los hijos. Se nace como mujer, se nace para la crianza (alimentación) de los hijos y la educación de los mismos. Las mujeres se desarrollan en un ambiente en el que se les ordena de manera “natural la responsabilidad de la crianza de los humanos”, desde pequeñas se ven inmersas en esta tarea.

En las sociedades donde los hombres regulan la manera de estructurar a la familia y a la sociedad, es común que las mujeres sean las más perjudicadas, debido al orden social patriarcal. Sin embargo, en el siglo XX se transgredió este orden a través del feminismo, luchando por los derechos de las mujeres  y no sólo de los hombres,  buscando lograr una democracia entre ambos géneros (Lagarde, M. 2012). Esta transición logró en muchas  mujeres que se ubicaran en otro plan, en otra idea de sí, y no como mujeres serviciales diseñadas para dar amor y ser “femeninas”.

Bajo este contexto, el mercado aprovechó estas condiciones en que las mujeres se empezaban a insertar al mercado laboral y el creciente desapego de ellas a la crianza de los bebés, les posibilitó una herramienta que “alentaba y facilitaba” esta práctica; los biberones y la leche sintética.

No quiero decir  que el feminismo se haya planteado como objetivo eliminar la lactancia materna. Pero el mercado con su interés  de acumulación de capital, sí promovió y generó un andamiaje que permitía que a través del consumo de leche de bote las mujeres se volvieran más “independientes y libres” a la hora de salir a lo público, además de verse como responsables de la vida de sus bebés y del suministro de leche de la mejor “calidad”. La liberación de las mujeres del trabajo doméstico no sólo beneficio a las mismas, sino que indirectamente agrandó los bolsillos de las empresas de sucedáneos y de productos para la crianza de los recién nacidos al engrosar de manera sustantiva un nicho de mercado.

Con el feminismo en México se planteaba la posibilidad de que las mexicanas pudieran hacer lo mismo que hacen los hombres, ganar lo mismo que los hombres; no obstante, esto no se dio de la manera esperada, actualmente se sigue con muchas desigualdades, se continúa con  las formas del machismo (aunque adaptado) en detrimento de la mujer (Lagarde, et al. 2012. Pág. 72).

Las mujeres actualmente se ven inmersas en un sistema que las orilla por un lado a ser  económicamente activas; y por otro, a mantenerse atentas de lo que sucede en su hogar, efectuando labores domésticas, cuidando del crecimiento y desarrollo de sus hijos, dándoles en ocasiones pecho, o en otras biberón (Lagarde, M. 2012 & Lamas, M 2008). El género marcado en los cuerpos de las mujeres ha implicado que algunas de ellas se sientan culpables por no poder dar respuesta a todas estas actividades, a no cumplir con los estereotipos que marca el mercado capitalista y la sociedad misma. En suma, las diferencias de género  siguen presentes no como determinante, pero sí como una forma de justificar la diferencia de los papeles de hombres y mujeres en la sociedad y sobre todo en la crianza de los hijos (Lamas, M. 1986).

El mercado sigue aprovechando la necesidad de las mujeres para salir a trabajar y ser remuneradas de manera desigual frente a los hombres. Continua vendiendo miles de sucedáneos en todo el mundo, haciendo de la leche artificial una necesidad para las madres que tienen que salir y dejar a sus hijos con la abuela o con la tía, o peor aún, con los hermanos del bebé. Hace creer que muchas mujeres no producen suficiente leche y se beneficia del sentimiento  de culpa a debido al estereotipo dominante que define lo que debe ser una “buena madre” alimenta la idea de que es necesario sustituir a como dé lugar la nutrición del bebé.

El machismo sigue presente en las mujeres que creen que es su obligación la crianza de los recién nacidos y que los hombres sólo son un complemento que está ahí para formar una familia tradicional.

Mi familia desde que yo recuerdo estuvo acompañada de esta estructura; mi madre se salía a trabajar y nos llevaba junto con ella, mi padre trabajaba también, no obstante, cuando regresábamos a casa mi madre atendía a mi padre y a nosotros también. Casi no veía a mi padre, incluso los fines de semana. A diferencia de mi Mamá, que siempre estaba al pendiente de mí y de mis hermanas.  Ahora entiendo un poco porque sucedía esto.

Lagarde, M. “El género”, fragmento literal: ‘La perspectiva de género’, en Género y feminismo. Desarrollo humano y democracia, Ed. horas y HORAS, España, 1996, pp. 13-38.

Lagarde y de los Ríos, Marcela (2012). “El feminismo en mi vida. Hitos, claves y topías”. México: Instituto de las Mujeres del Distrito Federal (Inmujeres DF)

Lamas, M. “La antropología feminista y la categoría género” Nueva Antropología, vol. VIII, núm. 30, noviembre, 1986, Asociación Nueva Antropología A.C. Distrito Federal, México. pp. 173-198

Butler, J. “Deshacer el Género”. Paidos. 2006

Lamas, M. “La perspectiva de género” Revista de educación y cultura de la sección 47 del SENTE. 2008

  1. Marcela Lagarde (1996) comenta que la  perspectiva de género tiene como una de sus finalidades contribuir  a la construcción subjetiva y social de una configuración a partir de la resignificación de la historia, la sociedad, de la cultura y la política desde las mujeres y con las mujeres.
  2. El género, según Marcela Lagarde (2012) ,  es la categoría correspondiente al orden sociocultural configurado en la base de la sexualidad a su vez definida. El género es la construcción diferencial de los seres humanos en tipos femeninos y masculinos. Según Judit Butler (2006) , el género es la naturalización de lo femenino y lo masculino y el mecanismo por el cual se incorpora de manera natural en los individuos en sociedad.
  3. Las “sociedades patriarcales” son aquellas que el orden político social está constituido en torno al dominio del hombre, según Marcela lagarde (2012), en el mundo existe un régimen patriarcal que subsume a las mujeres a su mandato.

Fotografias: Fernández, Cosas de Mujeres (still image). Courtesy of the artist; efes ; Jason Regan 2006

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Mi historia, mi familia y mi proyecto como promotor de la salud

 

Seas bienvenido una vez más a esta columna. Gracias por acompañarme en este camino que comencé hace un par de meses. Como comenté en el texto pasado, mi proyecto profesional  versa sobre mi cotidianidad, mi familia y sobre todo mi historia de vida y su relación con el tema de la lactancia materna.

En estas líneas, explicaré de manera más detallada cómo  surgió el interés sobre la lactancia materna exclusiva y algunos de los aspectos que desarrollaré a lo largo de mi trabajo recepcional. Quiero tratar de ser más explícito a la hora de explicar el problema que pretendo abordar.

Quiero comentarte algo sobre este proyecto; el cual, está en constante crecimiento, no está terminado y es posible que aunque lo “concluya”, no estará acabado, es decir, mi interés por abordar la lactancia materna resulta en parte por el reto que implica  su complejidad. Asimismo, mi trabajo continuará con cambios que se verán presentes a lo largo de este sueño.

He venido mencionando lo significativo que ha sido para mí la presencia de mi familia en mi vida académica, las constantes intervenciones de mi madre en este interés y lo emotivo que fue mi crecimiento en relación con ella. En nuestro país, la importancia de las mujeres en la familia es muy interesante -no ahondaré en ello- debido a la percepción que tenemos de las madres.

Bajo ese contexto, las mujeres juegan un papel importante en la familias mexicanas. Ellas están más tiempo con los hijos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2014).

Actualmente nuestro país se encuentra con la tasa más baja de lactancia materna en América Latina (UNICEF, 2015). Las mujeres de nuestro país son cada día víctimas de las acciones ineficaces para disminuir la lactancia por sucedáneos de leche. Son cada vez más las madres que dicen no haber tenido una bajada de leche que les permitiera amamantar a sus hijos como ellas lo hubieran querido.

Desde siglos las mujeres lograron amamantar a sus hijos y en muchos casos los recién nacidos llegaron a sobrevivir el primer mes de vida aún sin vacunas.  Actualmente en algunos países la lactancia materna es la forma más segura de nutrir y criar a las y los nuevos bebés. Sin embargo, en mi país las políticas que se desarrollan en pro de la lactancia son, en mi opinión,  equivocas en su objetivo, por lo que me resulta muy necesario considerarlas en mi proyecto profesional.

Por ejemplo, cada vez que se pretende revertir el deterioro de la lactancia materna en nuestro país, las políticas  se diseñan en busca de generar un cambio en las mujeres que no amamantan; pensando que ellas son las únicas responsables en esta situación. No obstante, no se considera el papel que juegan los familiares, es el caso del padre del bebé o la pareja de la mujer. Si la madre trabaja y esto le permite amamantar, si cuenta con un apoyo económico. recientemente se presentaron algunos casos de violencia hacia algunas mujeres que lactaban en la vía pública.

En México sólo dos de cada diez bebés son alimentados con el pecho de su madre hasta los seis primeros meses (ENSANUT, 2012). Lo que significa que ocho son nutridos con sucedáneos que van a proporcionarles la nutrición primera, y que según algunos estudios, determinarán en un futuro muy próximo la calidad de salud de los sujetos (Moreno, J. 2006).

El crecimiento de demanda de leche de bote es verdaderamente alarmante,  se piensa con naturalidad que las mujeres ya no amamanten a sus bebés teniendo la posibilidad de darles leche a través de un biberón. Desde luego, se ve impropio o inmoral que una mujer le de pecho a su bebé en público.

Aunado a esto, la mayoría de las mujeres están bajo una presión social que las enmarca como víctimas y/o culpables; de dar o no pecho a sus bebés (mis hermanas siempre dicen esto). La mayoría de las mujeres del siglo pasado han tenido que enfrentarse a cambios significativos en la dinámica social que les dicta qué y cómo hacer las cosas. “Muchas han vivido la modernización impuesta, otras, voluntaria, elegida, como acto de libertad. Sin embargo, lo han hecho en las condiciones impuestas por el sistema modificado por la movilización de las mujeres, por presiones del mercado y del desarrollo” (Lagarde, 2012).

Bajo estas circunstancias, me surgió una pregunta; ¿Qué factores socioculturales han venido interviniendo en el devenir de la lactancia materna?, desde luego, la respuesta a este cuestionamiento es difícil de abordar y no tiene una sola respuesta.

En este momento puedo mencionar dos elementos muy significativos y que hasta el momento son de mi interés. El machismo y el feminismo inscritos en los cuerpos de las personas a la hora de consumir sucedáneos y no leche materna.

En esta parte trataré de hacer una breve explicación del por qué planteo esto. Podría desarrollar todo un proyecto en respuesta a lo anterior, en este caso, no ahondaré.

Por su parte el machismo inscrito en los cuerpos de las mujeres les  impuso la noción predominante de cuerpos perfectos y con proporciones inalcanzables. Con este referente la idea de que los senos pierden valor como resultado de las modificaciones derivadas de la lactancia materna dio como resultado que muchas mujeres optaran por no amamantar (Lawrence, R & Lawrence, R. 2007).

Con esto quiero denotar que el estereotipo de mujer que dominaba en el siglo veinte se fortaleció en mayor medida por la incidencia del machismo en las mentes de ellas y ellos.

El feminismo por su parte, ha traído como secuelas positivas una serie de logros por  las mujeres del siglo XX. No obstante, también trajo en ciertas prácticas feministas la elección de algunas mujeres de no amamantar, suponiendo el hecho de la liberación femenina y la libertad de decidir dar o no pecho. Esta hipótesis es sólo especulativa, ya que hasta el momento no lo he corroborado, sin embargo existen varias autoras que comentan una posible relación en esto (Lagarde, M. 2012 & Lamas, M. 2008).

En ambos casos, la economía ha jugado un papel crucial; el interés por generar consumo en los cuerpos de hombres y mujeres. La economía manipula las ideas generalizadas a manera de que todos los hombres y las mujeres busquemos lo mismo, generando un estereotipo a seguir cueste lo que cueste .

Quiero decir con esto que en el siglo pasado se modificaron ideas que estaban en la estructura de la sociedad y que se imponia en la manera de actuar. Una de ellas, el amamantamiento natural. En el mejor de las casos, las mujeres salían de sus casas y realizaban actividades laborales combinando algunas acciones domésticas que aún le seguían cargando, no obstante, se fueron permeando por la nueva idea de que no era necesario atender esta práctica.

En nuestra sociedad actual se ha instalado en nuestros cuerpos la necesidad de consumir y adquirir lo que se nos ordena; el sistema económico ha traído consigo la posibilidad de ponernos precios. Modificar las acciones humanas como la de “ejercitarnos” sin movernos, de relacionarnos a través de las redes digitales o  alimentarnos con comida sintética como la leche de bote. Quiero decir que para las grandes empresas que nos proveen de productos les representamos un valor (Lawrence, R & Lawrence, R, et al. 2007).

Me resulta muy interesante y me cuestiono en gran medida como nos hemos mercantilizado, cómo la necesidad de ser aceptados nos orilla a buscar  conseguir un modelo impuesto.

No obstante, desde mi percepción, los seres humanos no valemos monetariamente hablando. Tenemos un valor que no se puede medir de manera tangible, somos intrínsecamente invaluables.

La humanidad así como la naturaleza y los demás seres vivos no deberíamos de tener un valor en términos materiales. Digo lo anterior ya que cada uno de nosotros somos únicos, tenemos características que per se, nos hacen singulares.

La leche materna o la alimentación materna tampoco tendría porque tener un precio, un valor o tener que pagar por ella. La industrialización de la leche materna le otorga un valor a la vida de las mujeres que “dan su vida” a través de amamantar, los botes de sucedáneos hacen parecer que pueden contener noches de afecto entre la madre y su bebé. Siendo esta praxis un hecho que por sí misma, conlleva toda una serie de aspectos políticos, físico-biológicos, sociales o culturales que excepcionalmente involucran no solo a la madre y al bebé; también a la familia; es decir, los hermanos que miran alimentar a su hermano(a), el padre que fortalece y apoya a su pareja en esta acción. Así pues, ¿cómo se podría cuantificar toda estas acciones entorno a la lactancia. Pareciera que con dinero pudiéramos sustituir lo que naturalmente e intrínsecamente desarrollamos a través de la evolución y las relaciones socioculturales.

En este contexto, planteó este proyecto profesional, buscando interrogativas más que respuestas, pensando que formo parte  del mismo panorama que exploro. Es un trabajo que mira el reflejo que mi familia ha dejado en mí. Sobre todo mi madre. Exploro algo que me ha formado a lo largo de la vida; en mi forma de mirar a las personas, en mi acción como licenciado en promoción de la salud.

Lo vislumbro como una herramienta reflexiva desde el pensamiento de las personas, incluyendo una metodología científica que contribuya a explicar las posibles rutas que puedan tomar las personas. En otras palabras, mi proyecto se plantea desde lo académico pero tomando siempre en cuenta la premisa sociocultural.

En esta línea de pensamiento, la resolución de cada individuo o colectivo será desde lo particular a lo general, en una visión integral de lo que las personas vean como necesidad o problema; no tomando en cuenta mi postura o visión.

En síntesis, me propongo explorar a través de este trabajo lo que viví en mi historia personal, pero buscando en mi contexto preguntas que me lleven a esclarecer un poco la situación actual del amamantamiento a través de la leche materna. Busco resolver o formular algunas  preguntas: ¿Realmente tendrá el impacto en las mujeres  lo que planteo?; ¿Qué posibilidades existen de alcanzar algún cambio significativo en los cuerpos de las personas; mujeres y hombres? ¿De qué forma podrán cambiar la percepción de la lactancia materna?; ¿Estoy  verdaderamente pensado desde las personas y para las personas?

Lo anterior lo planteo como provocación para ti que me lees, para mí; debido a que me resulta complicado atender estas respuestas en este momento, empero, puedes colaborar escribiendo lo que pienses respecto a ellas, en forma de posibles explicaciones o rutas a tomar.

Nos leemos en el próximo texto. Un abrazo.

Nota: la imagen que encabeza esta columna es una adaptacion de la fotografia  tomada por Zeevveez bajo la licencia de creative commons.

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Las representaciones negativas de los estudiantes críticos. Una mirada desde la promoción de la salud.

En el contexto del conflicto en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Yuslín Leyva y Maritza de la Cruz hicieron interesante análisis, como promotoras de salud, de los problemas de salud  derivados de las representaciones sociales que se hacen de los estudiantes críticos durante un conflicto. Agradezco a las autoras el permiso para publicar su análisis en Manantial de Nubes. 

El texto va precedido de un oficio dirigido al Dr. Philippe Lammy, Representante de la OPS en México, ya que le fué entregado como parte de las acciones de defensa de la Licenciatura en Promoción de la Salud que realizan los universitarios. Lo anterior como una respuesta ante la campaña general de desprestigio que se implementa en contra de la UACM.

El texto se puede visualizar Aquí

 

Yuslín y Maritza son estudiantes de la Licenciatura en Promoción de la Salud de la UACM.

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Las representaciones negativas de los estudiantes críticos. Una mirada desde la promoción de la salud.
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Contribución sobre el tema de “Violencia en el noviazgo”

Hace algunos días un miembro de Manantial de nubes, me contacto para pedirme que lo ayudara con algunas preguntas que le generaba el tema de violencia en el noviazgo, por lo que me di a la tarea de redactar un documento que me permitiera compartir lo que puedo aportar sobre el tema. Comparto con ustedes tal documento por si les pudiera ser útil. Saludos.Violencia en el noviazgo

Hola Alex nuevamente yo…

Antes que nada, espero aun sea de utilidad mi aportación.

En principio de cuentas dejame comentarte que mi manera de mirar está problemática ha estado definida a la luz de la temática de género. Quiza esto signifique algun sesgo particular en mi manera de mirar dicha problemática.

Aqui tu primera pregunta.¿Como puedo identificar la violencia sutil en el noviazgo tanto en actos como en frases o cartas?

Comenzaré aclarando que la violencia en la pareja se define como; toda acción u omisión que daña tanto física, emocional como sexualmente, con el fin de dominar y mantener el control sobre la otra persona. Para ello se pueden utilizar distintas estrategias que van desde el ataque a su autoestima, los insultos, el chantaje, la manipulación sutil o los golpes.

En este sentido me resulta conveniente aclarar que la violencia en el noviazgo suele ser como tú mismo lo mencionas, bastante sutil, lo que la hace díficil de identificar a primera vista; más aún si tomamos en cuenta que la violencia en el noviazgo se ha naturalizado ha tal grado que muchos actos u omisiones violentas suelen ser consideradas “normales”; entro aqui a tratar de ejemplificar algunos ejemplos de frases que son comunes cuando existe algun nivel de violencia en la relación de noviazgo o pareja.

Resulta común escuchar diversas clasificaciones de los tipos de violencia que se pueden ejercer en una relación; por mencionar algunos: violencia física, emocional, sexual. Me basaré en dicha clasificación para ejemplificar.

Violencia física

– empujones

– golpes

– pellizcos

– mordeduras

– bofetadas

– patadas

Violencia emocional

– Chantaje

si me dejas, me mato”

no se que haría sin ti”

sin ti no puedo vivir”

nadie más te va a querer como yo”

– Amenazas

Si me dejas, te vas a arrepentir”

– Insultos

eres una tonta”

fea”

gorda”

Violencia sexual

te besa o toca partes de tu cuerpo sin tu consentimiento, aún cuando le has pedido que no lo haga”

te obliga a tener relaciones sexuales, cuando no lo deseas, te obliga a realizar prácticas sexuales con las que no te sientes comodo (a)”

– Algunas otras frases

te celo porque te quiero”

te digo que ponerte porque me gusta que te veas bien”

te llamo muchas veces para que veas que me importas mucho”

Algunos actos u omisiones que nos hablan de la existencia de algun nivel de violencia en la relación

todo el tiempo quiere saber que estas haciendo, dónde estas y con quien. Tal vez te llama constantemente para preguntarte lo mismo.

Revisa tus pertenencias; bolsa, cartera, celular, entre otros.

Sugiere con insistencia que cambies tu manera de hablar, vestir o comportarte en general.

Te pide que dejes de frecuentar amigas, amigos, familia.

Se enoja si no cedes a sus peticiones

te ignora o se muestra indiferente.

Cuando estas con él,cuidas lo que haces o dices por temor a que reaccione violentamente.

con respecto a la segunda pregunta. l¿Como detectar el machismo dentro de una relación y de que manera se puede enfrentar para que no surja la violencia? el machismo como lo explica Octavio Giraldo (1972) en su articulo “El machismo como fenómeno pscocultural”, consiste básicamente en la exageración de las cacterísticas masculinas y la creencia en la superioridad del hombre con respecto a la mujer.

A tal definición agregaria que el machismo visto como ideología entraña un sín fin de significados que como la definición lo señala pretenden demostrar a como de lugar la superioridad del varón con respecto a la mujer.

Dentro de lo que el autor define como exageración de las características masculinas, me gustaría mencionar la sobrevaloración que existe de lo masculino; por ejemplo, la heterosexualidad, la virilidad, la fuerza física, la violencia, entre otros, como punto crucial en tanto que justifica las conductas violentas y/o agresivas que ejercen los varones contra las mujeres; especialmente a la hora de relacionarse en pareja.

Es así que el machismo, como bien tú lo relacionas, se refleja la mayoría de las veces en actos violentos dentro de la pareja, donde la mayoría de las veces las mujeres se llevan la peor parte.

Identificar el machismo dentro de una relación resulta fácil, cuando esto se hace de manera consciente, sin embargo no podemos olvidar que la mayoría de las veces, sobre todo cuando hemos estado inmersos por largo tiempo en una relación violenta, lo vemos como algo normal, cuestión que hace muy díficil el reconocimiento de uno mísmo como alguien que ejerce violencia o es violentado. Con esto no quiero decir que sea imposible actuar ante el problema, yo opino que en primera instancia hay que trabajar en la desnaturalización de la violencia, trabajar con la intención de lograr que se deje de mirar a la violencia como algo “natural” o normal y se mire más bien como un problema de atención prioritaria en tanto que afecta la salud de las personas. Pero sin duda algo que se me hace vital para lograr atacar el problema desde la raíz, es en un primer momento favorecer procesos que permitan a las personas reflexionar en torno a la manera en la que hemos aprendido a ser mujeres y a ser hombres, con la finalidad de cuestionar los estereotipos y roles de género que se nos han impuesto socialmente y; en un segundo momento, apostar por procesos de educación desde la infancia, libres de mensajes sexistas y basados en valores como la equidad de género.

De antemano se que el proceso no es fácil, pero mantengo la esperanza!

Fuentes utilizadas:

redalyc.uaemex.mx/pdf/805/80540302.pdf

Fuentes recomendadas:

http://minoviomecontrola.blogspot.com/

http://www.manantialdenubes.org/mi-novio-me-controla-lo-normal/

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Contribución sobre el tema de “Violencia en el noviazgo”
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Taller virtual “El maltrato sutil” discursos dominadores que reciben las mujeres.

¡Hola!, De nuevo me encuentro interactuando con ustedes, en este caso las/os invito a ver y escuchar el siguiente video denominado el maltrato sutil (video que trata sobre algunas ideas de cómo ser mujer que impone la cultura dominante, así como algunos de los efectos de esta imposición) y a participar en el taller virtual “el maltrato sutil; discursos dominadores” con el fin de compartir e intercambiar percepciones  y aprendizajes a través de  aportaciones, comentarios y observaciones.

El video lo encontré al navegar en el blog “Mi novio me controla lo normal” de Ianeri Estézabes el cual puedes encontrar en la página de sitos de interés de manantial de nubes.

Me pareció interesante volver de este video una experiencia enriquecedora transformándolo en un taller virtual donde los aprendizajes adquiridos se reflejaran a través de las reflexiones, comentarios, observaciones  que se generen de él, los cuales dependen de tu interés, participación e interacción en él y con los miembros de la comunidad por consiguiente te invito a ver, escuchar el video y posteriormente participar en el taller. Creo que esta experiencia puede ser interesante y útil tanto para tu formación y tú práctica como promotor/a de la salud (aún incluso si no te interesa el trabajo de género) como para tu vida personal.

Deseo que esta experiencia sea de tu agrado y que aprendas tanto en el plano personal como en el  profesional.

Taller virtual: El maltrato “sutil” discursos dominadores que reciben las mujeres

Iniciemos con esta  experiencia viendo y escuchando el video cuantas veces lo desees.

El maltrato "sutil"

 

 

 

Después de haber visto y escuchado el video comparte tu experiencia, aprendizajes y reflexiones participando en el taller el cual se divide en cuatro bloques.

Bloque1: Una lectura entre líneas.

Bloque 2: Estereotipo de belleza hegemónico.

Bloque 3: Haciendo visible lo invisible.

Bloque 4: Minimizando el poder de los discursos dominadores.

Reflexión final.

Evaluación del taller.

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Taller virtual “El maltrato sutil” discursos dominadores que reciben las mujeres.
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“Mi novio me controla lo normal”

“Mi novio me controla lo normal” es un espacio virtual que permite visualizar las coincidencias, de este, con el enfoque emancipador de la promoción de la salud.

Hoy les quiero compartir un blog que encontré, mientras buscaba información para realizar mi trabajo recepcional. Descubrí el blog al analizar, algunos recursos web para entender, reflexionar, aprender, argumentar, y crear una propuesta metodológica para promover la salud. Para darme a entender mejor, les preparé una entrada que explica quien soy, como encontré el blog y porqué lo comparto .

El buscador me arrojó un inmenso mundo de páginas de diferentes temas y herramientas virtuales, entonces decidí hacer de esta tarea, toda un práctica de aprendizaje fantástica y enriquecedora y fue cuando decidí buscar páginas de mi interés (temas relacionados con el trabajo recepcional) y así fue que encontré un blog denominado “Mi novio me controla lo normal” al navegar por él, me quedé atónita debido a que me pareció interesante la forma en la que presentan su soporte pedagógico así como los objetos de aprendizaje indirectos que utilizan y la manera en cómo se dirigen a las otras (mujeres), tanto así que al descubrirlo ese día le invertí casi dos horas y no terminé de verlo.

Lo que más me agradó del blog es que aborda el tema de la violencia hacia las mujeres de manera viable (entendible, accesible y realista) así como los discursos dominadores (supuestos que se crean, propagan y validan el deber sentir, pensar y actuar de las mujeres condicionando su cuerpo, sentimientos, pensamientos y acciones en los diferentes contextos y momentos de su vida) de la cual son víctimas en la vida diaria por consiguiente permite percibir cómo se construye el concepto de género y cómo éste se perfila en la validación del “ser mujer” con respecto a su cuerpo y la manera de interactuar con las/os otras/os.

Al ir navegando en sus diferentes espacios poco a poco me fui enganchando con el contenido de la página ya que me pareció muy interesante (accesible y realista) la manera de abordar los diferentes subtemas que maneja. Al revisarlo de manera más profunda (percibiendo los discursos explícitos e implícitos que validan en su contenido así como el motor y objetivo de la autora) de inmediato percibí que este blog es una herramienta virtual que permite analizar como a través de este medio se puede crear, propagar, argumentar, validar estrategias y habilidades para incursionar en este medio como promotora de la salud ( desde la perspectiva crítica) y propiciar la reflexión del tema abordado en la vida de las personas y así contribuir a que ellas incrementen el control de sus sentimientos, pensamientos y acciones es decir tomar las decisiones adecuadas(según cada persona) para llevar de manera satisfactoria su proyecto de vida

Basta de argumentaciones y percepciones de esta promotora de la salud, que te parece si te apoderas del sitio y percibes los alcances que este blog le trae a tu vida profesional y personal, ¡sí!, quien mejor que tú, para percibir que aprendizajes adquieres de este espacio virtual, el cual encontrarás en la página de sitios de interés de manantial de nubes y dando click a la imagen de abajo

 

 

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“Mi novio me controla lo normal”
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