EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud

Hace tiempo me invitaron a participar en la presentación de el libro El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. La lectura de este libro fue, además de interesante, sumamente útil para mi práctica docente en promoción de la salud  ya que las reflexiones que presenta el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) nos pueden ayudar a situar el contexto de muchos de los problemas y retos de la promoción de la salud, así como el papel que puede jugar la misma frente a estos problemas. En este artículo les presento una versión adaptada de las reflexiones que compartí en esa presentación.

pensamiento 1  En este artículo me apegaré a una de las intenciones explicitadas en el libro: servir como una provocación para los lectores. Así pues me propongo en los próximos minutos, más que hacer una síntesis completa del libro, hablar de algunas de las reflexiones que me provocó su lectura. Lo anterior con la esperanza de que mis palabras les provoquen sus propias reflexiones y la intención de acercarse al libro.

A través de distintas voces los Zapatistas nos comparten su visión de futuro (y presente) para México y el mundo: El capitalismo está cambiando y está en un periodo de crisis. En la crisis que se observa ellos los zapatistas, junto con algunos de sus colaboradores vaticinan una tormenta, un tiempo en el que la miseria y el sufrimiento de billones en el mundo aumentará, así como la violencia, en todas sus formas, de quienes gobiernan el mundo. Observan que a los ya tradicionales mecanismos de depredación que tiene el gran capital se suman otros. Proponen que además de los medios de producción y acumulación de riqueza se suman los medios de despojo. Afirman que, toda vez que la riqueza ha sido resignificada y que todo ahora es mercancía, el capitalismo ha regresado a sus orígenes, el tiempo de la acumulación primaria del capital para despojar a las personas de todos sus bienes, su territorio, sus recursos, y transgrediendo la esfera personal para despojar a las personas hasta de su fuerza de trabajo generando mecanismos para comprometerla al servicio de sus intereses, y de esta manera apropiarse de las personas mismas. Nos platican con ejemplos cercanos y lejanos a nuestra realidad urbana de la nueva estrategia de control territorial que implica la destrucción física y simbólica de espacios, de tejido social, de organización, incluso la organización del Estado por distintas formas de guerra. Que la destrucción es seguida del despoblamiento de los territorios ocupados, dejando solamente a las personas que resulten útiles en ese momento. Que estos procesos van acompañados a su vez de una reconstrucción y reordenamiento favorable a sus intereses. Por cierto, esta explicación encaja muy bien con la que hacen los estudiosos de los sistemas de salud, cuando nos relatan cómo han pasado de ser sistemas de servicio público a sistemas de despojo de los recursos de las personas. Sistemas de solidaridad social a sistemas de autofinanciamiento individual.  Regresando al relato del libro nos hablan de cómo personas, empresas, gobiernos, naciones son ya controladas por el gran capital, que por vía de las deudas ejerce una dominación casi total y crea un ambiente para despojar de forma legal a todos de todo.

 

 

…la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente…

El monstruo del capitalismo, la hidra de mil cabezas nos devora y según nos dicen en el libro esto se pondrá peor. Esto pareciera una fantasía catastrofista si no fuera porque los ejemplos que dan, las pistas que usan, son más que cotidianas y hacen pensar en nuestra propia geografía chilanga. Pienso en la ciudad de la salud, pienso en el corredor cultural chapultepec, pienso en mi quincena y a manos de quiénes va a parar inevitablemente en pagos de deudas en las que comprometí dinero que aún no gano, comprometiendo mi libertad. Pues uno no puede menos que sentirse preocupado. Ahora frente a este escenario tan sombrío los zapatistas nos preguntan ¿y si no? ¿y si nos equivocamos? Y nos invitan, nos provocan, a que mediante el pensamiento crítico pongamos a prueba su perspectiva y de forma más amplia miremos a la hidra para crear nuevas comprensiones, pero de eso no hablaré todavía. Por que el pronóstico de tormenta tiene un complemento, un pensamiento 2mensaje especial para aquellos que asumimos que de una u otra forma luchamos contra el sistema por un mundo más justo. El mensaje especial no es ninguna novedad en realidad, creo que la mayoría nos damos cuenta, sin embargo frente al escenario de tormenta el mensaje se vuelve más lastimoso, más incómodo. El mensaje, diré, es que la mayoría de lo que conocemos como lucha activista no sirve, o bien, para no sonar tan descalificador, no es de ninguna manera suficiente frente a la tormenta. Que salir a la calle cada vez que estamos en ánimo de protestar, que nuestros tuits y likes, que votar para castigar, hacer o firmar peticiones y pronunciamientos y cosas así no van a lograr cambiar las cosas. Que la lucha no puede darse en episodios de indignación que aparecen de vez en cuando, cada vez que la hidra lastima visiblemente. No podemos ajustar nuestro calendario de lucha los episodios que desde el poder se generan, luchar a su ritmo, esperar al siguiente golpe para brincar. Mucho menos podemos pensar que la clase política de izquierda nos va a salvar y que luchar significa ponerlos a ellos donde hay, por decirlo con más de un sentido. Nuestra lucha no es suficiente, nos dicen al tiempo que nos invitan a reinventar la lucha. Nos sugieren -entiendo- que frente a la lucha episódica inventemos luchas permanentes, llevar la lucha a nuestra vida cotidiana y hacer de nuestra vida cotidiana una lucha. Que reforcemos la resistencia frente al despojo, sí, pero que vayamos más allá de la resistencia activista. Que no sólo hagamos protesta y denuncia. Nos invitan -entiendo- a girar del activismo a la organización. De resistir y preservar lo que tenemos a crear y ganar terreno. Organización para crear alternativas, girar el énfasis de luchar para destruir a luchar para resistir, y de ahí girar una vez más para luchar para crear. Entonces la propuesta es la organizarnos para la creación de nuevas formas de vivir que le den vuelta al capitalismo. Poner todo nuestro ingenio y creatividad para en lo cotidiano construir otro mundo dentro de este mundo. La lucha entonces se trata de construir para poder destruir a la hidra y no a la inversa, como tantas veces se ha dicho. Sí, yo sé y entiendo que no se puede crear un mundo nuevo a gran escala, somos pocos todavía y tenemos poquísimos recursos y muy escasa organización, pero cualquier experiencia, por pequeña que sea es valiosa porque es una prueba de

 

…la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico…

que es posible otra manera de vivir que ser un esclavo de la hidra. Cada experiencia de vida en rebeldía es una evidencia de que la verdad del poder no es una verdad absoluta sino una verdad impuesta. Y en esto los zapatistas nos dan amplios ejemplos de su lucha creativa, de cómo la resistencia ha implicado la construcción de autonomía, organizar su propio gobierno, sus propios sistemas económicos y financieros, sus propios sistemas de salud y de educación, sus propios medios (o tercios) de comunicación y su propia academia, es decir su propio sistema de creación de conocimientos a través del pensamiento crítico. Su testimonio no es ni pretende ser un modelo a seguir sino una especie de “sí se puede y nosotros tampoco sabíamos cómo le íbamos a hacer. Tampoco teníamos nada.” es una provocación para que cada quién, cada grupo, vea cómo le hace pero se empiece a organizar para enfrentar, sobrevivir y trascender la tormenta que viene. No me voy a detener aquí para describir todo lo que han hecho ni cómo le han hecho. Solo diré que es admirable en muchos sentidos, sobre todo en la creatividad y la terquedad. Quién quiera conocer la experiencia lo invito a leer el libro.

Pero nos dicen que la lucha organizativa no es suficiente para matar a la hidra,  que no es suficiente para resistir o darle la vuelta. Es más que la lucha organizativa no se puede reinventar siquiera sin la ayuda del pensamiento crítico. El pensamiento crítico es indispensable para comprender a la hidra, armar su genealogía, conocer sus modos, sus nuevas cabezas, su evolución. Si no comprendemos a la hidra no sabremos cómo atacar, qué hacer, qué y cómo construir. A su vez el pensamiento crítico es indispensable para comprender y revisar la propia lucha, la organización. La hidra toma muchas formas, sus modos están también en nosotros y muchas veces no nos damos cuenta. Existen muchas organizaciones de lucha que acaban repitiendo los mismos modelos de dominación que pretendían superar. La hidra nos habita, nos posee a todos (de esto hablaré más adelante, como promotor de la salud) y dadas las condiciones puede aflorar en nuestra práctica sin que siquiera nos demos cuenta. Una de esas condiciones es la del poder. Si construimos organización construimos poder, y si construimos poder la hidra en nosotros puede hacernos uno más de sus instrumentos, como pasó con aquellos luchadores de izquierda que hoy habitan el lamentable escenario de los partidos políticos. No podemos luchar sin revisar críticamente a la hidra, no podemos luchar sin revisarnos críticamente bajo riesgo de inventar un “nuevo mundo” igual al anterior.

El pensamiento crítico deviene de la reflexión, de la auténtica reflexión, y esta se nutre de conceptos y teorías que sirvan para explicar a la hidra y a nosotros, a nuestras prácticas. Cada contexto conceptual, cada teoría cuando está bien fundamentada sirve como un espejo que permite ver lo que se escapa a simple vista. Cada teoría permite explicar y nombrar algunas cosas al tiempo que nubla otras. Todas las teorías están incompletas. Sin embargo las teorías, tal y como están puestas en los libros, en las revistas y en muchas aulas a menudo se presentan  como completas, consistentes y congruentes. Es cuando las usamos como espejo para entender la realidad y nuestra práctica en ella cuando las teorías pueden mostrar sus fortalezas y sus limitaciones. ¿Qué nombran y qué no? ¿Qué explican y en qué fallan? ¿Qué evidencias las cuestionan?

El pensamiento crítico usa las teorías como espejos, como instrumentos de observación y al usarlas las pone a prueba, las critica. El pensamiento crítico sirve también para afinar y afilar las teorías y para crear otras nuevas. Esto es indispensable porque la hidra evoluciona y con ella su depredación por el mundo, y a la par debe evolucionar la teoría para ser capaz de dar cuenta de los cambios.

Al tiempo en el que los zapatistas hablan de la necesidad del pensamiento crítico y nos invitan y demandan alimentarlo, aplican su pensamiento crítico a los científicos sociales, partiendo del supuesto de que ellos, como científicos sociales debieran ser los principales cultivadores del pensamiento crítico. No me detendré aquí a platicarles las razones y argumentos de sus críticas. Para el que quiera conocerlas pues que lea el libro. Aquí solo diré que me alegré un poco de no ser un científico social, pero aunque mi objeto de estudio no sea la sociedad sino el aprendizaje no pude evitar sentirme  aludido. De cualquier forma tomé nota y aunque no me hablaban a mi, lo leído me provocó las siguientes ideas:

Cuando a las teorías se les trata como completas, como verdades terminadas, como dogmas de fe, estas pueden fallar al explicar el panorama. Al que las usa para observar y olvida que son uno de varios instrumentos incompletos puede acabar engañandose -síndrome de la fatiga del vigía, le llaman en el libro los zapatistas-. No podemos tomar las teorías como religiones, pretender que pueden explicarlo todo, abrazar a la favorita y mantenerla a salvo de la reflexión crítica, a salvo del ejemplo, a salvo de la realidad. Tenemos que someter nuestras teorías a la prueba de la realidad y en diálogo con otras teorías, ya que como la realidad misma, también las podemos usar para ponerlas a prueba. Tenemos que ser críticos con nuestro pensamiento crítico, no caer en fórmulas fáciles como decir “es la excepción que confirma la regla” cuando encontramos anomalías que nuestras teorías no son capaces de nombrar, de explicar. Debemos evitar el uso del “etcétera” (como dicen los zapatistas) para disfrazar aquello que vemos o intuimos pero no somos capaces de nombrar, debemos aprender a decir “eso todavía no lo entiendo, eso todavía no lo sé”,  “intuyo que hay más, pero no lo sé”

La misión del vigía, esa a la que los zapatistas nos llaman a tomar entre otros a los académicos es fundamental en la lucha, pero debemos cuidarnos de no caer en el síndrome del vigía fatigado, que a fuerza de ver el mismo panorama de la misma manera acaba por perderse los cambios, reportando siempre “sin novedad en el frente”. Debemos concentrarnos en los cambios y en las cosas que nuestras teorías no son capaces de explicar y nombrar. No ser usuarios de teorías sino productores. El pensamiento crítico es necesariamente aquel que con un ojo critica la realidad y con el otro se critica a sí mismo en su práctica de criticar la realidad.

Aunque se ha dicho muchas veces vale la pena reiterar que el pensamiento crítico no se consuma en los análsisis. Tampoco se realiza como tal con las nuevas comprensiones, ni con las nuevas preguntas. El pensamiento crítico solo se consuma en la acción transformadora.

Cultivar la conciencia crítica es cultivar la pregunta más que la respuesta, dicen así o más o menos así los zapatistas. Pienso entonces que cuando uno se responde a una pregunta, la respuesta no debe ser un consuelo, un plácido lugar para sentirse satisfecho, sino por el contrario la respuesta no debe ser sino el medio, el camino, el lapso momentáneo en el que nos elaboramos la siguiente pregunta. Se trata de buscar preguntas más que respuestas, cada vez mas sabias preguntas. Dicen los zapatistas, quien busque respuestas, a quien le incomode el estado de duda, que las busque en la religiones y cosas similares. Si hemos de ser críticos debemos entonces buscar siempre la siguiente duda, como quién busca el estado de gracia. Hay muchas cosas más que dice el libro, ricas y complejas metáforas, voces, líneas enteras que no seguí, que no retomé ni haré, confiando en que habrá aquí otras voces que lo hagan y con la esperanza de no resultar muy tedioso. Pero no quiero pensamiento 4terminar sin antes hacer mía la pregunta tantas veces planteada en el libro. Frente a la hidra capitalista y su depredación los zapatistas nos preguntan ¿y tú qué?

¿Pues yo qué me vengo preguntando? Pues no me puedo quedar preocupado, así que aquí voy a ocupar unos cuantos párrafos más para abordar la pregunta como promotor de la salud crítico. Pues yo de inicio entiendo de lo que dicen los zapatistas, que parte de la dominación que ejerce la hidra la hace con la imposición de sus verdades, y que en la medida en la que creemos en ellas perdemos la capacidad de ver su depredación, de ver el monstruo. Aceptar sus verdades, perder la conciencia crítica es aceptar la esclavitud visible e invisible. También pienso que al tiempo que abrazamos sus verdades nos volvemos cómplices, copartícipes del monstruo, es a lo que me refería con la hidra en nosotros. Pienso entonces y traigo a cuenta un concepto de mi campo, la promoción de la salud y específicamente el enfoque que cultivo: la promoción de la salud emancipadora. El concepto en cuestión es el de cuerpo-territorio. Pienso entonces que nuestros cuerpos son territorios que la hidra toma y coloniza con sus verdades, que en la medida en la que lo hace perdemos conciencia crítica y acabamos deseando lo que la hidra quiere y temiendo lo que a la hidra le conviene. Que acabamos siendo cuerpos al servicio de la hidra. Pienso entonces que mi primer respuesta es que yo tengo que aprender a desterrar a la hidra y sus verdades de mi cuerpo territorio. Pero eso, por el momento no me lleva a nuevas preguntas, ya que es mi trabajo el indagar sobre cómo esto se hace. Algo he hecho y algo he aprendido y sé por lo pronto que la mejor manera de hacerlo es apoyando el que otros lo hagan también. Me imagino entonces haciendo un trabajo con otros para aprender juntos a vislumbrar la hidra en nuestro mundo, en nuestras vidas, en nosotros, en nuestros cuerpos-territorio, tomar conciencia crítica, cultivar el pensamiento crítico y ponerlo en acción. Imagino entonces haciendo otros semilleros, de otras formas y adecuados a otros tiempos y geografias. Eso me lleva a algunas nuevas preguntas ¿qué haré?, ¿cómo le haré? , ¿con quienes lo haré? No son la gran cosa, pero son un comienzo, un punto de partida para las siguientes preguntas.

Éste artículo es el siguiente paso, lo llevaré al espacio del aula como una provocación. Espero que a tí que me lees también te despierte ideas, inquietudes y pensamientos críticos. Ojalá los compartas en el espacio de comentarios aquí abajo.

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EL PENSAMIENTO CRÍTICO FRENTE A LA HIDRA CAPITALISTA, reflexiones de un promotor de la salud
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Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 1)

En mis entradas pasadas he estado hablando sobre mi proceso de formación como promotora de la salud y sobre cómo concibo a la promoción de la salud. Hoy les compartiré cómo he definido mi metodología como profesional (mi manera de hacer promoción de la salud). Antes, considero importante decir que para poder llegar a definirla, una vez que terminé la licenciatura tuve que detenerme a reflexionar y resignificar mi práctica.

Pienso que es importante decir que lo que presento a continuación es un acercamiento de lo que ahora considero  como mi metodología, ya que en estos momentos estoy parada en un determinado contexto y estoy basándome en los conocimientos que he adquirido a lo largo de la carrera, en el trabajo que he desarrollado durante las asesorías que me ha brindado el profesor David García y de lo planteado por la Dr. María del Consuelo Chapela Mendoza. Pero seguramente en un futuro, producto de nuevas reflexiones con respecto a mi práctica y estudios, resignificaré esta metodología debido a que el conocimiento es dinámico y cambia conforme crecemos o avanzamos, es aquí donde cobran sentido las palabras de  Angela Brew:

Estemos listos para un reordenamiento conceptual parcial o completo. Estemos abiertos a nuevas realidades […] Volver a mirar significa siempre estar abiertos a ver nuevamente y de manera diferente (Brew, 1993; pp.5 y 7).

Si quieren saber cómo está constituida mi metodología, los invito a leer está  primera parte del artículo.

 

Mi forma de promover la salud

Realizo promoción de la salud a través de procesos reflexivos que tienen un impacto en los procesos de aprendizaje basados en la experiencia de los sujetos críticos. Con dichos procesos reflexivos busco que los sujetos:

  1. Identifiquen las huellas que han dejado en ellos los discursos de dominación a través de la reflexión-acción.
  2. Generen procesos de aprendizaje críticos que los lleven a transformar esas huellas en conocimiento.
  3. Ganen control sobre su cuerpo, resignifiquen sus prácticas y reformulen un nuevo proyecto de vida saludable que no esté condicionado.
  4. Transformen la realidad y adquieran un mayor nivel de autonomía, apoderamientoempoderamiento, según sea el caso.
  5. Repitan el proceso reflexivo en diferentes problemas de salud, sin necesitar del promotor de la salud.

stairs-70509__180En este sentido, los problemas de salud de los sujetos son una herramienta o el medio que los lleva a cuestionar sus prácticas, a reflexionar sobre la huella que han dejado en ellos los discursos dominantes. Así los sujetos son quienes llevan a cabo sus procesos de promoción de la salud a través de diversas acciones que no están condicionadas por discursos dominantes, ganando con ello autonomía.

Pero ¿por qué menciono que es el sujeto quien promueve su salud?, porque la salud es algo inherente a la persona, yo (promotora de la salud) no puedo promover la salud del otro porque no puedo mandar sobre su ser, su persona. Pero sí puedo generar procesos para que los sujetos críticos sean  empoderados, apoderados y autónomos. Para ello propicio el aprendizaje significativo y refuerzo las capacidades reflexivas.

Finalmente, una vez que genero las condiciones para que el sujeto crítico lleve a cabo sus procesos de promoción de la salud (sin mi ayuda), debo alejarme para no transgredir su autonomía.

 

Qué hago yo

En principio contribuyo a genera las condiciones para que se den diversos procesos reflexivos de promoción de la salud, con  la finalidad de que los sujetos se apropien de ellos y con el tiempo los lleven a cabo sin mi ayuda. En este sentido soy una acompañante, pues como promotora de la salud no puedo imponer los problemas de salud u obligar al sujeto a promover su salud, porque lo estaría forzando a hacer algo que no quiere y cualquier estrategia que emplee fallaría, porque estaría descontextualizada del sujeto debido a que el problema de salud que aborde sería ajeno a él.

human-43351__180Es mejor si en vez de imponer, motivo a la gente a hacer promoción de la salud en ellos. Ustedes se preguntarán ¿cómo hago esto?, fomentando su curiosidad para que se sepan inacabados (de este tema hablé en mi artículo pasado. Promotora de la salud: un ser inacabado) e inicien una búsqueda que los lleve a completarse a sí mismos.

Aclaro que al momento de crear las condiciones para que se lleven a cabo los procesos reflexivos de promoción de la salud debo contemplar diversos factores que influyen en la vida de los sujetos (usos, costumbres, historia, trabajo, etcétera).

No puedo pensar que todos los sujetos tienen los mismos problemas de salud, porque los estaría estandarizando y no todos tienen las mismas condiciones de vida ni las mismas necesidades (no me refiero a las necesidades básicas) debido a que no existe una realidad que nos defina a todos. Por ello opto por tomar en cuenta la opinión de los sujetos con los que voy a trabajar, para poder encontrar similitudes y diferencias, y en base a ello formular los problemas de salud que les son significativos, facilitando las herramientas para que las personas resuelvan sus problemas de salud.

Otra de mis tareas es cuestionar constantemente mí práctica, con el objetivo de mejorarla y nutrirla en base a las experiencias y conocimientos que voy adquiriendo cada día, sin olvidar que siempre debo ver al otro como:

  1. Mí igual, una persona libre en la toma de sus decisiones, capaz de cuidar de su salud.
  2. Sujeto crítico capaz de decidir sobre su cuerpo.

 

Qué le toca hacer al otro

De forma voluntaria, tener la disponibilidad para llevar a cabo sus procesos de promoción de la salud, ya que éste acto debe ser voluntario y no forzado, de lo contrario la experiencia no sería significativa.

Por otra parte, el sujeto tiene que comprometerse con sí mismo y asumir cierto grado de responsabilidad al iniciar cualquier proceso de promoción de la salud, porque si se queda a la mitad del proceso éste no funcionaría como se espera.

Otra de las cosas que le toca hacer al sujeto es aprender activamente, esto implica cuestionarse, reflexionar, llevar lo aprendido a su práctica y volver a empezar, al tiempo que se apropia del método.

Una vez que el sujeto esté preparado para tomar el control de sus procesos de promoción de la salud, lo ideal sería que no lo hiciera solo, sino que generara una red con otros sujetos y juntos siguieran construyendo, desde lo individual y colectivo, sus procesos de promoción de la salud; estar con el otro les permitirá verse reflejados en la práctica del otro, reflexionar sobre la propia y ver cosas que de forma individual no ven.

 

Propósitos de mi forma de hacer promoción de la salud

Que los sujetos:

  • Adquieran autonomía, se empoderen y se apoderen.
  • Generen sus propios procesos de promoción de la salud que les sean significativos y útiles en su vida, al tiempo que ganan control sobre su cuerpo.
  • Generen las habilidades para realizar procesos reflexivos de promoción de la salud con el objetivo de prescindir del promotor de la salud.
  • Desarrollen plenamente sus capacidades humanas y adquieran nuevos capitales.
  • Diseñen un nuevo proyecto de vida viable y saludable que no esté condicionado.
  • Resignifiquen de forma saludable sus aprendizajes basados en su experiencia.
  • Exijan sus derechos y no sean condicionados.

 

Relevancia de los propósitos de mi forma de hacer promoción de la salud

Impactan en la vida de los sujetos, no en la del promotor de la salud. Se espera que los sujetos críticos sean autónomos, empoderados y apoderados, que sean capaces de  construir sus procesos reflexivos de promoción de la salud que los llevarán a mejorar sus niveles de salud sin que dependan de un promotor de la salud.

<<Como mencioné al inicio, este artículo se compone de dos partes, ésta es la primera y la segunda la publicaré en mi siguiente entrada donde hablaré sobre los procesos de aprendizaje en relación con los de la promoción de la salud>>

 

Bibliografía:
  • Bound, D., Cohen & Walker D. et. al. “Unlearning through experience” (“Desaprendiendo a través de la experiencia”) en Using experience for learning. (1993) Bristol, Pasadena: SRHE/Open University Press, pp. 5 y 7. Trad. Martha A. Gómez Pananá y David García Cárdenas.

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Tomando el mal camino.

 

Tomando el mal camino. 

 

Como ya lo había mencionado anteriormente, durante mi formación como Promotora de la Salud no sabía con exactitud que funciones podía realizar en un futuro, pero se me fueron dando oportunidades increíbles para probarme como profesional de esta hermosa licenciatura.
Además de las intervenciones en el Centro Comunitario y en la Primaria que comente en mi anterior artículo volví a tener otro encuentro con la comunidad y esta ocasión fue durante mi Servicio Social. Y hago especial énfasis en él ya que el trabajo que realicé me ha dado muchas satisfacciones a nivel personal (he conocido mucha gente buena que ha estado conmigo en momentos difíciles) y a nivel profesional (Se me brindó la oportunidad de hacer Promoción de la Salud y de poder aplicar los conocimientos que adquirí durante mi formación en la UACM).
Recuerdo10563103_489162387886360_7364030794220745960_n las experiencias que me compartieron algunas de mis mejores amigas sobre su Servicio Social en el sector salud, donde defienden a capa y espada el modelo médico-hegemónico, según su experiencia los Promotores de Salud estaban por debajo de los médicos y de las enfermeras, mis amigas estaban muy limitadas, no podían hacer algún trabajo diferente a lo típico (Repartir trípticos, estar de apoyo con las trabajadoras sociales o simplemente hacer trabajo administrativo).
Yo no quería estar en lugar así, yo quería un trato diferente para mí, quería que me trataran como la Promotora de la Salud que soy. Buscaba un lugar donde pudiera trabajar con la gente desde mi lado humano un lugar donde pudiera aprender día con día de la gente con la que me rodearía, quería un lugar donde pudiera realizar mi trabajo como Promotora de la Salud con una visión alternativa (Visión que adquirí en mi último semestre de la licenciatura). Yo me sentía con el deber de hacer un trabajo para la gente. Alguna vez en clase de Promoción de la Salud II escuche una frase que dijo el profesor David García, “Para repartir folletos no se necesita estudiar una licenciatura” a partir de ahí me prometí a mí misma que siempre buscaría la manera de hacer un trabajo con el que me sintiera satisfecha, un trabajo que me permitiera ser la Promotora de la Salud que soy ahora (Promesa que he tratado de cumplir hasta la fecha en mi trabajo, aunque es difícil porque ha habido cambio de jefes y todos llegan con una visión diferente sobre lo que es la salud, pero he tratado de ingeniármelas para realizar mi trabajo de la mejor manera. Más adelante
compartiré todas esas experiencias).

Mi servicio social consistió en estar en una casa de salud en Tlalpan. Las actividades que yo realizaba en esa casa eran apoyar a mis compañeros a la hora de hacer difusión de las actividades que se ofrecían a las personas (se daba zumba, checaban la presión a las personas con diabetes, atendían a las mujeres embarazadas, daban estimulación temprana.)
La casa de salud está situada en una comunidad donde hay un alto índice de delincuencia, hay dependencia, tráfico y venta de sustancias psicoactivas, consumo de alcohol, violencia intrafamiliar, falta de empleos, falta de oportunidades, es una comunidad muy lastimada es excluida y marginada.
En un principio me daba miedo ir a la casa de salud porque el rumbo es un poco peligroso por eso mismo los primeros días no salía para nada de la casa y me quedaba dentro esperando a que diera la hora de salida, algunas veces lo único que hacia eran los carteles que pegábamos fuera de la casa. Yo me sentía incompleta porque no hacia otra cosa más que pegar información y ya, en un momento pensé que no había sido buena idea estar realizando ahí mi servicio, llegaba al lugar y la casa estaba sola, no había usuarios.
En ese momento yo aún no adquiría el poder para cambiar las cosas en el lugar. Un día nuestra Jefa nos dijo que teníamos que realizar una carta de actividad porque se acercaban las vacaciones escolares y debíamos de impartir un Curso de Verano, la Jefa hablo conmigo y me dijo que me daba cartas abiertas para realizar el curso basado en la Promoción de la Salud. Yo me sentía muy contenta por la oportunidad que me estaban dando, pasaron por mi mente miles de actividades para realizar, pero las cosas no se dieron como me imagine, al poco tiempo me doy cuenta que nos iban a capacitar unas psicólogas para ser facilitadores del curso de verano. Ellas nos dieron una carta de actividad que debíamos seguir al pie de la letra. La carta de actividades estaba basada en la prevención de enfermedades y no en la Promoción de la Salud, dicha carta era para todas las casas de salud y todos mis compañeros y yo las teníamos que replicar. Ahí me di cuenta que le daban mayor peso al trabajo psicológico que a la Promoción de la Salud.
Me sentía con la responsabilidad de hacer un trabajo bien hecho aunque significara hacer un trabajo desde el modelo médico-hegemónico. Aunque no me gustara tenía que dar lo mejor de mí.
La casa de salud donde me encontraba tenía fama de que los compañeros no trabajaban y al igual que la comunidad los jefes nos excluían y no nos brindaban los materiales completos. Me encontraba en una situación complicada, quería que reconocieran la Promoción de la Salud y que a la casa la dejaran de excluir.
Las cosas empezaron a cambiar porque fuimos la casa de salud que más niñas y niños tuvo, llegaron al curso 60 niñas y niños (Cuando en otras casas solo había de veinte a treinta).
En nuestra casa solo éramos como encargados una médica, una enfermera, dos compañeros y yo. La médica y la enfermera se dedicaban a atender a las personas que requirieran su servicio, así que quedábamos sólo tres personas para atender a 60 niñas y niños. Nos dividimos a las y los niños por edades.
Como había tenido una buena experiencia en la primaria con niñas y niños de 8 a 10 años pedí que me dejaran trabajar con ese grupo de edades, petición que mis compañeros accedieron. Yo me sentía muy contenta pensé que sería un trabajo igual al de mi experiencia previa.
Llegó el primer día de Curso de Verano, yo estaba muy emocionada y a la vez estaba con muchos nervios. A pesar de ello mi cara siempre tuvo una sonrisa para cada una de las niñas y niños que iban entrando. Tuvimos una presentación grupal donde se explicaron los objetivos del Curso de Verano seguido de esa actividad nos fuimos a nuestros salones. Mi grupo era el más numeroso, el primer día sólo llegaron 20.
Ese primer día decidí romper un poco las reglas a la hora de realizar lo que decía la carta de actividad diseñada por las psicólogas. En ella se mencionaba que debíamos empezar a dar los temas desde la primer sesión, el objetivo decía que nos presentáramos con las niñas y los niños y que debíamos de hacer una serie de reglas de convivencia para trabajar en armonía, además teníamos que hacer unos gafetes con el nombre de los niños
La ventaja de mi casa de salud es que no teníamos sillas, sólo teníamos colchonetas así que con ayuda de los niños las acomodamos en forma de círculo y cada uno de las y los niños escogieron su lugar, yo me senté en las colchonetas al igual que ellos y no me senté en la silla que habían mandado para la facilitadora.
Nuestra primer actividad fue presentarnos, teníamos que decir nuestro nombre, edad y nuestro deporte favorito. Lo interesante de la actividad fue que debíamos presentarnos y seguido decir el nombre de nuestros compañeros que ya se habían presentado. La sorpresa de las y los niños fue que al final yo repetí el nombre de cada uno de ellos, no necesité gafetes y a todas y todos los llamé por su nombre, lo hice así porque es una forma de acercarme más a cada uno de ellos El primer día lo dejamos para conocernos y no ocupé la carta de actividades para nada.
Decidí tomar otro camino, ser Promotora de la Salud y no la ayudante de las psicólogas.
¿Qué hice y cómo lo hice? Se los platico en 15 días.
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Contribuciones a la formación de una mirada analítica en los promotores de salud.

Quiero compartirles un poco del trabajo que hacemos en la UACM en la formación de promotores de salud. De manera general les platico que tratamos de fomentar un espíritu crítico en los promotores de salud. Uno de los aspectos que desarrollamos en este sentido es que los estudiantes desarrollen la capacidad de analizar críticamente el discurso explícito e implícito de las acciones de promoción de la salud. Por acciones nos referimos a todo el actuar de los promotores de salud ante el otro. Esto incluye acciones formales (por ejemplo la elaboración y difusión de material audio-visual,  la creación de campañas, el diseño y la aplicación de un taller) e informales (por ejemplo, una charla en un pasillo).

Para el análisis crítico nos basamos en algunos aspectos de la teoría de la reproducción y la teoría de la acción de Pierre Bourdieu, en el enfoque emancipador de la promoción de la salud desarrollado por la Dra. Consuelo Chapela y en el aprendizaje experiencial. Encuentra también muchas similitudes con lo que se ha denominado como currículum oculto. Aquí un listado de las ideas fundamentales que utilizamos al hacer este análisis:

  •  toda acción comunica. Hay acciones deliberadamente comunicativas y hay acciones que no tienen la intención de comunicar, pero comunican al ser significativas.
  • Toda acción comunica un doble contenido: el primero es explícito, evidente. El segundo es implícito, se comunica de forma oculta o inconsciente, y descansa en los supuestos ocultos que dan sentido o lógica a la acción.
  • Toda accción contiene un doble discurso: uno explícito y uno oculto. Los dos se transmiten y en ciertas condiciones se impone. Los dos discursos pueden ser congruentes o pueden ser profundamente contradictorios entre sí.
  • Cuando quien actúa lo hace desde una posición de poder legitimada culturalmente (como el promotor de la salud) impone los contenidos de su discurso a todo aquel que esté presente y que tenga una posición de poder inferior.
  • El discurso oculto, al asimilarse de forma inconsciente es más poderoso y predomina sobre el explícito. El que recibe no tiene defensa, a menos que someta la acción a un análisis adecuado.  (este es el mecanismo de imposición denominado por Bourdieu violencia simbólica.
  • Las acciones se pueden analizar para revelar el discurso implícito. Al hacerlo la persona puede juzgar si lo acepta o no.

A partir de estas ideas hemos implementado un sin fín de ejercicios de análisis, ya sea los maestros, ya sea con los estudiantes.

Al aplicar el análisis a las acciones de salud nos encontramos que en su gran mayoría las acciones reproducen discursos de dominación (propios del Modelo Médico Hegemónico, de la educación bancaria, del capitalismo, etc). También hemos visto en muchas ocasiones cómo el personal de salud reproduce estos discursos sin darse cuenta, y en muchas ocasiones sin estar de acuerdo con ellos. Por eso afirmamos que la promoción de la salud basada en el MMH se presta muy bien como instrumento de dominación para el estado y para el mercado.

Bien, pues también nos hemos encontrado que se puede aprender a hacer este tipo de análisis, pero es muy difícil de enseñar, ya que es sobre todo intuitivo. El enfoque que hemos tenido es el de modelar el análisis y hacer muchos ejercicios en clase. Como parte del trabajo en Manantial de Nubes hice un taller-experimento en el que planteo precisamente un ejercicio de análisis de los discursos implícitos de un cartel contra la obesidad de la secretaría de salud. En clase hacemos análisis un poco más profundos pero para hacerlos hay que empaparse más de la teoría. Este taller está diseñado para que lpromotores de salud sin estos antecedentes puedan hacer el análisis.

les comparto el vínculo al taller, por si quieren ver un ejemplo de a qué me refiero.

 

 


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Contribuciones a la formación de una mirada analítica en los promotores de salud.
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Cartas de una Promotora de la Salud a un Ingeniero Civil

Inicio de una experiencia.

Marzo del 2011

Apreciable  Ingeniero Civil (MCP)

Hoy comienza para mí una nueva experiencia de trabajo que me permitirá seguirme aprendiendo en estos andares. Me es grato informarte que la primera reunión de trabajo que tuve con la gente del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT) giro en un ambiente cálido y amable. Los presentes en dicha reunión fuimos; C.P. Emilia Pimentel Rubiera, Delegada Regional de Tlaxcala, Ing. Horacio Ramírez Moreno, Subgerente Técnico y Beatriz Noriega Luciano, Promotora Social. Debo comentarte que no había mucha claridad en cuanto al rol y participación de cada uno de nosotros, sin embargo de acuerdo a la capacitación vía conferencia WEB, que nos dieron a los promotores sociales, así como a la información que me había enviado el Dr. Martín, vía correo electrónico,  fue que tenía un poco más claro lo que se pretendía, así que les mencioné lo que yo conocía hasta ese momento. “Llevar el proyecto Rehabilitación de Barrios con la participación e involucramiento de los vecinos de la unidad habitacional”.

La Delegada me dijo que el Ing. Horacio sería el responsable del proyecto, razón por la cual yo me tendría que coordinar con él. Yo le comenté que en algún momento se iba a requerir la presencia de ella en alguna de nuestras reuniones, en donde además estarían los vecinos de la unidad habitacional, -ella sonrió, y accedió. (He aquí mi primera interpretación y mis doxas pensando que la gente de oficina sólo hace trabajo de escritorio).

Se habló sobre la falta de un Arquitecto de Barrio (el cual podría ser tanto Ingeniero Civil, así como un Arquitecto) por si ellos tenían algún conocido para incorporarlo al proyecto.

Ese día el Ing. Horacio y yo dimos un recorrido a la Unidad Habitacional, elegida para la implementación del proyecto. La Unidad se llama “San Diego Crom” y está ubicada en el municipio de Apizaco. Sabes Ingeniero en el tiempo que yo llevo haciendo trabajo de campo nunca había vivido ni realizado un reconocimiento del lugar en automóvil, siempre los había hecho a pie. Me sentí  un poco extraña y me enojo un poco la actitud de este hombre. –Creo que hasta por mi mente paso la idea – él y yo vamos a chocar mucho en pensamientos y formas de mirar la realidad-. Te menciono que algo que escuché durante mucho tiempo en la carrera: “la promotora de la Salud va a ser una  profesionista capaz de integrarse y participar en trabajos y proyectos interdisciplinarios y por lo tanto le tocaría formar e involucrarse en redes sociales diversas”. En los últimos años de la carrera este era mi principal impulso a continuar en ella, pues los aspectos fisiológicos del ser humano –pensaba- ya los trabajan los médicos y toda la gente dedicada a la atención de las enfermedades, creo que también es por ello que acepte participar en este proyecto, ya que un promotor de la salud aprende a través de proyectarse en el “otro”. Y presiento que aquí va ser un buen espacio para estar entre las personas; compartir, involucrarme, escucharlos, dialogar, en fin creo que mis expectativas son muchas, ya te iré escribiendo que acontece de estas vivencias.

Como te iba contando, el recorrido se hizo en auto, yo en algún momento le sugerí al Ingeniero bajarnos y caminar, pero él se excusó diciendo que tenía que regresar a trabajar y que todavía tenía que llevarme a la terminal de Tlaxcala.

La primera percepción que me lleve de la Unidad fue; viviendas en buen estado, fachadas agradables, una cancha de basquetbol en buen estado, cero grafitis, calles pavimentadas. Creí que todo estaba en perfectas condiciones, aunque claro como buena Promotora de la salud me hice una pregunta. ¿Hace falta conversar con la gente para conocer su percepción y su forma de vida dentro de la unidad? –Claro pensé- es el motivo por el cual estoy aquí. Hacer que la palabra de los vecinos sea escuchada, entablar un diálogo, como menciona Freire. No sólo hacerlo parte de un discurso sino realmente vivirlo.

La mirada que tengo como promotora de la salud me lleva a pensar que los problemas de salud de la gente tienen que ver con una serie de necesidades personales, así como factores sociales, económicos, políticos, religiosos y de toda índole que en muchas ocasiones no son tomados en cuenta a la hora de hacer trabajos en promoción de la Salud.

Sabes fue interesante para mí saber que ahora me involucraría con otros profesionistas que nada tenían que ver con hablar de la salud, desde el Modelo Médico Hegemónico, imperante en nuestros días, es decir no trabajaría con médicos, ni enfermeras, ni trabajadoras sociales, ni psicólogas,  sino por el contrario los profesionista acá serán; ingenieros y arquitectos, ¡qué tal! ¿eeeh?- Ahora ya no sólo serás el único ingeniero en mi vida, sino que ahora también tendré la oportunidad de aprender-me y reconocer-me en otros sujetos colegas tuyos. Además el hecho de contar con tu amistad y con tu forma de mirar los problemas creo que me será de gran ayuda para ir entendiendo e interpretando la complejidad de los mismos. Y así también poder vivir la experiencia de tal forma que pueda comprender y hablar de la relación de trabajo entre una Promotora de la Salud, Ingenieros y Arquitectos dedicados a las obras públicas.

 

Con estima y afecto desde tierras apizaquenses

Promotora de la Salud (BNL).
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