Mi historia, mi familia y mi proyecto como promotor de la salud

 

Seas bienvenido una vez más a esta columna. Gracias por acompañarme en este camino que comencé hace un par de meses. Como comenté en el texto pasado, mi proyecto profesional  versa sobre mi cotidianidad, mi familia y sobre todo mi historia de vida y su relación con el tema de la lactancia materna.

En estas líneas, explicaré de manera más detallada cómo  surgió el interés sobre la lactancia materna exclusiva y algunos de los aspectos que desarrollaré a lo largo de mi trabajo recepcional. Quiero tratar de ser más explícito a la hora de explicar el problema que pretendo abordar.

Quiero comentarte algo sobre este proyecto; el cual, está en constante crecimiento, no está terminado y es posible que aunque lo “concluya”, no estará acabado, es decir, mi interés por abordar la lactancia materna resulta en parte por el reto que implica  su complejidad. Asimismo, mi trabajo continuará con cambios que se verán presentes a lo largo de este sueño.

He venido mencionando lo significativo que ha sido para mí la presencia de mi familia en mi vida académica, las constantes intervenciones de mi madre en este interés y lo emotivo que fue mi crecimiento en relación con ella. En nuestro país, la importancia de las mujeres en la familia es muy interesante -no ahondaré en ello- debido a la percepción que tenemos de las madres.

Bajo ese contexto, las mujeres juegan un papel importante en la familias mexicanas. Ellas están más tiempo con los hijos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2014).

Actualmente nuestro país se encuentra con la tasa más baja de lactancia materna en América Latina (UNICEF, 2015). Las mujeres de nuestro país son cada día víctimas de las acciones ineficaces para disminuir la lactancia por sucedáneos de leche. Son cada vez más las madres que dicen no haber tenido una bajada de leche que les permitiera amamantar a sus hijos como ellas lo hubieran querido.

Desde siglos las mujeres lograron amamantar a sus hijos y en muchos casos los recién nacidos llegaron a sobrevivir el primer mes de vida aún sin vacunas.  Actualmente en algunos países la lactancia materna es la forma más segura de nutrir y criar a las y los nuevos bebés. Sin embargo, en mi país las políticas que se desarrollan en pro de la lactancia son, en mi opinión,  equivocas en su objetivo, por lo que me resulta muy necesario considerarlas en mi proyecto profesional.

Por ejemplo, cada vez que se pretende revertir el deterioro de la lactancia materna en nuestro país, las políticas  se diseñan en busca de generar un cambio en las mujeres que no amamantan; pensando que ellas son las únicas responsables en esta situación. No obstante, no se considera el papel que juegan los familiares, es el caso del padre del bebé o la pareja de la mujer. Si la madre trabaja y esto le permite amamantar, si cuenta con un apoyo económico. recientemente se presentaron algunos casos de violencia hacia algunas mujeres que lactaban en la vía pública.

En México sólo dos de cada diez bebés son alimentados con el pecho de su madre hasta los seis primeros meses (ENSANUT, 2012). Lo que significa que ocho son nutridos con sucedáneos que van a proporcionarles la nutrición primera, y que según algunos estudios, determinarán en un futuro muy próximo la calidad de salud de los sujetos (Moreno, J. 2006).

El crecimiento de demanda de leche de bote es verdaderamente alarmante,  se piensa con naturalidad que las mujeres ya no amamanten a sus bebés teniendo la posibilidad de darles leche a través de un biberón. Desde luego, se ve impropio o inmoral que una mujer le de pecho a su bebé en público.

Aunado a esto, la mayoría de las mujeres están bajo una presión social que las enmarca como víctimas y/o culpables; de dar o no pecho a sus bebés (mis hermanas siempre dicen esto). La mayoría de las mujeres del siglo pasado han tenido que enfrentarse a cambios significativos en la dinámica social que les dicta qué y cómo hacer las cosas. “Muchas han vivido la modernización impuesta, otras, voluntaria, elegida, como acto de libertad. Sin embargo, lo han hecho en las condiciones impuestas por el sistema modificado por la movilización de las mujeres, por presiones del mercado y del desarrollo” (Lagarde, 2012).

Bajo estas circunstancias, me surgió una pregunta; ¿Qué factores socioculturales han venido interviniendo en el devenir de la lactancia materna?, desde luego, la respuesta a este cuestionamiento es difícil de abordar y no tiene una sola respuesta.

En este momento puedo mencionar dos elementos muy significativos y que hasta el momento son de mi interés. El machismo y el feminismo inscritos en los cuerpos de las personas a la hora de consumir sucedáneos y no leche materna.

En esta parte trataré de hacer una breve explicación del por qué planteo esto. Podría desarrollar todo un proyecto en respuesta a lo anterior, en este caso, no ahondaré.

Por su parte el machismo inscrito en los cuerpos de las mujeres les  impuso la noción predominante de cuerpos perfectos y con proporciones inalcanzables. Con este referente la idea de que los senos pierden valor como resultado de las modificaciones derivadas de la lactancia materna dio como resultado que muchas mujeres optaran por no amamantar (Lawrence, R & Lawrence, R. 2007).

Con esto quiero denotar que el estereotipo de mujer que dominaba en el siglo veinte se fortaleció en mayor medida por la incidencia del machismo en las mentes de ellas y ellos.

El feminismo por su parte, ha traído como secuelas positivas una serie de logros por  las mujeres del siglo XX. No obstante, también trajo en ciertas prácticas feministas la elección de algunas mujeres de no amamantar, suponiendo el hecho de la liberación femenina y la libertad de decidir dar o no pecho. Esta hipótesis es sólo especulativa, ya que hasta el momento no lo he corroborado, sin embargo existen varias autoras que comentan una posible relación en esto (Lagarde, M. 2012 & Lamas, M. 2008).

En ambos casos, la economía ha jugado un papel crucial; el interés por generar consumo en los cuerpos de hombres y mujeres. La economía manipula las ideas generalizadas a manera de que todos los hombres y las mujeres busquemos lo mismo, generando un estereotipo a seguir cueste lo que cueste .

Quiero decir con esto que en el siglo pasado se modificaron ideas que estaban en la estructura de la sociedad y que se imponia en la manera de actuar. Una de ellas, el amamantamiento natural. En el mejor de las casos, las mujeres salían de sus casas y realizaban actividades laborales combinando algunas acciones domésticas que aún le seguían cargando, no obstante, se fueron permeando por la nueva idea de que no era necesario atender esta práctica.

En nuestra sociedad actual se ha instalado en nuestros cuerpos la necesidad de consumir y adquirir lo que se nos ordena; el sistema económico ha traído consigo la posibilidad de ponernos precios. Modificar las acciones humanas como la de “ejercitarnos” sin movernos, de relacionarnos a través de las redes digitales o  alimentarnos con comida sintética como la leche de bote. Quiero decir que para las grandes empresas que nos proveen de productos les representamos un valor (Lawrence, R & Lawrence, R, et al. 2007).

Me resulta muy interesante y me cuestiono en gran medida como nos hemos mercantilizado, cómo la necesidad de ser aceptados nos orilla a buscar  conseguir un modelo impuesto.

No obstante, desde mi percepción, los seres humanos no valemos monetariamente hablando. Tenemos un valor que no se puede medir de manera tangible, somos intrínsecamente invaluables.

La humanidad así como la naturaleza y los demás seres vivos no deberíamos de tener un valor en términos materiales. Digo lo anterior ya que cada uno de nosotros somos únicos, tenemos características que per se, nos hacen singulares.

La leche materna o la alimentación materna tampoco tendría porque tener un precio, un valor o tener que pagar por ella. La industrialización de la leche materna le otorga un valor a la vida de las mujeres que “dan su vida” a través de amamantar, los botes de sucedáneos hacen parecer que pueden contener noches de afecto entre la madre y su bebé. Siendo esta praxis un hecho que por sí misma, conlleva toda una serie de aspectos políticos, físico-biológicos, sociales o culturales que excepcionalmente involucran no solo a la madre y al bebé; también a la familia; es decir, los hermanos que miran alimentar a su hermano(a), el padre que fortalece y apoya a su pareja en esta acción. Así pues, ¿cómo se podría cuantificar toda estas acciones entorno a la lactancia. Pareciera que con dinero pudiéramos sustituir lo que naturalmente e intrínsecamente desarrollamos a través de la evolución y las relaciones socioculturales.

En este contexto, planteó este proyecto profesional, buscando interrogativas más que respuestas, pensando que formo parte  del mismo panorama que exploro. Es un trabajo que mira el reflejo que mi familia ha dejado en mí. Sobre todo mi madre. Exploro algo que me ha formado a lo largo de la vida; en mi forma de mirar a las personas, en mi acción como licenciado en promoción de la salud.

Lo vislumbro como una herramienta reflexiva desde el pensamiento de las personas, incluyendo una metodología científica que contribuya a explicar las posibles rutas que puedan tomar las personas. En otras palabras, mi proyecto se plantea desde lo académico pero tomando siempre en cuenta la premisa sociocultural.

En esta línea de pensamiento, la resolución de cada individuo o colectivo será desde lo particular a lo general, en una visión integral de lo que las personas vean como necesidad o problema; no tomando en cuenta mi postura o visión.

En síntesis, me propongo explorar a través de este trabajo lo que viví en mi historia personal, pero buscando en mi contexto preguntas que me lleven a esclarecer un poco la situación actual del amamantamiento a través de la leche materna. Busco resolver o formular algunas  preguntas: ¿Realmente tendrá el impacto en las mujeres  lo que planteo?; ¿Qué posibilidades existen de alcanzar algún cambio significativo en los cuerpos de las personas; mujeres y hombres? ¿De qué forma podrán cambiar la percepción de la lactancia materna?; ¿Estoy  verdaderamente pensado desde las personas y para las personas?

Lo anterior lo planteo como provocación para ti que me lees, para mí; debido a que me resulta complicado atender estas respuestas en este momento, empero, puedes colaborar escribiendo lo que pienses respecto a ellas, en forma de posibles explicaciones o rutas a tomar.

Nos leemos en el próximo texto. Un abrazo.

Nota: la imagen que encabeza esta columna es una adaptacion de la fotografia  tomada por Zeevveez bajo la licencia de creative commons.

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Mi historia, mi familia y mi proyecto como promotor de la salud
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Primer artículo

Mi nombre es Yedid Alejandra Galván Martínez, soy egresada de la licenciatura y desde hace 6 años trabajo en una asociación civil, de nombre Servicios para el Desarrollo (Sedac), en el Estado de Hidalgo. Y actualmente soy Coordinadora General de la asociación. El día de hoy me sumo a Manantial de Nubes con mi columna reflexiva titulada “Pasaje de recuerdos”. En ella les compartiré mis aprendizajes y reflexiones derivadas de mi práctica como profesional de la promoción de la salud y de mi formación permanente.

A manera de presentación de mi trabajo, dedicaré mis dos primeros artículos a la ponencia que presenté en días pasados en el V encuentro de egresados y estudiantes de la Licenciatura en Promoción de la Salud de la UACM:

2012 2229Antes de comenzar mi presentación quisiera pedirles que mientras me escuchan, se piensen desde su experiencia personal, en el camino que les ha tocado vivir, ¿Cómo llegan al lugar donde están? ¿Qué les gusta y disfrutan hacer en el espacio donde están trabajando? ¿Hacia dónde van o quieren ir? Con la finalidad de que al escucharme, se imaginen y piensen desde sus lugares para que me acompañen en esta presentación y así les invito a reflexionar desde su experiencia.

También les quiero expresar que cuando recibí la invitación a este evento, sentí la necesidad de compartir con ustedes cada momento y experiencia vivida como promotora de la salud trabajando en un espacio comunitario. Al comenzar a escribir esta presentación, me di cuenta de que hay muchos temas que compartirles y que por cuestiones de tiempo solo he seleccionado algunas experiencias que me permitieran expresar mi camino. Por ejemplo podría enfocarme en hablar solo de un tema, sobre las actividades concretas que realizo en mi espacio de trabajo, que van desde actividades administrativas como actividades de campo; o tal vez sobre el proceso de construcción de mi perfil como promotora de la salud, enfatizar en la importancia que ha tenido el seguir aprendiendo y adquiriendo más conocimientos, o hablar sobre el perfil interdisciplinario del o la promotora de la salud para no encasillarnos en uno solo o dejarnos encasillar por los demás; o sobre el desarrollo de capacidades y habilidades tanto de los y las promotoras de la salud como de las personas con las que trabajamos; entre otros temas que son relevantes y que podemos profundizar en algún otro momento. En este sentido, he seleccionado algunas experiencias significativas pero también trascendentales, y dejo abierta esta presentación para quienes estén interesadas en platicar y conocer más sobre mi experiencia.

A manera de contexto, Servicios para el Desarrollo, A.C. (SEDAC) trabaja en el Valle del Mezquital desde 1975 y está ubicada en el municipio de Ixmiquilpan, Hidalgo. Actualmente, como Coordinadora General de SEDAC soy la responsable del funcionamiento de la asociación, tanto a nivel administrativo como jurídico-legal.  Como asociación civil, SEDAC se ha concentrado en el trabajo con las familias indígenas Hñahñu de diferentes comunidades del Valle. Promueve el desarrollo integral de individuos, familias y comunidades para mejorar sus condiciones de vida. Con el apoyo de dependencias gubernamentales, así como de fundaciones nacionales e internacionales y de organizaciones empresariales, SEDAC ha trabajado diversos proyectos productivos que se caracterizan por ser auto-gestivos e integrales, ya que son administrados y supervisados por comités formados en las comunidades y además son proyectos que benefician en diferentes aspectos a las familias. Por ejemplo, proyectos de salud y nutrición, regeneración de recursos naturales, gestión agua potable, vivienda digna, molinos de nixtamal, establos colectivos, cosecha de agua de lluvia, huertos familiares para producción de hortalizas, corrales para cría de animales de traspatio, ahorro de leña a través de la construcción de estufas de leña; entre otros. Son proyectos impulsados desde las necesidades de las personas, y al mismo tiempo fortalecen la participación y la organización comunitaria.

Tomando en cuenta lo anterior, el trabajo que Sedac ha venido planteando y la manera en que hemos venido trabajando, tiene que ver con algunos planteamientos de Promoción de la Salud, desde una visión amplia. Se parte de una concepción holística e integral de salud, considerando que las personas poseen capacidades y habilidades que requieren ser promovidas y motivadas, tomando en cuenta el contexto social, económico y cultural de las comunidades, promoviendo sus costumbres y tradiciones, y considerando que todas las personas tienen conocimientos que requieren ser promovidos y valorados.

Así los proyectos se han centrado en mejorar las condiciones de vida de las familias indígenas Hñahñu, a partir de proyectos que mejoran la alimentación y contribuyen a una mejor nutrición con la implementación de huertos familiares y corrales de traspatio; proyectos que mejoran sus ingresos familiares promoviendo el auto-empleo en sus comunidades y evitando la migración a otros lugares en busca de empleo; promoviendo proyectos que fortalecen la participación y organización de grupos impulsando cooperativas artesanales y turísticas; así como impulsando la participación auto-gestiva con la formación de comités comunitarios y acompañando procesos de organización comunitaria.

De esta manera SEDAC ha venido trabajando los proyectos antes mencionados, a través de una metodología que parte de la idea de que todas las personas tienen capacidades, habilidades y sobre todo conocimientos que les permite identificar sus necesidades, buscar alternativas de solución e imaginar futuros mejores. Reconociendo el conocimiento local, fortaleciendo sus valores, costumbres y tradiciones comunitarias, se considera que las todas las personas tienen algo o mucho que compartir, porque conocen muy bien a sus comunidades, poseen valores individuales y colectivos, conservan costumbres y tradiciones comunitarias como la faena (trabajo comunitario voluntario), la presta fuerza (ayuda mutua entre familias) y las asambleas comunitarias (reuniones de toda la comunidad); las cuales promueven y fortalecen más la organización y la participación de las personas.

Para Sedac lo más importante es el sentir de las comunidades, lo que les duele y les está afectando de manera directa. Es así como los proyectos promovidos nacen de las necesidades sentidas de las comunidades y parten de la idea de que las personas son expertas de sus vidas y tienen conocimientos que contribuyan a mejorar sus condiciones de vida.

En mi próximo artículo platicaré cómo fue mi proceso de incorporación a SEDAC  y el trabajo que he realizado y realizo ahí como promotora de la salud.

Muchas gracias por leerme.

 

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Primer artículo
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Viviendo y re-viviendo mi cuerpo

libertad

En la entrada anterior les hablé un poco, sobre mi sentir en torno a la condición médica que impidió mi crecimiento y mencioné de manera general el reto que ha significado para mí relacionarme con mi cuerpo. Hoy intentaré ahondar más en este sentido.
Hablar de sentirte inconforme contigo misma y con tu cuerpo, sin duda también es hablar de una mezcla de sentimientos con los que hay que lidiar; el miedo, la ira, la inseguridad, etcétera, son el pan de todos los días y son además paralizantes, ahora imagínense vivir muchos de los días de tu vida paralizada o lo que es más, atrapada en un remolino de emociones negativas; es devastador.
Cuando vives en desacuerdo con tu apariencia física; actividades tan cotidianas como bañarte, vestirte y peinarte se vuelven el peor de los tormentos y ni que decir de esos momentos en los que te miras al espejo, no hay peor dolor que mirarte al espejo y odiar lo que ves frente a ti.
Afortunadamente hoy puedo decir que es posible revertir esta situación, por supuesto no es fácil y como todo proceso conlleva tiempo y dedicación, pero ¿qué hice para comenzar a aceptar mi cuerpo?
Seguramente hay muchos caminos posibles, hoy yo te comparto el que a mí me ha sido útil para avanzar.
El primer momento que yo identifico y que sin duda fue crucial y decisivo, fue la reflexión, para mí la reflexión se convirtió en algo terapéutico y sanador. La práctica reflexiva me permitió en un principio comenzar a conocerme y escucharme pero también me permite cuestionar, dudar de todo aquello que se plantea como verdad y como regla.
Otra cuestión que me ayudó a avanzar en la relación conmigo misma fue la decisión que tomé de formarme como promotora de la salud con perspectiva de género; al estudiar la categoría de género tuve la posibilidad de cuestionar lo que la sociedad siempre nos ha impuesto como “normal” para hombres y mujeres y pude también posicionarme en contra del sistema patriarcal que promueve una educación sexista y basada en estereotipos fuera de toda realidad posible y roles diferentes para los varones y para las mujeres.
Hoy intento seguir reflexionando, escribiendo y pensando en voz alta, hablar conmigo misma es todavía todo un reto, pero lo intento cada vez que puedo, intento seguir caminando, cuestionando sobre todo, el lugar en el que me encuentro como mujer, hoy reconozco la necesidad de que hombres y mujeres escuchemos cuentos diferentes, sin princesas, sin príncipes, sin finales felices.
Hoy quiero que muchas niñas y mujeres sepan que su valor no está en la medida de su cintura, ni en sus caderas, ni en sus senos, ni en la ropa que viste, hoy quiero que sepan que su verdadero valor como seres humanos está en su capacidad para ser lo que quieran ser.
Y tú ¿Cómo has vivido tu cuerpo? ¿Qué posibilidades de acción se te ocurren para mejorar tu relación con él? Espero tus comentarios.

Licencia de Creative Commons
Viviendo y re-viviendo mi cuerpo by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

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Viviendo y re-viviendo mi cuerpo
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