¿Qué hay que cambiar para que la gente pueda alimentarse bien?

La epidemia de obesidad está rodeada de múltiples aspectos que impactan en el desarrollo de esta.  He venido explicando a lo largo de esta serie de artículos los distintos aspectos  sociales, económicos, culturales y  psicológicos que hay detrás de esta epidemia. Estos aspectos son el reflejo de estructuras de nuestra sociedad, que han evolucionado históricamente. En este artículo haré un breve recuento de los elementos que sería necesario modificar para abatir la epidemia, como un corte de caja provisional en el desarrollo de mi trabajo recepcional.  

 

Hay que trabajar en la mejora de las políticas públicas, para modificar el ambiente obesogénico. Esta mejora tendría que tomar en cuenta las demandas de la sociedad e involucrar a todos los responsables para conseguir una intervención múltiple y compleja, con el fin de que la gente pueda alimentarse adecuadamente.

 

Los problemas asociados a la obesidad ya existían, pero con el TLCAN y la oleada de reformas estructurales la pobreza aumentó, afectando a numerosos hogares. La pobreza ha sido un factor determinante en la epidemia de la obesidad.  Entonces, el problema se vuelve aún más grave en aquellos estratos económicos bajos, al no poder alimentarse adecuadamente, llevando a las personas al consumo de alimentos procesados los cuales son altamente calóricos.

 

Pero no solo la pobreza ha sido fundamental en el desarrollo de esta epidemia, también el factor laboral y la falta de apoyo al sector agropecuario. En primera instancia, los empleos a los que tiene acceso la mayoría de la población no retribuyen un salario con el que se pueda cubrir sus necesidades nutricias, por lo que en ocasiones deben recurrir a más de un empleo para poder comer. Estos factores han sucedido continuamente, es decir, si no hay empleos dignos por ende la economía no es buena y no se tiene acceso a la canasta básica, haciendo deficiente la alimentación.   

Si bien, es cierto que el salario ha tenido incrementos a lo largo de los años, los productos de la canasta básica han presentado aumentos proporcionalmente mayores.  Por lo anterior en ocasiones hace imposible adquirirlos, o solo pueden obtenerse algunos de ellos con grandes esfuerzos físicos mediante largas jornadas laborales llevando consigo graves problemas de salud como el estrés y la alteración de los ciclos circadianos.Estos por cierto pueden favorecer el desarrollo de enfermedades como la obesidad.  

En segunda instancia, la falta de apoyo a la producción agrícola en el campo mexicano por parte del gobierno ha llevado a que vivamos en inseguridad alimentaria, haciendo más difícil el acceso, por ejemplo a frutas y verduras por su costo elevado. Actualmente es más fácil comprar un producto industrializado que satisfaga el hambre a menor costo.

Además, la transición alimentaria que hemos sufrido a lo largo de los años ha sido importante en el desarrollo de la obesidad. A través de los tiempos ha ido cambiando la forma de alimentarse de los mexicanos. Las técnicas han ido cambiando, sumado al tiempo insuficiente que se tiene para preparar platillos.  Al encontrarnos en estas condiciones socioeconómicas, en donde la canasta básica está por encima del salario mínimo, la única elección es el consumo de comida rápida o industrializada, pues al comparar los costos de alimentos que aportan nutrientes, notamos que son más económicos los alimentos industrializados.  Es por eso que el consumo de estos alimentos es mucho mayor, presentándose una transición alimentaria, donde se muestran cambios drásticos en la dieta mexicana.

 

Cabe añadir que los medios de comunicación han tenido gran importancia en el desarrollo de la obesidad, debido a la manipulación mediante sus mercadotecnia para incitar al consumo de sus alimentos altamente calóricos. Esto es particularmente grave debido a que gran parte de los anuncios están dirigidos a niños.

Habría que decir que las grandes industrias también han incitado al uso de las fórmulas lácteas para dejar de lado la lactancia materna. Justo el sustituto de la lactancia materna hace que se tenga mayor predisposición a padecer sobrepeso u obesidad. La lactancia materna se considera importante para evitar problemas de peso, es el mejor alimento para los niños por poseer grasas, proteínas, azúcares, vitaminas y minerales suficientes permitiendo que el niño tenga los nutrientes necesarios para que pueda desarrollarse óptimamente evitando infecciones y enfermedades como la desnutrición o la obesidad.   Ningún   niño necesita ingerir otro tipo de alimento, ya que el contenido de grasa de la leche materna satisface sus necesidades.

Me parece sustancial mencionar que las dietas no son la mejor opción para perder peso. Obviamente no tiene que ver directamente con el sobrepeso u obesidad, pero muchas veces se piensa que es la mejor manera para perder peso, sin embargo, no es así porque tarde o temprano el peso perdido se vuelve a recuperar por la manera en que se llevan las dietas (efecto rebote)  y la intención de las mismas. La cultura de las dietas está orientada más por los estereotipos de belleza que por razones de salud, lo que hace que se visualicen como soluciones temporales para bajar de peso en lugar de modos de vida y alimentación permanente.  

En este contexto de visualizar el sobrepeso como un problema estético  el mercado hace su labor negativa  ofreciendo un sinfín de productos milagros que no sirven y solo engañan a la gente, sin importarles los daños a la salud que ocasionan.  

Todos los elementos mencionados han influido en la epidemia, por lo que el gobierno tendría que considerar el tipo de acciones y políticas que está llevando a cabo para frenar el sobrepeso y la obesidad.  

Sería fundamental comenzar por replantear la política laboral, donde en verdad se respeten y se hagan valer los derechos de los trabajadores y se tenga acceso a un salario digno.

En cuanto a los medios de comunicación, es importante que el gobierno mexicano sea responsable de llevar a cabo normas para regularizar al marketing que bombardean a los niños y adultos, ya que se ha demostrado que influye en la elección de los alimentos de los niños, logrando que consuman más comida chatarra y además sentando las bases de sus futuras elecciones como adultos. Si bien, se cuenta con el código PABI, el cual señala una serie de acuerdos para minimizar la comercialización de  productos industrializados dirigidos a los niños, sin embargo ha fracasado debido a la poca importancia que se le toma a este código.

Los cambios drásticos de estos aspectos me parecen esenciales para poder transformar el medio en el que vivimos y así poder alimentarnos mejor. En el futuro continuaré explorando todos estos aspectos, así como la respuesta que el estado mexicano ha tenido frente a ellos. Gracias por leerme y los invito a hacer comentarios.

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La mirada médico-hegemónica y sus limitaciones contra la epidemia de obesidad

En este apartado expondré cómo se ha visto a la salud a lo largo del tiempo, la noción de estilos de vida y cuáles han sido las limitaciones del modelo médico-hegemónico en las prácticas médicas y de promoción de la salud.

En apartados anteriores mencioné los distintos elementos que contribuyen a la problemática de la obesidad. La firma del tratado de libre comercio de América del Norte, la inseguridad alimentaria, el aumento de la canasta básica, el estrés y el salario insuficiente, entre otros elementos han sido trascendentales en el desarrollo de la obesidad en nuestro país.

En este apartado analizaré a través de una serie de artículos algunas de las estrategias de salud que ha llevado a cabo el gobierno mexicano para hacerle frente a la obesidad.   Antes de mi análisis comenzaré por explorar la evolución de  los conceptos de salud a lo largo de la historia reciente. Lo anterior  me servirá como referente sobre  los conceptos que ha manejado el gobierno mexicano  para la realización de las estrategias contra el sobrepeso y la obesidad.

Conceptos de salud tradicional

A lo largo de la historia la salud ha tenido diversos significados. La medicina ha visto a la salud sólo como la salvación de vidas y el combate a la enfermedad.  La salud es concebida como la ausencia de enfermedad. La práctica médica usualmente no utiliza en el estudio de la enfermedad, aspectos sociales. La medicina busca principalmente curar la enfermedad y la muerte (López, et al., 2011).

“la medicina busca la salud principalmente combatiendo a la enfermedad y a la muerte” (López et al., 2011, pp.54). Otras maneras de entender la salud ha sido el uso de los criterios de normalidad estadística “usar la frecuencia con la que se presentan ciertas características morfológicas, fisiológicas o de comportamiento para determinar si  una persona es sana fue aceptado durante casi un siglo” (ibíd., pp.55).

El pensamiento positivista se hizo presente y planteó dos líneas divisoras entre los signos objetivos de la enfermedad y las percepciones subjetivas de los pacientes. Por lo que fue reemplazada la pregunta “¿qué tiene usted?” por “¿dónde le duele?”, de tal modo, que “el matiz positivista de la clínica científica impidió que los aspectos psíquicos, sociales y culturales de la enfermedad, ligados a la subjetividad de las personas, pasaran al expediente médico. Las concepciones de la salud y la enfermedad se habían replegado a lo biológico-material-visible, a lo físico” (ibíd., pp.61)

El positivismo fue enemigo de lo intangible, por lo que acogió a la estadística para la influencia sobre las poblaciones. “el cálculo del promedio convierte en “normales” a las personas cercanas a la media, “patológica” a quienes se alejan de ella. Los anormales viven en presión psicológica, social y cultural para normalizarse” (ibíd., pp.61)

Tradicionalmente la medicina ha definido a la salud como opuesto a la enfermedad y se ha usado la palabra “normal” como sinónimo de salud. Los términos de salud y enfermedad son dualistas, las cuales se trata de dos situaciones distintas “la enfermedad difiere del estado de salud, lo patológico de lo normal, como una cualidad difiere de otra, ya sea por presencia o ausencia de un principio definido, ya sea por reelaboración de la totalidad orgánica” (Martínez, 2005, pp.44). La salud y la enfermedad se ven como el bien y el mal.

López (2011) cita a Christopher Boorse (1977) donde explora la noción de salud como “ausencia de enfermedad”, posteriormente Boorse rechaza la “ausencia” del concepto de salud y vincula su pensamiento de salud con las capacidades individuales, es decir en la fisiología normal de cada uno de los órganos (ibíd.).

Del mismo modo, los sanitaristas ofrecían el concepto de salud como si sólo dependiera del factor individual, y para a mediados del siglo XX, la salud se considera solamente clínica (ibíd.)

Por otra parte, la teoría evolucionista “afirma que un individuo es completamente saludable si, y sólo si todos sus órganos funcionan normalmente (probabilísticamente hablando) en un ambiente normal” (ibíd., pp.37). Por otra parte, la escuela normativista sostiene que “una persona está completamente sana si, y sólo si tiene la capacidad, en circunstancias estándar, para alcanzar todas sus metas vitales o esenciales en la vida” (ibíd., pp.37).

En 1947 la OMS modificó el concepto de salud definiéndolo como “un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solo la ausencia de enfermedad”. En este momento se incorpora de manera oficial el factor social. Así, la salud dejó de ser meramente biológica considerando también el universo social. Aunque esta definición ha recibido severas críticas por ser considerado como utópica, estática, históricamente descontextualizada y poco operativa (ibíd.)

 

Hoy por hoy, la salud es un objeto político “del que se echa mano en todos los niveles de gobierno; es un espacio de intervención institucional y funciona como legitimación para la normalización de la vida” (ibíd., pp.63).

La noción de estilos de vida

En materia de obesidad mucho se ha dicho acerca de los malos estilos de vida,  al ser causa importante de la expansión de está y en general del padecimiento de las enfermedades. A continuación, definiré a lo que le han llamado estilos de vida.

Algunos autores infieren que los estilos de vida dependen de lo individual  y de los malos hábitos alimenticios lo cual puede ser verdad a lo interno de un grupo social (ibíd.).

Los estilos de vida en la perspectiva hegemónica de la salud, se han definido como meramente individuales sin tomar en cuenta el entorno social. Bajo esta perspectiva, se tiende a responsabilizar y culpabilizar al sujeto de su propio estado de salud, por lo que los programas de promoción de la salud centrados en la corrección de estilos de vida saludables, terminan recriminando a los sujetos sobre su estado de salud, sin ver el origen del problema (De Curas y Huertas, 1998).

Un ejemplo de las limitaciones del enfoque de estilos de vida, son las investigaciones sobre las causas de las enfermedades cardiovasculares centrados en la dieta, en llevar una vida sedentaria y toman en cuenta la herencia genética, sin embargo, se deja de lado a los factores sociales. No se descarta que llevar a cabo buenos estilos de vida pueda ayudar a llevar un mejor estado de salud, pero no hay que ver los problemas de salud de manera reduccionista (ibíd.)

Así lo mencionan De Curas y Huerta:

“el respeto a la diversidad cultural y social es lógicamente un elemento imprescindible en la Promoción de la Salud estando suficientemente reconocido que no hay un único estilo de vida que pueda considerarse como el más saludable” pp.264).

Parte de las soluciones que se han llevado a cabo para combatir la obesidad, son programas que están ligados a la prevención o corrección de hábitos. Estos tipos de programas hacen sentir a los sujetos como culpables por no cumplir ciertas obligaciones que “impactan” en su salud.

Características y limitaciones del Modelo Médico Hegemónico

Menéndez (1992) indica “que este modelo supone el reconocimiento de tres submodelos: modelo médico individual privado, modelo médico corporativo público y modelo corporativo privado. En donde los tres representan los siguiente rasgos estructurales; biologismo concepción teórica evolucionista-positivista, ahistoricidad, asocialidad, individualismo, eficacia pragmática, la salud como mercancía, relación asimétrica en el vínculo médico paciente, participación subordinada y pasiva de los “consumidores” en las acciones de salud” (pp.102). De acuerdo con el autor en el discurso médico, el paciente es importante cuando se manifiesta el verdadero objeto de la medicina. La principal característica del médico es el dominio del discurso, el depositario de la autoridad, es el que sabe y el que manda. Es decir, el paciente no tiene derecho a emitir alguna opinión y mucho menos a contradecir al médico, pues es tratado como ignorante.

“la  medicina enmascara, las condiciones socioeconómicas que dan origen a las enfermedades y confisca el poder de las personas para curarse a sí mismos y dar foResultado de imagen para consulta medicarma humana a su ambiente” (ibíd. pp74)

El médico es el portador del conocimiento y de acuerdo al tipo de clase social del enfermo es la forma de actuar del médico, de ello depende la explicación que se le pueda dar acerca de su enfermedad. Si el paciente pertenece a una clase social baja, se le trata como ignorante y evita preguntas que ellos les puedan hacer.

En ocasiones los medicamentos prescritos por el médico no necesariamente son útiles para el restablecimiento de la salud. A veces se culpabiliza a los pacientes por no seguir las indicaciones médicas (Boltanski, 1977).

García (1990) nos explica que la enfermedad es el reflejo de las condiciones sociales en las que nos encontramos. Por ejemplo, el debilitamiento de un individuo podría ser causa de no llevar a cabo una buena alimentación o por el exceso de trabajo o por diversas causas. En la mayoría de los casos no se toman en cuenta el medio social que influye de manera importante en el estado de salud físico de las personas. Nos hacen ver que los culpables de la enfermedad son los propios sujetos y como parte de la solución es la medicalización, sin tomar en cuenta el impacto social.

Bajo este esquema, la atención de la salud ha sido fragmentada de grandes, sobre todo en instituciones públicas, “donde una persona recibe al paciente, otra verifica el estado de sus derechos, otra más diagnostica, alguien puede prescribir y otra intervenir quirúrgicamente, etcétera, sin que necesariamente haya conexión entre cada uno de los empleados no a la persona enferma, sino a la parte del proceso de atención que les ha sido asignada” (ibíd., pp.63)

Críticas a la comunicación para la salud

La mayor parte de la comunicación para la salud en materia de obesidad  que se ha llevado a cabo en nuestro país ha sido elaborada por el personal de salud formado bajo la influencia del Modelo Médico Hegemónico. Frecuentemente este personal no está capacitado para llevar la información sobre algún tema de salud a cualquier comunidad.

La salud está dominada por el personal de salud y no por personal especializado en comunicación, a la hora de llevar a cabo programas, estos están elaborados sólo para llevar cierto mensaje a la población sobre determinado problema de salud.

Si la comunicación fuera de la mano con la sociedad civil, no se gastaría demasiado dinero en el tratamiento de las enfermedades. Las campañas no toman en cuenta las variables socioeconómicas o culturales “muchos materiales que se producen no corresponden a las culturas donde se difunden, pues la percepción es totalmente diferente” (Gumucio, 2010, pp.75)

Puede ser que los programas no lleguen a las comunidades rurales por el hecho de que no tengan un radio o televisor donde lo puedan ver o escuchar, otro aspecto importante, es que no se pueden sentir familiarizados con el mensaje porque el programa no fue elaborado pensando en su cultura. Existen diferentes  culturas, formas de actuar distintas. No es lo mismo alguien que tiene mayores recursos económicos a alguien que es prácticamente  esclavo trabajador.

Con el paso del tiempo ha habido un proceso de hegemonización de las culturas, mediante la vivencia como propio de las clases hegemónicas. “el proceso de hegemonización es el conjunto de operaciones ideológicas a través de las cuales se incorporan los sentidos sociales que tienden a reproducir puntual o globalmente el control económico, político y social de las clases, sectores de clase o grupos de poder y que se basa fundamental, pero exclusivamente, en la construcción/obtención de consenso por parte de los sectores, clase y grupos subalternos”  (Módena, 1990, pp.35).

Respecto a la elaboración y planeación de las campañas, pareciera que son improvisadas y menosprecian los diferentes sectores de la población a las que van dirigidas,  por lo que puede ser factor determinante en el éxito de las campañas.

Durante esta sección hablé de la evolución que ha tenido el concepto de salud desde la mirada biológica y la predominación hasta nuestros días y como es que ha fracasado la comunicación médica para llevar a cabo los programas de salud.

0En posteriores apartados mencionaré las perspectivas críticas de promoción de la salud, en donde señalaré las nociones de salud socio histórica y emancipadora.

 

Bibliografía

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  2. Basaglia, F. (1978). El modelo médico y la salud de los trabajadores. En la salud de los trabajadores aportes. Ed. Nueva imagen, México, 11-51.
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  5. Martínez, S. C. (2005). Seis miradas sobre la salud y sus relaciones con el mundo social. En Los múltiples significados de la salud. Un recorrido bajo la guía de Canguilhem. Universidad Autónoma Metropolitana, División de Ciencias Biológicas y de la Salud, México.
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Las dietas no son adecuadas para perder peso, las dietas son un elemento más que contribuye a la epidemia de obesidad.

Analizaré los efectos que sufre nuestro cuerpo con el paso del tiempo cuando realizamos algún tipo de dieta con la intención de bajar de peso, a la larga, los resultados son desfavorables y muy difícil de regresar al peso corporal recomendado.

Nuestros antepasados pasaban largos periodos en escases de alimentos, por lo que el metabolismo del cuerpo se “encargó” de llevar a cabo ciertas funciones para poder sobrevivir. El hipotálamo, es el órgano encargado de regular estas funciones metabólicas (González, Ambrosio y Sánchez, 2006). Manda la señal manifestando que el organismo no está recibiendo los suficientes nutrientes, reduciendo la tasa metabólica y también reduciendo la cantidad de calorías que se consumen con la intención de administrar los recursos que ya se tienen y los que vendrán (Aamodt, 2016) De manera, que si se pierde drásticamente el peso se gastarán menos calorías para recuperarlo. En condiciones de recursos limitados permitía recuperar la masa corporal perdida en un tiempo menor, incrementando así la tasa de supervivencia de los individuos (Valenzuela, 2011).

En la actualidad, el hipotálamo sigue teniendo las mismas funciones Esta zona trabaja como si fuera un termostato, regulando el hambre, el consumo de líquidos, la actividad física y la temperatura; además regula las funciones viscerales autónomas y endocrinas (ibíd.). Existen estímulos externos e internos que le indican al cuerpo si debe perder o acumular su masa corporal. El cerebro es el encargado de procesar dicha información y responder ante un cambio de estado que considera normal.

“Cuando una persona decide hacer algún tipo de dieta, el cerebro detecta los cambios fisiológicos que ocurren, como un consumo mayor de grasas, y lo registra como si estuviéramos pasando por un periodo de carencia de recursos por lo que “empuja” al cuerpo a volver a las condiciones en que se encontraba previamente. Así, la masa corporal perdida podría ser recuperada en un corto tiempo. Incluso los expertos en el tema sostienen que debería pasar un largo periodo de tiempo para recuperar el peso recomendado para la talla y que existe una alta probabilidad de no recuperarlo (Aamodt, 2013):“[..] el Dr. Rudy Leibel de la Universidad de Columbia encontró que todos tenemos un peso natural biológicamente determinado y que nuestro cuerpo lleva a cabo todo tipo de esfuerzos para mantenerse en ese peso. Esto significa que una persona en una dieta exitosa debe comer menos, para siempre, que alguien de su mismo peso que siempre ha sido flaca […]” (Aamodt, 2013).

 

Sandra Aamodt (2013) también señala que en un estudio realizado entre mujeres adolescentes que llevaron algún tipo de dieta, éstas son tres veces más propensas a padecer sobrepeso cinco años después, incluso si comenzaron con un peso adecuado para su talla. A largo plazo, el resultado más observado, es que en lugar de perder peso se ganará. Lo anterior, se debe principalmente a que nuestro cerebro está mejor preparado para enfrentar la falta de comida que el exceso de comida, es decir, está capacitado para recuperarse de condiciones de estrés como serían los escasos recursos.

Otro punto importante que se debe tomar en cuenta, es que es muy difícil lograr la complexión delgada establecida por los patrones sociales del mercado, a menos que nuestra herencia e historia de vida lo favorezcan Al nacer podemos ser delgados o no y puede influir la genética heredada, pero no en todo momento de nuestra vida podemos seguir con la misma complexión física debido a que nuestro metabolismo cambia a lo largo de nuestra vida  (Sánchez, 200, p. 11).

Ectomorfo Endomorfo Mesomorfo
●      Brazos delgados y largos

●      Hombro y caja torácica angostos

●      Poca fuerza

●      Poco nivel de grasa subcutánea

●      Frente alta

●      Barbilla retrasada

●      Pecho y abdomen estrechos

●      Poca grasa y poco musculo

●      Metabolismo rápido

●      Estructura ósea y extremidades gruesas

●      Brazos y piernas cortos

●      Cintura y cadera anchas

●      Metabolismo lento

●      Poca fuerza

●      Acumulan grasa

●      Cuerpo con forma de pera

●      Cabeza redondeada

●       Caderas y hombros anchos

●      Mucha gras en cuerpo brazos y muslos

●      Hombros y caja torácica ancha

●      Metabolismo rápido

●      Fuertes

●      Rápido crecimiento muscular debido al entrenamiento

●      Deseo contante de estar en movimiento

●      Cuerpo en forma de “V”

●      Cabeza cubica

●      Piernas y brazos musculosos

●      Caderas estrechas

●      Mínima cantidad de grasa

Figura 1. Se muestran los tres tipos de composiciones corporales existentes para el ser humano. Elaboración propia con datos de Jonathan Uquillas. (2014) Alteraciones en el Examen Físico General, Ecuador. Recuperado de http://es.slideshare.net/JonathanUquillas/alteraciones-en-elexamenfsicogeneral

 

 

 

Como ejemplo de los efectos al ser sometidos a dietas muy rigurosas, Sandra Aamodt (Año) hace referencia al reality show “The Biggest Loser”, producido por la televisión de los Estados Unidos de América. Un estudio que dio seguimiento a los efectos que tuvieron los participantes después de hacer una dieta tan estricta reportó que recuperaron el 70 por ciento del peso perdido desde el final del show.

 

Un informe de los miembros de la industria indicó que en 2002, 232 millones de europeos intentaron hacer alguna forma de dieta, pero solo el 1 % logró mantener su nivel de peso perdido.

El peso perdido durante una dieta regresa y existe la posibilidad que el peso de inicio aumente trayendo problemas de salud como la obesidad. Lo que es aconsejable que se coma de manera balanceada sin omitir ningún tipo de alimento y que las modificaciones en la alimentación sean permanentes. Debe cambiar la idea de hacer una dieta para bajar de peso, por la transformar la manera de comer para toda la vida.

 

Productos “milagro” y su relación con la obesidad

 

Desde luego existen aquellos que se benefician con la problemática del sobrepeso y la obesidad. El mercado y la sociedad se han encargado de hacernos creer que el estereotipo de “delgado” es más saludable que el de “gordo” y llevarnos en el día a día a esforzarnos por convertirnos en personas delgadas. Destacar el notable papel del mercado en promover la venta de productos “milagro”[1], los cuales en su mayoría no cuentan con ningún tipo de registro de calidad, eficacia o prueba científica de su eficiencia (Ortega, et al., 2011), donde su publicidad se encarga de idealizar sus beneficios para convencer a la gente que los utilice, aunque en casi todas las ocasiones no sirvan y puedan poner en riesgo la salud de quienes los consumen.

Las empresas, incluidas algunas farmacéuticas, lucran con la salud al poner en el mercado miles de productos que prometen bajar de peso en poco tiempo y sin ningún esfuerzo. Es así como las personas que padecen sobrepeso u obesidad se convierten en un blanco fácil. A lo anterior, se suma el uso del término natural, haciendo creer una supuesta inocuidad sobre la salud de los individuos (Romero, 2007).

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La publicidad de estos “productos milagro” violenta leyes de salud y publicidad en México. Los infomerciales han cumplido con su finalidad, ya que uno de cada diez mexicanos ha adquirido algún tipo de producto y ocho de cada diez ha consumido suplementos alimenticios para bajar de peso. Las empresas que producen y comercializan estos productos son industrias sumamente lucrativas. En el país se venden más de 4.5 millones de “productos milagro” vía infomerciales. Dichos productos contienen anuncios como “consulte a su médico”, “este producto actúa diferente en cada persona”, que deslindan la responsabilidad de las empresas (Acosta, 2013).

[1] Son productos que se caracterizan por exaltar una o varias cualidades terapéuticas, dirigidas a erradicar males. Son elaborados con plantas, nutrientes, productos sintéticos y otros ingredientes que generan efectos aún desconocidos y que tienen acciones farmacológicas sin ser medicamentos (Ortega et al., 2011).

 

Cómo el discurso dominante ha sido fundamental para creer que las dietas es la mejor manera para perder peso

A lo largo del tiempo se ha manejado un discurso dominante, el cual ha dejado en claro que hacer dieta es la mejor manera para bajar de peso. Este discurso ha sido respaldado por el gobierno y por el sector de salud. De tal manera, que la mayoría de sus acciones en contra el sobrepeso están encaminadas a llevar una alimentación saludable.

“el cuerpo humano está investido de relaciones de poder y dominación convirtiéndose en una fuerza útil para la hegemonía en la medida en la que pueda ser productivo y sujetado, es decir, subordinado a sus intereses. Para lograr los propósitos de la hegemonía es necesario romper la integridad de las personas para controlar su cuerpo y someter su libertad” (Chapela, 2005, pp.10).

Este discurso se inscriben en los cuerpos de las personas y piensan que es la mejor manera para tener una buena salud. Después de un tiempo se dan cuenta que no les resulta fácil bajar de peso, culpabilizándose de no lograrlo.

Esto crea un ciclo,  debido a que cada vez quieren intentar perder peso se someten a dietas rigurosas, que al final del tiempo terminaran recuperar su peso perdido.

Es conveniente para el gobierno que la gente piense que los culpables de su sobrepeso u obesidad son ellos, por no cuidar su dieta. Ya que, la población no se daría cuenta tan fácil de la responsabilidad del estado y el mercado en la epidemia de obesidad. En artículos posteriores explicaré esto con más detalle.

 

Biografía

Aamodt, S. (2013). Por qué las dietas usualmente no funcionan. TED Ideas worth spreading. Recuperado de https://www.ted.com/talks/sandra_aamodt_why_dieting_doesn_t_usually_work?language=es#t-318191

Aamodt, S. (2016). Why You Can’t Lose Weight on a Diet. The New York Times. Recuperado de http://www.nytimes.com/2016/05/08/opinion/sunday/why-you-cant-lose-weight-on-a-diet.html?mwrsm&_r=0

Acosta, U. C. (2013). ¡Llame ya! Los Productos Milagros y su Impacto en la Sociedad Mexicana, Multidisciplina, 15, 6-18.

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Ortega, P., Mc Phail, E. y Vega, A. (2011). Productos Milagro y Medios de Comunicación en México: una Reflexión Crítica, Derecho a Comunicar, 3, 104-117.

Romero, C. J. (2007). El Farmacéutico ante los Productos Milagro, Trastornos de la Conducta Alimentaria 6, 660-677.

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Camino a crianza liberadora

Soy Patricia Arellano Silva egresada de la licenciatura de Promoción de la Salud (PS), desde que comencé mi recorrido en esta licenciatura me apasionaron los temas que tuvieran que ver con el cuerpo humano.  Al final supe que eran los temas como  las luchas sociales,  y en general temas y formas de hacer “conciencia social”, los que realmente me formaron y que ahora se que se nombran como propuestas alternativas.

 

Me considero fan de la música reggae, ya que ha sido una forma de identificación y de sentirme bien conmigo misma, es mi refugio.  Además actualmente he desarrollado un gusto por el café ya que durante muchos años trabajé preparándolo para apoyarme y terminar la licenciatura. De esta misma experiencia me di cuenta que para lograr lo que yo quiero tengo que apostarle al trabajo independiente, pues a la vez como se dice mato dos pajaros de un tiro, por un lado,  aplico lo aprendido en la licenciatura y por otro me autoempleo.

 

Imágen por: FEDECATA GRUPS LACTANCIA

De esas alternativas es que surge mi identidad con la PS emancipadora, y actualmente me encuentro ante un rol totalmente nuevo en mi vida que ha dado la vuelta total a lo que había venido haciendo y pensando: la maternidad. Ella ha logrado despertar en mí distintas experiencias, sensaciones y formas de ver y andar por la vida. Me gusta además aprender al lado de la personita que más quiero. Reconozco la dificultad que en ocasiones puede ser el aprendizaje con ella, pero que, logramos vencer con amor y paciencia.

 

Se que ahora puedo nombrar a lo que le apuesto, pues he tenido una formación un tanto diversa y compleja y creo con toda la esperanza en que la forma en que criamos a nuestras hijas e hijos es cómo podemos vivir en un mundo menos opresor, menos violento, y de falta de oportunidades. Le apuesto al retorno de lo natural, a la justicia, la disidencia, la desobediencia, la libertad, la rebeldía, la autogestión, la autonomía y a la utopía como las bases para hacernos más humanos.

 

He llamado a la columna que hoy les presento Crianza liberadora. Esta columna viene en parte de Freire y de su idea de lo liberador en la educación, donde hace críticas a lo tradicional, a lo bancario  y reflexiona ante la importancia  del diálogo en los aspectos educativos. Yo imagino un espacio que justamente nos encamine a lograr y reflexionar sobre las prácticas del cuidado de las hijas e hijos, que logre evidenciar que supuestos dominan nuestra forma en que estamos criando a nuestras hijas e hijos. Quiero que sea un espacio lleno de conversaciones , de reflexiones, de respeto, de encuentro en donde todas y todos compartamos lo que podamos.

 

El camino es para mi el rumbo que tomaremos para que esas formas de crianza sean más libres, ese camino puede ser como nos ocurre en los viajes: a veces será difícil, divertido, enriquecedor, agotador, caro, caluroso, lleno de música o simplemente lleno de silencio, pero será otra forma de explorar y conocer sobre la crianza y el cuidado de las hijas e hijos. Espero que en este camino sea siempre grato al compartir con otros sobre nuestras experiencias y que logremos provocar en los demás el interés sobre nuestra práctica a través de estos espacios.
Finalmente recuerden llevar para el camino agua, alimentos, botanas, café, té, libros, música, actitud, fuerza, paciencia, y sobre todo ganas de aprender. En el próximo artículo les platicaré sobre mis primeros aprendizajes en este camino, gracias por leerme.

 

 

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Mi sueño y mi proyecto con un poco leche

Mi nombre es Victor Tapia, estudie la Liccenciatura en Promoción de la Salud en la UACM y actualmente estoy trabajando en mi trabajo recepcional para titularme como tal. Soy muy extrovertido, solitario, mis gustos son muy variados y en ocasiones radicales. Me interesa mucho la investigación social, la escritura crítica y la divulgación verbal del conocimiento.

 

Me gusta estar en casa, pasear en bici con mi flaca , platicar con mi madre y pelear con mis carnalas. Disfruto de la música, el café, el baile y la crítica hacia el sistema económico patriarcal que vivimos. Desde hace más de una año laboro en una organización denominada DKT Internacional en la que me desempeñó como de Promotor de salud sexual y reproductiva. Recientemente cursó el diplomado en Derechos Sexuales y reproductivos en mi casa de estudios.

 

Ya presentandome, ahora te quiero hablar un poco de lo que estoy haciendo y lo que quiero hacer como promotor de la salud.

 

En primera instancia quiero presentarte esta columna llamada “Caja de Sueños”; en la que  hablaré deFotografía de obBilder las cosas que vivo en mi cotidianidad, en mi trabajo, en la escuela y en mi cabeza. He nombrado “Caja de sueños” a esta columna debido a que aquí  te compartiré parte de mi ser, de mis sueños. Me mostraré como profesional reflexivo de la promoción de la salud con mis virtudes, defectos, aciertos y errores.  Trataré de que mi columna sea una provocación, un detonante para tu propia caja de sueños que tienes en tu interior y así, potenciar juntos nuestras ideas, como colegas promotores de la salud.  Me interesa tanto escribirte como leerte.

Ahora bien, por otro lado y no cambiando de tema; quiero compartirte lo que estoy desarrollando en mi trabajo recepcional. Resulta que cuando era aún  joven, mi madre me hacía relevancia del costo invaluable de aquello que de bebé me dio: su vida a través de su leche. En algunos momentos posteriores, ella me asediaba con esto, tratando de “chantajearme”-cada que me portaba mal- con está práctica que había hecho, denotando su esfuerzo al amamantarme.

Quizás te preguntarás, ¿y eso qué? Bueno, lo que sucede es que en mi proyecto de titulación y algunas de las cosas que hablaré en esta columna, versan alrededor de la práctica de la lactancia materna exclusiva en los humanos. Los problemas en torno a ésta, los tabús, la carga social que representa para las mujeres, las ganancias económicas de algunas “buenas empresas”, las ganas de no dar leche, los cuerpos de las mujeres y los cuerpos de los hombres, los cuerpos de las y los recién llegados, entre otras cosas que trataré de compartirte.

 

Mi interés sobre este tema, parte de la historia personal entre mi madre y yo. Quiero decir que desde pequeño me marcaron las historias que me contaba sobre la leche materna y su valor incalculable para los hijos.

No como si se pensara la leche materna como un alimento con valor nutrimental, a pesar de que si lo tiene, sino como el acto en sí de amor de una madre a su hijo. Me comentaba que era un acto en el que la Mamá le daba su propia vida a su hijo. Su amor, su afecto, su entrega en todo momento al amamantarlo.
En algunos momentos yo le comentaba que quizás podría hacer una cuenta numérica dependiendo del tiempo que ella me dio pecho, y que a partir de eso yo podría “pagarle” su leche según la cantidad de litros. Ella me contestaba de manera sencilla: “lo que una madre hace cuando amamanta a sus hijos no se puede pagar con nada, ni con todo el oro del mundo”.

Recientemente la lactancia materna ha venido llamando mi atención, quizás sea porque mi madre aún me lo recuerda cada que puede. Pero sobre todo, porque me he percatado de los grandes beneficios que tiene como práctica humana per se. Quiero decir que es un acto que se ha venido desnaturalizando y, que por lo tanto, es de mi interés hacer una resignificación respecto al mismo. La lactancia materna podría representar una acción por sí misma de gran relevancia en la disminución de muchos de los problemas sociales y públicos en el ámbito de la salud pública y familiar que nos afectan en la actualidad (Morarga, F. 2010).

Desde luego que me parece pertinente hablar de la manera en como se ha perturbado el acto de amamantar y en como la leche materna se vino equiparando a la leche de bote (sucedáneos) con la finalidad de hacer un desprestigio de la práctica de la lactancia materna y el acto de amor de la madre a su hijo (Asociacion Española de pediatría, 2009).

Mi trabajo consistirá en tratar esclarecer por qué razones o causas se ha perdido la práctica  de la lactancia materna y se ha implementado la nutrición de los bebés a través de leche sintética. La condición actual de mujeres que amamantan a sus hijos con sucedáneos. En este sentido, me doy cuenta que recientemente se hace notar que es mejor o similar “nutrir” a los bebés con leche de bote o pecho.  Además de plantear una posible intervención utilizando la Promoción de la Salud Crítica para buscar la deconstrucción de esta acción humana.
El deterioro de esta práctica no es algo que se pueda explicar de forma sencilla, ya que existen muchos aspectos que podrían dar una pieza como respuesta al origen de este devenir. Es por esto que me inquieta esta temática; que en sí misma es un fenómeno que naturalmente me es muy interesante en los procesos humanos. Que podamos preservar a nuestras hijosa través de nuestro cuerpo; es excepcional. (Jose, P. 2012).
Me mueve mucho la presencia de una ideología que nos orilla y nos hace pensar que lo sintético podría llegar a ser casi similar a lo natural; sólo con un poco más de rapidez a la hora de acceder a ésto.

En proximas líneas hablaré un poco más en este tema y lo que me pasa en la busqueda de posibles respuestas. Gracias, un abrazo.

 

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¿Quién cargará con el costo de la epidemia de obesidad?

A lo largo de esta investigación se ha abordado lo que hay detrás de la obesidad en México. Como parte de ello se encuentra el aumento en el gasto del sector salud como resultado del aumento de la obesidad.

Las consecuencias de las reformas de corte neoliberal han llevado a que el Sistema de Salud se debilite y pronto los gastos correrán a cuenta de la población, lo que conlleva a que aumente el gasto de bolsillo[1] y derive en un gasto catastrófico[2].

 

Como se ha estado exponiendo, la obesidad se ha convertido en un problema de salud que ha pasado a ser un problema de  los estratos más altos para pasar a ser un indicador de pobreza en los países desarrollados, en donde aún coexisten graves problemas de nutrición (Mercado y Vilchis, 2013).

La OMS señala que en 2010 había 43 millones de niños de cinco años que tenían sobrepeso, de los cuales 35 millones vivían en países en vías de desarrollo y 8 millones en las naciones desarrolladas, por lo que se reafirma el hecho de que la obesidad está afectando a la población más marginal (Aguirre, 2012).

Las graves secuelas que deja el sobrepeso y la obesidad es la aparición de enfermedades no transmisibles, como la diabetes mellitus tipo 2 y la hipertensión arterial que llevan a la complicación del estado de salud de las personas (Dávila, González y Barrera, 2014)

Costos de la obesidad

Los costos de la obesidad en escolares son menores, sin embargo se incrementan gradualmente cuando se alcanzan la edad adulta.

Galindo y colaboradores (2011) estiman que al año ocurren 400 000 muertes en Estados Unidos de Norte América ocasionados por el sobrepeso y la obesidad,  por lo que el costo  en atención a la salud y costos atribuidos a la obesidad es de 117 billones de dólares.

La obesidad costó entre 82 y 98 mil millones de pesos lo que equivalió al 73% y 87% del gasto programable en salud del 2012. Considerando solo los costos atribuibles por la diabfotografía por AmarADestiempoetes.

En México el costo estimado de las enfermedades causadas por la obesidad es de 3500 millones de dólares anuales aproximadamente. El costo estimado para las enfermedades adjudicadas al sobrepeso y la obesidad ha aumentado un 61% de 2006 a 2008, al pasar de 26, 283 millones de pesos a por lo menos 42, 246 millones de pesos. Se estima que para el 2017 se alcance los 77, 919 millones. Mientras que el costo indirecto ha aumentado por la pérdida de productividad por la muerte atribuida al sobrepeso y obesidad de 9,146 millones de pesos en el 2006 a 25, 099 millones de pesos en el 2008.  El costo total del costo directo e indirecto de la obesidad fue de 35, 429 millones de pesos en el 2000, para el 2008 fue de 67, 345, en el 2017 se estima que el costo será de 150, 860 millones de pesos (ibíd. y Barrera, Rodríguez y Molina, 2013).

El costo social de las personas que padecen diabetes a causa del sobrepeso y la obesidad ha sido al perder el 3.1% de su tiempo laboral por su padecimiento. Mientras aquellos que padecen diabetes más algunas complicaciones han perdido el 4.94% (IMCO, 2015).

 

[1] El gasto de bolsillo de salud es la erogación en hospitalización, procedimiento ambulatorios y medicamentos (Laurell, 2013).

[2] Se considera un gasto de bolsillo “catastrófico” cuando supera el 40% de la capacidad de pago del hogar definida como el ingreso total del hogar menos el nivel de gasto necesario para cubrir necesidades básicas de subsistencia (Laurell, 2013).

 

A continuación se presenta un cuadro donde se muestran los costos de los tratamientos médicos de acuerdo a la edad. Se nota que el grupo de edad de 50-59 años tiene un mayor costo con $20, 243, 545, 978. En cuanto a la pérdida en ingresos por morbilidad por diabetes  se registró $3, 282, 532,906 en este rango de edad.

 

Indicadores económicos, calculadora por  El Instituto Mexicano para la Competitividad A.C. (IMCO)  e el año 2012.
Grupos de edad Costos de tratamiento médico Pérdidas en ingreso por mortalidad Pérdida en ingresos por morbilidad
Sólo diabetes Diabetes más varias complicaciones Diabetes más una complicación
20-29 $712,572,793 $431,836,949 $735,226,151 $948,176,556 $2,019,718,787
30-39 $6,287,688,025 $1,379,538,816 $1,931,636,924 $2,491,114,934 $5,306,344,691
40-49 $16,753,524,695 $3,523,367,315 $2,957,503,949 $3,814,113,390 $8,124,474,733
50-59 $20,243,545,978 $4,267,547,743 $3,282,532,906 $4,233,283,514 $9,017,352,509
60-69 $10,999,985,347 $411,029,732 $519,498,944 $669,966,267 $1,427,100,731
70-79 $5,582,723,591 $0 $0 $0 $0
80-89 $1,914,600,467 $0 $0 $0 $0
90-97 $5,582,723,591 $0 $0 $0 $0
Total $62,853,698,548 $10,013,320,555 $9,426,398,875 $12,156,654,660 $25,894,991,450

Fuente: Instituto Mexicano para la Competitividad A. C. (2015). Kilos de más, pesos de menos

 

 

El salario perdido diario por el número de días de ausencia por causas relacionadas con diabetes más sus complicaciones es de 44.3 días.

En cuanto a las horas laborales perdidas al año de aquellas personas que solo padecen diabetes han perdido 312, 142, 095 horas, equivalente a 143,335 trabajadores.  Los  costos pueden recaer en las empresas, para aquellos trabajadores asegurados, o directamente sobre las familias porque los empleadores les descuentan los días que faltan o dejan de recibir un ingreso en caso de que sean autoempleados (ibíd.)

Tiempo laboral perdido a causa de la diabetes por SPyO

Escenario Horas laborales perdidas al año Equivalencia en número de trabajadores % de empleos generados en 2014
Sólo diabetes 312,142,095 143,335 25%
Diabetes más varias complicaciones 402,550,720 184,851 32%

 

Diabetes más una complicación 857,476,646 393,753 68%
Fuente: Instituto Mexicano para la Competitividad A. C. (2015). Kilos de más, pesos de menos

 

 

 

A continuación se presenta un cuadro donde se muestran los costos en salud de la diabetes mellitus tipo dos y la hipertensión arterial así como sus complicaciones. Se observa un enorme aumento entre los costos. En el 2015 el diagnóstico rutinario de la diabetes mellitus tipo 2 costó $3, 691, lo que para el 2050 costará $8, 127, 253. En el caso del diagnóstico rutinario de la hipertensión arterial, en el 2015 fue de $53, 274, este costo pasará a ser de $49 550 404 en 2050 (Galindo et al., 2011).

 

 

 

Costos Entre Población Obesa en Años Seleccionados.

(Miles de Pesos)

Costa de la DM2 y sus complicaciones Costo de la HTA y sus complicaciones
Atx DM2 + DM2 + DM2 + Atx
Año Rutinaria

DM2

neuropatia nefropatia Retinopatia DM2 +

lAM

DM2 +

EVC

rutinaria

HTA

HTA +

lAM

HTA +

EVC

2015 $3 691 $30 $98 $11 $128 $41 $53 274 $21 543 $40 409
2025 $302 982 $2 475 $8 030 $883 $10531 $3 366 $4 341 043 $1 733 046 $292 764
2035 $997 840 $8 151 $26 446 $2 909 $34 684 $1 1 086 $13 749 635 $5 435 943 $10 429 363
2050 $8 127 253 $66 389 $215401 $23 69 1 $282 495 $90 293 $49 550 404 $18 531 949 $37 584 935

Fuente: Garduño, E., Morales, C. G., Silvia, Martínez, V. S., Contreras, H. I., Flores, H. S.,  Granados, G. V.,  Rodríguez, O. E. y  Muñoz, H. O. (2008). Centro de Estudios Económicos y Sociales en Salud, Hospital Infantil de México, Vol. 65, enero-febrero.

Nota                                                                                                                                                                                          

DM2: diabetes mellitus tipo 2

lAM: infarto agudo al miocardio

EVC: enfermedad vascular cerebral

HTA; hipertension arterial

  • Nota: La suma de los casos puede no coincidir con el total por el redondeo de cifras

 

 

Costos individuales

Un estudio realizado en un caso real de un sujeto que sufre diabetes y no cuenta con ningún tipo de seguridad social se ve obligado a recurrir a un seguro privado. El costo total de la diabetes y sus complicaciones serían de  $1, 976, 054 pesos (ibíd.).

“Un mexicano promedio no podría cubrir estos costos. Incluso si el enfermo siguiera trabajando después de los 65 años, acumularía un ingreso de $1, 856, 880 pesos (considerando el salario promedio anual de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo). Esta cifra apenas alcanza para cubrir el 88% del costo total que requeriría el tratamiento necesario” (ibíd., 2015 p.11).

Cabe recalcar que el 49% de la población con diabetes no está diagnosticada y el 66% no tienen acceso a los servicios de salud, de tal manera que los gastos por complicaciones del sobrepeso y obesidad correrán a cargo de las familias, por lo corren el riesgo de  sufrir un gasto de bolsillo catastrófico.

 

Costos en los niños

La población infantil que padece obesidad está aumentando, de igual manera los costos acumulados por las enfermedades causadas por la obesidad, como es la diabetes tipo 2 e hipertensión arterial.  En el siguiente cuadro se presentan  los casos totales de obesidad, diabetes tipo 2 (DM2) e hipertensión arterial (HTA) Para el 2050 el 42,5% de la población total padecerá hipertensión arterial, mientras que la prevalencia de la diabetes será de 10.6% (Galindo et al., 2011).

 

Si los costos se mantienen como se han estado mencionando aunado a las reformas de salud que se han impuesto a lo largo de la historia,  es probable que las familias sean las responsables de cubrir todos los gastos ocasionados por la obesidad, al no contar con un servicio de salud que pueda cubrir todas sus necesidades.

Cuadro
Casos Totales de Obesidad Con DM2 y HTA en años Seleccionados, en niños de México
Población con obesidad Casos acumulados de DM2 en población obesa Casos acumulados de HTA en población obesa
Año Total Niños Niñas Total Niños Niñas Total Niños Niñas
2006 1 402 767 742 917 659 849
2015 2 516 088 1 631 615 1 184 473 502 274 228 4759 2964 1796
2025 4 398 455 2 204 927 2 193 529 41 250 21 518 19 732 387 830 232 668 155 162
2035 6 300 981 2 580 496 2 735 368 135 853 68 417 67 436 1 228 397 715 969 512 428
2050 10 416 775 4 796 478 5 620 297 1 106 501 492 8 86 613 616 4 426 851 2 163 352 2 263 499

Fuente: Garduño, E., Morales, C. G., Silvia, Martínez, V. S., Contreras, H. I., Flores, H. S.,  Granados, G. V.,  Rodríguez, O. E. y  Muñoz, H. O. (2008). Una mirada desde los Servicios de Salud a la Nutrición de la niñez mexicana. lll. Carga Económica y en Salud de la Obesidad en Niños mexicanos. Proyecciones a Largo Plazo, Centro de Estudios Económicos y Sociales en Salud, Hospital Infantil de México, 65, enero-febrero.

 

De acuerdo a los  dados por la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), para el año 2020, dos terceras partes de la población mexicana tendrán sobrepeso y obesidad. Por lo que señala Dávila, González y Barrera (2014) que los proyectos y programas de salud tendrán que ser rentables y exitosos para poder frenar esta epidemia.

 

Privatización del sistema Nacional de Salud

Desde 1980 México ha sufrido varias reformas de tipo estructural en el sistema nacional de salud, con el fin de descentralizar los servicios de salud y mercantilizar la salud, la salud se comienza a ver como un bien privado (López y Blanco, 2007).

La primera reforma de salud diseñada por el Banco Mundial fue en 1993, con ella se generó una desprotección en salud y se incrementó el gasto de bolsillo, por lo que hubo un descontento social. Esto llevó a generar una segunda reforma de salud llamada “aseguramiento universal”  lo cual llevaría a que hubiera equidad para todos y evitar a las familias los gastos catastróficos.

“El panorama cambió radicalmente con las crisis sucesivas y los ajustes estructurales en los años ochenta. El creciente desempleo, el empleo precario y la depresión tajante de los salarios minaron las bases mismas de las instituciones de seguro social e hicieron crecer aceleradamente la población sin acceso a sus servicios de salud. Simultáneamente, se recortó drásticamente el gasto social incluyendo al gasto en salud” (Laurell, 2013, p.21.)

 

El Producto Interno Bruto (PIB) es un indicador que permite cuantificar el gasto que el Estado destina al sector salud. Se observa que en el periodo de 1982 a 2004 ha decrecido de 3.7% a del PIB  a 2.7% (López y Blanco, 2007)

Las familias que no cuentan con ningún servicio de salud son las que menos recursos económicos tienen y las que más recursos destinan de sus gastos de salud.

Sin embargo, los montos financieros son más importantes en unos estados que en otros y no guarda relación con el gasto per-capita ni mucho menos con las necesidades de salud de cada población. El gasto en salud de las familias a veces constituye de 1-3 salarios mínimos cuando, llegan a a ganar en el mejor de los casos de 1-2 salarios mínimos. Por lo anterior la protección financiera por parte del gobierno queda entredicha pues los gastos de bolsillo siguen en aumento así también como la inequidad y la inaccesibilidad  (Arredondo y Recaman, 2003).

 

Las reformas han comenzado a segmentar a la población, afectando a los de escasos recursos. Este sector tendrá el acceso a un paquete básico de salud y la población con ciertos ingresos podrá acceder a distintos niveles de atención médica a través de los seguros médicos privados. Este cambio fue promovido por el Programa Nacional de Salud 2000-2006. Esta reforma influyó negativamente en cuanto a la cobertura, ya que pasó de 12.9% en los años ochenta a 1.4% en los noventa (Tamez y Valle 2005).

Hasta el momento la reforma de salud ha sido un proceso que no se ha concluido. En el 2004 se introdujo un seguro médico voluntario, el Seguro Popular, creado para las personas que no cuentan con seguro social laboral, el cual ofrece un paquete de servicios llamado Catálogo Universal de Servicios de Salud (CAUSES) muy inferior a los seguros médicos de los institutos social y laboral y solo incluye un reducido número de enfermedades de alto costo (Laurell, 2013).

 

Conclusión

La firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte ha sido factor fundamental para llevar al país a padecer diversas crisis económicas, lo que ha desencadenado también una crisis alimentaria. Donde las grandes industrias se apoderan de la economía del país. Estas empresas trasnacionales juegan un papel importante, al aprovecharse de la inseguridad alimentaria que se ha vivido desde entonces. Con la introducción de sus diversos productos mediante sus spots que impactan  en el consumo y más aún, la tremenda accesibilidad que la   población tiene a estos alimentos. Con la inseguridad alimentaria en la que nos encontramos no hay opción más que el consumo de estos alimentos,  ya que la canasta básica está por encima del salario mínimo por lo que hace inaccesible los productos de la canasta básica.

Otro factor que se ha vuelto fundamental en el consumo de productos industrializados,  es la falta de tiempo para la preparación de platillos por las largas jornadas laborales que demandan los empleos.  Además las largas jornadas de trabajo pueden desencadenar estrés y mala calidad del sueño.

Todos estos problemas son elementales para  el desarrollo de la epidemia de  obesidad que se vive en la actualidad.

Como principal responsable de la epidemia de la obesidad es el  Estado por permitir la entrada  de empresas trasnacionales y por no regular la infinidad de sus productos,  productos altamente dañinos que ponen en riesgo nuestra salud.

Generalmente los productos ofertados por el mercado son consumidos por los sectores más pobres, por no tener acceso a los alimentos de la canasta básica. Dichos productos son consumidos porque les resuelve su problema de saciar su hambre.  Con el paso del tiempo ya no solo será el problema de la desnutrición sino también el sobrepeso y la obesidad y las enfermedades asociadas a ello, por el excesivo consumo de los alimentos altamente calóricos.

Los costos de las enfermedades asociadas a esta epidemia son muy altos.  Con las reformas de salud que se han dado a fin de mercantilizar la salud, los únicos expuestos serán de nueva cuenta aquellos que menos recursos tienen y para entonces ya no habrá seguridad social, por lo que se verán obligados a acudir al sector privado y terminarán pagando lo provocado por el Estado y por las grandes empresas transnacionales.

 

Bibliografía

  1. Aguirre, Q. J. (2012). El reto de la Obesidad Infantil en México. Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública. n. 133, 1-44.
  2. Arredondo, A. Recaman, A. (2003). El Financiamiento de la Salud en México: Algunas evidencias Para las Políticas del Sector. Hitos de Ciencias Económico Administrativas, 23, 9-16.
  3. Beltrán, G. F., Saldívar, G. A., Vázquez, N. F. y Martínez, P. G. (2014) Obesidad, Diabetes Mellitus y Pobreza. Medicina Salud y Sociedad Vol. 4 No. 2
  4. Dávila, T. J., González, I. J y Barrera, C. A. (2015). Panorama de la obesidad en México. Rev Med Inst Mex Seguro Soc., 53(2), 240-249.
  5. Galindo, G. C., Juárez, M. L., Shamah, L. T., García, G, A.,  Ávila C. A. y  Quiroz, A. M. (2011). Conocimientos en nutrición, sobrepeso u obesidad en mujeres de estratos socioeconómicos bajos de la Ciudad de México. Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, 61(4).
  6. Garduño, E., Morales, C. G., Martínez, V. S., Contreras, H. I., Flores, H. S., Granados, G. V.,  Rodríguez, O. E. y  Muñoz, O. (2008). Una mirada desde los servicios de salud a la nutrición de la niñez mexicana. III. Carga económica y en salud de la obesidad e niños mexicanos. Proyecciones a largo plazo. Centro de Estudios Económicos y Sociales en Salud, Hospital Infantil de México, Vol. 65, enero-febrero.
  7. Instituto Mexicano para la Competitividad A. C. (2015). Kilos de más, pesos de menos.
  8. Ladino, M. L., Sepúlveda, V. N. (2013). Puntos de impacto entre la problemática del siglo XXI: obesidad infantil. Revista Gastrohnup, Volumen 15(1).
  9. Laurell, C. (2013). Impacto del Seguro Popular en el sistema de salud mexicano, CLACSO, Buenos Aires.
  10. López, O. y Blanco, J. (2007). Las Vertientes Privatizadoras del Seguro Popular de Salud en México, 1.
  11. Mercado, P., Vilchis, G. (2013). La obesidad infantil en México. Alternativas en Psicología. Universidad Iberoamericana, 28, 49-57.
  12. Tamez, S. y Valle, R. (2005). Desigualdad social y reforma neoliberal en salud. Revista Mexicana de Sociología, 2, 321-356.

 

 

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