Mi historia, mi familia y mi proyecto como promotor de la salud

 

Seas bienvenido una vez más a esta columna. Gracias por acompañarme en este camino que comencé hace un par de meses. Como comenté en el texto pasado, mi proyecto profesional  versa sobre mi cotidianidad, mi familia y sobre todo mi historia de vida y su relación con el tema de la lactancia materna.

En estas líneas, explicaré de manera más detallada cómo  surgió el interés sobre la lactancia materna exclusiva y algunos de los aspectos que desarrollaré a lo largo de mi trabajo recepcional. Quiero tratar de ser más explícito a la hora de explicar el problema que pretendo abordar.

Quiero comentarte algo sobre este proyecto; el cual, está en constante crecimiento, no está terminado y es posible que aunque lo “concluya”, no estará acabado, es decir, mi interés por abordar la lactancia materna resulta en parte por el reto que implica  su complejidad. Asimismo, mi trabajo continuará con cambios que se verán presentes a lo largo de este sueño.

He venido mencionando lo significativo que ha sido para mí la presencia de mi familia en mi vida académica, las constantes intervenciones de mi madre en este interés y lo emotivo que fue mi crecimiento en relación con ella. En nuestro país, la importancia de las mujeres en la familia es muy interesante -no ahondaré en ello- debido a la percepción que tenemos de las madres.

Bajo ese contexto, las mujeres juegan un papel importante en la familias mexicanas. Ellas están más tiempo con los hijos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE, 2014).

Actualmente nuestro país se encuentra con la tasa más baja de lactancia materna en América Latina (UNICEF, 2015). Las mujeres de nuestro país son cada día víctimas de las acciones ineficaces para disminuir la lactancia por sucedáneos de leche. Son cada vez más las madres que dicen no haber tenido una bajada de leche que les permitiera amamantar a sus hijos como ellas lo hubieran querido.

Desde siglos las mujeres lograron amamantar a sus hijos y en muchos casos los recién nacidos llegaron a sobrevivir el primer mes de vida aún sin vacunas.  Actualmente en algunos países la lactancia materna es la forma más segura de nutrir y criar a las y los nuevos bebés. Sin embargo, en mi país las políticas que se desarrollan en pro de la lactancia son, en mi opinión,  equivocas en su objetivo, por lo que me resulta muy necesario considerarlas en mi proyecto profesional.

Por ejemplo, cada vez que se pretende revertir el deterioro de la lactancia materna en nuestro país, las políticas  se diseñan en busca de generar un cambio en las mujeres que no amamantan; pensando que ellas son las únicas responsables en esta situación. No obstante, no se considera el papel que juegan los familiares, es el caso del padre del bebé o la pareja de la mujer. Si la madre trabaja y esto le permite amamantar, si cuenta con un apoyo económico. recientemente se presentaron algunos casos de violencia hacia algunas mujeres que lactaban en la vía pública.

En México sólo dos de cada diez bebés son alimentados con el pecho de su madre hasta los seis primeros meses (ENSANUT, 2012). Lo que significa que ocho son nutridos con sucedáneos que van a proporcionarles la nutrición primera, y que según algunos estudios, determinarán en un futuro muy próximo la calidad de salud de los sujetos (Moreno, J. 2006).

El crecimiento de demanda de leche de bote es verdaderamente alarmante,  se piensa con naturalidad que las mujeres ya no amamanten a sus bebés teniendo la posibilidad de darles leche a través de un biberón. Desde luego, se ve impropio o inmoral que una mujer le de pecho a su bebé en público.

Aunado a esto, la mayoría de las mujeres están bajo una presión social que las enmarca como víctimas y/o culpables; de dar o no pecho a sus bebés (mis hermanas siempre dicen esto). La mayoría de las mujeres del siglo pasado han tenido que enfrentarse a cambios significativos en la dinámica social que les dicta qué y cómo hacer las cosas. “Muchas han vivido la modernización impuesta, otras, voluntaria, elegida, como acto de libertad. Sin embargo, lo han hecho en las condiciones impuestas por el sistema modificado por la movilización de las mujeres, por presiones del mercado y del desarrollo” (Lagarde, 2012).

Bajo estas circunstancias, me surgió una pregunta; ¿Qué factores socioculturales han venido interviniendo en el devenir de la lactancia materna?, desde luego, la respuesta a este cuestionamiento es difícil de abordar y no tiene una sola respuesta.

En este momento puedo mencionar dos elementos muy significativos y que hasta el momento son de mi interés. El machismo y el feminismo inscritos en los cuerpos de las personas a la hora de consumir sucedáneos y no leche materna.

En esta parte trataré de hacer una breve explicación del por qué planteo esto. Podría desarrollar todo un proyecto en respuesta a lo anterior, en este caso, no ahondaré.

Por su parte el machismo inscrito en los cuerpos de las mujeres les  impuso la noción predominante de cuerpos perfectos y con proporciones inalcanzables. Con este referente la idea de que los senos pierden valor como resultado de las modificaciones derivadas de la lactancia materna dio como resultado que muchas mujeres optaran por no amamantar (Lawrence, R & Lawrence, R. 2007).

Con esto quiero denotar que el estereotipo de mujer que dominaba en el siglo veinte se fortaleció en mayor medida por la incidencia del machismo en las mentes de ellas y ellos.

El feminismo por su parte, ha traído como secuelas positivas una serie de logros por  las mujeres del siglo XX. No obstante, también trajo en ciertas prácticas feministas la elección de algunas mujeres de no amamantar, suponiendo el hecho de la liberación femenina y la libertad de decidir dar o no pecho. Esta hipótesis es sólo especulativa, ya que hasta el momento no lo he corroborado, sin embargo existen varias autoras que comentan una posible relación en esto (Lagarde, M. 2012 & Lamas, M. 2008).

En ambos casos, la economía ha jugado un papel crucial; el interés por generar consumo en los cuerpos de hombres y mujeres. La economía manipula las ideas generalizadas a manera de que todos los hombres y las mujeres busquemos lo mismo, generando un estereotipo a seguir cueste lo que cueste .

Quiero decir con esto que en el siglo pasado se modificaron ideas que estaban en la estructura de la sociedad y que se imponia en la manera de actuar. Una de ellas, el amamantamiento natural. En el mejor de las casos, las mujeres salían de sus casas y realizaban actividades laborales combinando algunas acciones domésticas que aún le seguían cargando, no obstante, se fueron permeando por la nueva idea de que no era necesario atender esta práctica.

En nuestra sociedad actual se ha instalado en nuestros cuerpos la necesidad de consumir y adquirir lo que se nos ordena; el sistema económico ha traído consigo la posibilidad de ponernos precios. Modificar las acciones humanas como la de “ejercitarnos” sin movernos, de relacionarnos a través de las redes digitales o  alimentarnos con comida sintética como la leche de bote. Quiero decir que para las grandes empresas que nos proveen de productos les representamos un valor (Lawrence, R & Lawrence, R, et al. 2007).

Me resulta muy interesante y me cuestiono en gran medida como nos hemos mercantilizado, cómo la necesidad de ser aceptados nos orilla a buscar  conseguir un modelo impuesto.

No obstante, desde mi percepción, los seres humanos no valemos monetariamente hablando. Tenemos un valor que no se puede medir de manera tangible, somos intrínsecamente invaluables.

La humanidad así como la naturaleza y los demás seres vivos no deberíamos de tener un valor en términos materiales. Digo lo anterior ya que cada uno de nosotros somos únicos, tenemos características que per se, nos hacen singulares.

La leche materna o la alimentación materna tampoco tendría porque tener un precio, un valor o tener que pagar por ella. La industrialización de la leche materna le otorga un valor a la vida de las mujeres que “dan su vida” a través de amamantar, los botes de sucedáneos hacen parecer que pueden contener noches de afecto entre la madre y su bebé. Siendo esta praxis un hecho que por sí misma, conlleva toda una serie de aspectos políticos, físico-biológicos, sociales o culturales que excepcionalmente involucran no solo a la madre y al bebé; también a la familia; es decir, los hermanos que miran alimentar a su hermano(a), el padre que fortalece y apoya a su pareja en esta acción. Así pues, ¿cómo se podría cuantificar toda estas acciones entorno a la lactancia. Pareciera que con dinero pudiéramos sustituir lo que naturalmente e intrínsecamente desarrollamos a través de la evolución y las relaciones socioculturales.

En este contexto, planteó este proyecto profesional, buscando interrogativas más que respuestas, pensando que formo parte  del mismo panorama que exploro. Es un trabajo que mira el reflejo que mi familia ha dejado en mí. Sobre todo mi madre. Exploro algo que me ha formado a lo largo de la vida; en mi forma de mirar a las personas, en mi acción como licenciado en promoción de la salud.

Lo vislumbro como una herramienta reflexiva desde el pensamiento de las personas, incluyendo una metodología científica que contribuya a explicar las posibles rutas que puedan tomar las personas. En otras palabras, mi proyecto se plantea desde lo académico pero tomando siempre en cuenta la premisa sociocultural.

En esta línea de pensamiento, la resolución de cada individuo o colectivo será desde lo particular a lo general, en una visión integral de lo que las personas vean como necesidad o problema; no tomando en cuenta mi postura o visión.

En síntesis, me propongo explorar a través de este trabajo lo que viví en mi historia personal, pero buscando en mi contexto preguntas que me lleven a esclarecer un poco la situación actual del amamantamiento a través de la leche materna. Busco resolver o formular algunas  preguntas: ¿Realmente tendrá el impacto en las mujeres  lo que planteo?; ¿Qué posibilidades existen de alcanzar algún cambio significativo en los cuerpos de las personas; mujeres y hombres? ¿De qué forma podrán cambiar la percepción de la lactancia materna?; ¿Estoy  verdaderamente pensado desde las personas y para las personas?

Lo anterior lo planteo como provocación para ti que me lees, para mí; debido a que me resulta complicado atender estas respuestas en este momento, empero, puedes colaborar escribiendo lo que pienses respecto a ellas, en forma de posibles explicaciones o rutas a tomar.

Nos leemos en el próximo texto. Un abrazo.

Nota: la imagen que encabeza esta columna es una adaptacion de la fotografia  tomada por Zeevveez bajo la licencia de creative commons.

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Miedo: reconociéndolo y transformándolo

Desde hace ya varios días, semanas tal vez, me he sentido rara, sensible pero sobre todo miedosa; por eso la entrada del día de hoy la dedicaré a las reflexiones que han surgido en torno al miedo.

Miedo; una palabra que ha estado presente siempre en mi vida, tan cercana, tan incorporada, tan constante, pero por fortuna cada vez más reflexionada y resignificada por mí misma en los últimos tiempos.

Hablar del miedo es hablar sobre todo de renuncias, de renunciar a deseos, sueños y aspiraciones y en consecuencia es hablar de limitaciones, el miedo entendido como la imposibilidad de acción y realización genera incertidumbre, ansiedad y angustia. El miedo es sin duda la más poderosa arma paralizante y controladora e todos los tiempos

Un poco más arriba me he referido al miedo como una constante en mi vida, sin embargo a lo largo del tiempo mi relación con el miedo se ha transformado, no es lo mismo hablar de cómo el miedo influyó en mi infancia, que en mi adolescencia, que en los últimos años. Quizá la época que identifico más difícil es durante mi infancia, pues considero que muchas de las vivencias de este momento fueron detonantes del miedo que después definió el modo de vivir mis años posteriores.

Y efectivamente, durante muchos años el miedo fue la causa de muchas de mis renuncias, de muchos sueños sin cumplir y de muchos episodios de ansiedad.

Afortunadamente existen formas diversas de aminorar e incluso erradicar el miedo de la vida de las personas, desde luego como todo proceso conlleva trabajo, tiempo, tal vez años, pero confío es posible. Desde mi lugar puedo decir que una de las maneras de trabajarlo es con ayuda  de la reflexión llevada  a sus más altos niveles, pues la reflexión permite un proceso complejo de cuestionamiento, cuestionamiento-acción y cuestionamiento-acción cuestionamiento.

373983106_fe2230ea15_mEn este sentido, he de confesar que como resultado de mi práctica reflexiva, hablar es una de las cosas que más me gusta, concretamente hablar conmigo misma, de un tiempo a la fecha me ha parecido de lo más interesante escuchar las cosas que digo, tal vez es una forma de hacerlas conscientes y, sin duda es punto clave para reflexionar sobre ellas. Creo que esto tiene su lado bueno y su lado complicado, es lógico que la reflexión te permite pensar e incluso re-pensar algo y que tu proceso reflexivo puede llegar a ser tan complejo como ni siquiera lo imaginas; cuando me refiero a lo bueno de disponerte a escucharte, preguntarte y contestarte cosas, sin duda me refiero a la capacidad que la práctica reflexiva nos ofrece para explicarnos las cosas y generar aprendizaje.

Cuando me refiero a la parte complicada, me refiero particularmente a lo que a mí se me complica, no precisamente al momento de la reflexión, sino a la complicación que identifico que se genera en mí como resultado del hábito de pensar sobre lo que digo, hago, escucho, veo, etcétera. En otras palabras, me he dado cuenta que a veces pienso demasiado y disfruto quizá un poco menos, es como si de pronto no pudieras dejar de cuestionarte todo lo que escuchas, como si ya no encajaras en lugares y con personas con las que antes lo hacías sin problemas.

Pero qué pasa cuando te escuchas hablar o mejor aun cuando de pronto te descubres pensando o haciendo cosas contrarias a lo que tú misma has elegido como ideales para avanzar en el camino de construirte en los distintos ámbitos de tu vida, qué pasa cuando de pronto sientes la necesidad de llevar a la práctica aquellas ideas que dan sustento a la manera que has escogido para mirar y explicarte el mundo, por qué a veces es tan complicado lograr ser congruente entre tu pensar y tu accionar, respuestas pueden haber muchas, yo tengo algunas y supongo que ha ustedes se les ocurrirán otras, de pronto no puedo dejar de mencionar lo mucho que me impresiona el enorme poder que juegan los aprendizajes que incorporamos a lo largo de nuestra vida como parte de una familia, una comunidad y una ideología especifica.

Supongo que todas esas preguntas que de pronto surgieron en mí y que desde luego reconozco son fruto de una situación actual que me puso al límite, desencadenaron cierto miedo, un miedo distinto, que si bien está ahí y va y viene, ya casi no me paraliza, ya no me impide tomar decisiones, ya no me hace desconfiar tanto de lo que creo y quiero. Hoy he podido encarar al miedo, debatirle, argumentarle, quizá tengo miedo pero ya no dejo que el miedo me impida hacer cosas.

Curiosamente mi faceta de promotora de la salud, es la parte de mi que identifico más lejana del miedo, por decir más me sirve siempre de salvavidas, el ser promotora de la salud es para mí una parte indescriptible en la que reconozco una posibilidad invaluable de conocerme, re-conocerme, trabajarme  y transformarme, pero más allá de eso representa para mi la oportunidad de vivirme en libertad tanto como puedo, aunque reconozco que la práctica de promoción de la salud implica dificultades y contratiempos, lo cierto es que mi experiencia personal la mayoría de las veces me permite descubrirme haciendo mi trabajo sin miedo, si con nervios e incertidumbre, pero sin miedo, por el contrario me permite descubrirme confiando, apostando, asumiendo retos, tejiendo sueños y trabajando para construir realidades.

Me gustaría que me compartieras ¿Cuáles son tus miedos a la hora de tu práctica como promotor/a de salud? ¿Cómo ha sido tu relación con ellos? ¿Cómo has logrado superarlos?

 

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Miedo: reconociéndolo y transformándolo
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La identidad del promotor y el agua.

La identidad del promotor y el agua.

 

 

 

¿Qué quieres hacer como promotor?

Sé agua…

El agua se amolda a cualquier recipiente en el que se deposita, se ajusta y toma la forma de este, se transforma en el objeto, pero se adapta.

 

¿Se imaginan que el agua tuviera una forma única?, si fuera así todas las maravillas que el agua hace no serían posibles, se imaginan un lago congelado convertido en una pista de patinaje, siempre es un gusto apreciar la nieve, hablando de cosas frías, tal vez un vaso de agua helada, con sabor a sandía (es la fruta que más me gusta) o melón, con un toque dulce para bajar la temperatura en un día caluroso (no prefieran la cerveza, apenas es martes) o ya que hablamos de calor, que tal un baño de agua tibia, siempre que me siento de ánimo bajo, tomo un baño y me siento mejor. O tal vez por mencionar un ejemplo importante, podemos decir que gracias al agua tenemos la vida y de no ser por las características del agua, la vida no sería posible.

 

bruceImaginen al Promotor de la Salud como agua, en cualquier institución, en cualquier labor, en donde sea; no es el lugar de trabajo lo que nos definirá, sino lo que hagamos estando ahí. ¿Qué hacer? Se puede hacer de todo, por la formación tan variada de la licenciatura. Aprovecho para invitarlos a leer a fondo las demás columnas de esta página. Lo anterior para que sepan lo que hacen los demás promotores, para que se den una idea de la forma en cómo ellas y ellos hacen promoción, a partir de lo que saben, a partir de donde están y a partir de quienes son, para entender cómo son ellos igual que el agua, adaptándose al lugar donde están sin dejar de ser Promotores,  ver por ejemplo siguiendo a mi corazón .

Con respecto a este artículo, me gustaría rescatar lo siguiente: Antes de comenzar mi presentación quisiera pedirles que mientras me escuchan, se piensen desde su experiencia personal, en el camino que les ha tocado vivir, ¿Cómo llegan al lugar donde están? ¿Qué les gusta y disfrutan hacer en el espacio donde están trabajando? ¿Hacia dónde van o quieren ir? Con la finalidad de que al escucharme, se imaginen y piensen desde sus lugares para que me acompañen en esta presentación y así les invito a reflexionar desde su experiencia.”  ver Primer artículo.

Cuando intentamos hablar de qué hace un Promotor de la Salud, aún habemos muchos que no sabemos qué decir, no creo que debamos alarmarnos por no tener una respuesta concreta a esta pregunta, no es necesario tenerla… aún. La respuesta vendrá con el tiempo y con trabajo, ya sea en la universidad, con la inspiración de algún profesor o con alguna idea que nos surja en la cabeza mientras leemos un texto de una materia y pensamos en el ejemplo de otra o alguna situación de nuestras vidas, o mientras vemos algo en la calle y recordamos algo hablado en clase. No encontraremos una posición única o una descripción definitiva de un promotor de la salud. ¿Qué Promotor de la Salud quieres ser?

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Presentación

Mi nombre es Anel Hernández Dorantes, estudiante de la Universidad Autónoma

de la Ciudad de México, UACM, en la Licenciatura Promoción de la Salud.

Actualmente me encuentro en el proceso de elaboración de mi trabajo recepcional.

Me defino como una promotora de salud con pensamiento crítico, donde mis

principales valores son; el respeto, la igualdad y la justicia.

Como lo mencione anteriormente, estoy elaborando mi trabajo recepcional,

desarrollando el tema de la obesidad infantil en México. El enfoque que utilizaré

pretende abordarlo de una manera crítica a partir de referentes más allá de los

tradicionalmente usados en la corriente dominante de la promoción de la salud.

Para tal efecto se realizará un análisis comparativo entre las explicaciones y las

diversas formas de ver al problema que se hacen desde la corriente dominante y

aquellas provenientes de posturas críticas.

La idea de abordar este tema fue a partir de la clase de Promoción de la Salud 1,

ya que durante todo el curso hablamos de dicho fenómeno. Al principio del curso

no tomaba importancia de la magnitud de este problema de salud, ni mucho

menos los factores que se encuentran detrás de ella. Con el transcurso del tiempo,

me di cuenta como estos factores es que intervienen de manera importante en los

sujetos que padecen sobrepeso y obesidad. Otra de las cosas que me llevaron a

la elección de este tema, fue la mala creación de los programas de salud que le

hacen frente a esta problemática, ya que no ha creado impacto alguno para

detener dicha epidemia, pues de acuerdo a las cifras reportadas, el sobrepeso y la

obesidad sigue en aumento, es entonces donde mi trabajo también está dirigido

para elaborar una estrategia (diferente) desde la visión crítica Promoción de Salud.

Hasta el momento he recabado información de diversas fuentes bibliográficas y

bases de datos que me han permitido entender mejor este problema de salud.

Mi participación en esta columna servirá para mi proyecto de manera importante,

pues con la publicación quincenal de un artículo nuevo, donde se analizará la

problemática de la obesidad infantil desde una manera crítica, tendré un progreso

significativo para la consumación del ya mencionado proyecto.

Me satisface poder participar en esta columna, ya que podré compartir mi proyecto

y talvez, les pueda servir a mis compañeros y colegas en algún aspecto, así

también podré recibir opiniones y sugerencias del mismo.

Temas del proyecto

 El Impacto que tuvo el tratado del libre comercio de América del norte en

México

 Inseguridad alimentaria

 Largas jornadas laborales

 Aumento de la pobreza

 Aumento de la canasta básica

 Aumento en el consumo de los alimentos industrializados

 La inseguridad que vive hoy en día el país

 Transición alimentaria (perdida de cultura)

 Falta de actividad física asociada al desarrollo tecnológico

 El papel fundamental que juegan los medios de comunicación en el

consumo de los alimentos industrializados

 Aumento en el gasto en salud

 Análisis de los programas de salud

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Viviendo y re-viviendo mi cuerpo

libertad

En la entrada anterior les hablé un poco, sobre mi sentir en torno a la condición médica que impidió mi crecimiento y mencioné de manera general el reto que ha significado para mí relacionarme con mi cuerpo. Hoy intentaré ahondar más en este sentido.
Hablar de sentirte inconforme contigo misma y con tu cuerpo, sin duda también es hablar de una mezcla de sentimientos con los que hay que lidiar; el miedo, la ira, la inseguridad, etcétera, son el pan de todos los días y son además paralizantes, ahora imagínense vivir muchos de los días de tu vida paralizada o lo que es más, atrapada en un remolino de emociones negativas; es devastador.
Cuando vives en desacuerdo con tu apariencia física; actividades tan cotidianas como bañarte, vestirte y peinarte se vuelven el peor de los tormentos y ni que decir de esos momentos en los que te miras al espejo, no hay peor dolor que mirarte al espejo y odiar lo que ves frente a ti.
Afortunadamente hoy puedo decir que es posible revertir esta situación, por supuesto no es fácil y como todo proceso conlleva tiempo y dedicación, pero ¿qué hice para comenzar a aceptar mi cuerpo?
Seguramente hay muchos caminos posibles, hoy yo te comparto el que a mí me ha sido útil para avanzar.
El primer momento que yo identifico y que sin duda fue crucial y decisivo, fue la reflexión, para mí la reflexión se convirtió en algo terapéutico y sanador. La práctica reflexiva me permitió en un principio comenzar a conocerme y escucharme pero también me permite cuestionar, dudar de todo aquello que se plantea como verdad y como regla.
Otra cuestión que me ayudó a avanzar en la relación conmigo misma fue la decisión que tomé de formarme como promotora de la salud con perspectiva de género; al estudiar la categoría de género tuve la posibilidad de cuestionar lo que la sociedad siempre nos ha impuesto como “normal” para hombres y mujeres y pude también posicionarme en contra del sistema patriarcal que promueve una educación sexista y basada en estereotipos fuera de toda realidad posible y roles diferentes para los varones y para las mujeres.
Hoy intento seguir reflexionando, escribiendo y pensando en voz alta, hablar conmigo misma es todavía todo un reto, pero lo intento cada vez que puedo, intento seguir caminando, cuestionando sobre todo, el lugar en el que me encuentro como mujer, hoy reconozco la necesidad de que hombres y mujeres escuchemos cuentos diferentes, sin princesas, sin príncipes, sin finales felices.
Hoy quiero que muchas niñas y mujeres sepan que su valor no está en la medida de su cintura, ni en sus caderas, ni en sus senos, ni en la ropa que viste, hoy quiero que sepan que su verdadero valor como seres humanos está en su capacidad para ser lo que quieran ser.
Y tú ¿Cómo has vivido tu cuerpo? ¿Qué posibilidades de acción se te ocurren para mejorar tu relación con él? Espero tus comentarios.

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Promotora de la salud: un ser inacabado

En mi entrada pasada hablé sobre mi proceso de formación como promotora de la salud, mencioné algunas de las interrogantes que suelen atormentarnos a los promotores de la salud y dije que a partir de esas interrogantes inicié una búsqueda constante que me llevara a darles respuestas. No obstante, evidencié en el artículo, que conforme fui avanzando en la carrera me di cuenta de que no existían respuestas concretas y unánimes a dichas peguntas, sino que cada promotor de la salud les daba un sentido y significado dependiendo de su perspectiva, aprendizaje y experiencia. Pero ahora, quizá se pregunten:

¿Cómo le doy sentido y significado a esas interrogantes?

¿Qué debo hacer para encontrar mi propio camino en la promoción de la salud?

Diré que cada promotor de la salud es encargado de iniciar la búsqueda de su propio aprendizaje y de forjarlo. Pero diary-968603__180esto no significa que la búsqueda se debe iniciar de forma individual. Se pueden apoyar de otros promotores de la salud, ver sus prácticas y compararlas con las propias, auto-cuestionarse, indagar sobre los aspectos que les parezcan relevantes, incluso cuestionar al otro. A partir de lo encontrado, puede haber una reformulación de su conocimiento que les permita construir nuevos aprendizajes y dar un nuevo significado a sus prácticas.

Debo aclarar que este proceso puede continuar por tiempo indefinido. Pero ¿Por qué puede llegar a convertirse en un proceso indefinido? Porque, tal vez, tú como yo en tu proceso de aprendizaje descubras que eres un ser inacabado, porque como dice Freire:

La curiosidad nos empuja, nos motiva, nos lleva a develar la realidad a través de la acción. Curiosidad y acción se relacionan y producen diferentes momentos o niveles de curiosidad. Lo que procuro decir, es que en determinado momento, empujados por su propia curiosidad el hombre y la mujer en proceso, en desarrollo, se reconocieron inacabados y la primera consecuencia de ello es que el ser que se sabe inacabado entra en un permanente proceso de búsqueda. Yo soy inacabado, el árbol también lo es, pero yo soy más inacabado porque lo sé. (Freire, 2004; p. 22).

Y si tú te estás realizando diversas interrogantes sobre la identidad del promotor de la salud o sobre tu práctica como promotor de la salud, es una buena forma de despertar tu curiosidad, comenzar a buscar respuestas y así saberte inacabado. Pero antes hay que tomar en cuenta una cosa, el acto de aprender debe ser voluntario y no forzado, de otra forma el conocimiento no será auténtico ni significativo y puede llegar a darse un estancamiento en el conocimiento.

A continuación te invito a leer por qué considero que la práctica de la promoción de la salud es un proceso inacabado y  en qué momento me concebí como un ser inacabado.

 

La práctica de la promoción de la salud como un proceso inacabado

Existen múltiples formas de hacer promoción de la salud y eso va a depender del promotor de la salud, de cómo se defina como profesional y qué tipo de promoción de la salud ejerza. Pero aunque existan promotores de la salud que trabajen bajo una misma perspectiva e incluso se rijan por los mismos valores éticos profesionales no siempre van a hacer promoción de la salud de la misma manera, porque:

  1. La metodología es propia de cada promotor de la salud (aunque tengan bases similares) ya que ésta se va a entender y significar de acuerdo a la experiencia de cada uno y a su proceso reflexivo (si lo tiene). Pues cada sujeto tiene diversas formas de acercarse y apropiarse del conocimiento, por ejemplo, yo no puedo adoptar una metodología que no comprenda porque al momento de llevarla a la práctica no entenderé como aplicarla, ya que, no me he apropiado de ella y no me es significativa.
  2. Las circunstancias y problemas de salud de los sujetos cambian, no son constantes, debido a que el contexto histórico, social y político no siempre es el mismo.

Pero aunque no siempre hagamos promoción de la salud de la misma road-sign-663360__180manera,  es recomendable que construyamos y llevemos a la práctica una metodología que rija la forma en la que hacemos promoción de la salud, esto nos dará la oportunidad de tener cimientos firmes y a partir de ello responder a los múltiples problemas de salud de las personas. También nos dará la ventaja de no perdernos en el camino, caer en ambigüedades o simplismos, pues siempre podremos regresar a los cimientos, cuestionarlos, resignificarlos y nutrirlos con nuevos conocimientos, como lo ejemplifica Schön al referirse a una clase magistral de interpretación musical:

La <<lección>> tiene dos partes. En la primera, Grenhouse descubre por imitación cómo está construida la interpretación de Calsas en cada frase a través de dos detalles precisos del arqueo, la digitación y el matiz. En la segunda parte, Grenhouse ve y escucha cómo una configuración, totalmente diferente pero igualmente precisa, de arqueo, digitación, fraseo y matiz dentro de la frase, produce una alternativa a la primera ejecución igual de hermosa. La lección no dice que existan dos formas válidas de interpretar la pieza sino que existen tantas como el intérprete sea capaz de inventar y ejecutar. (Schön, 1987; pp. 163-164).

Al construir nuestra metodología podemos basarnos en principios y valores inquebrantables, normas, sustento teórico, procesos reflexivos sobre la propia práctica y, algo que sin duda nos ayudará, será someterla a cuestionamientos críticos constructivos. Es importante que constantemente estemos nutriendo nuestra práctica, reflexionemos sobre lo que esta bien y lo que puede mejorar. Pienso que es de vital importancia que los promotores de la salud siempre estemos preparándonos profesionalmente, con el propósito de mejorar nuestra práctica; al final somos seres inacabados y por tanto, no podemos saberlo todo, siempre habrá algo que podamos mejorar.

Los invito a que hagamos de nuestra práctica una búsqueda constante de conocimientos, reflexionemos sobre ella, la cuestionemos y la revaluemos, intentemos mejorarla, le demos nuevos sustentos teóricos y sigamos avanzando.

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Promotora de la salud: un ser inacabado
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