Trabajando sin poder concentrarme; lo que aprendí

Trabajando sin poder concentrarme; lo que aprendí

Seguramente a ti te ha sucedido que mientas elaboras un proyecto de trabajo atraviesas por muchas etapas; hay momentos en los que no logras concentrarte, nada te queda bien y en el momento menos inesperado comienzan a surgir buenas ideas. A continuación te cuento mi experiencia, lo que se me complicó, lo que me fue fácil, que reflexione y qué fue lo que aprendí al elaborar mi sitio virtual Creando brechas.

Trabajar sin poder concentrarte es un gran problema ya que no fluyen las buenas ideas y comienzo a estancarme, esto me sucede cuando estoy muy cansada, tengo múltiples pendientes o simplemente las condiciones no son las ideales para trabajar.

¿Qué sucedió?

Mientras elaboraba mi sitio virtual Creando brechas tuve algunas dificultades de concentración, hubo momentos en los que la redacción no fluía, pues hay días en los que no logro concentrarme como quisiera y hay otros en los que las ideas fluyen sin problema.

Los momentos donde me desconcentré fueron cuando comencé a redactar las situaciones generadoras, pues tenía que cuidar que las historias fueran diferentes, que los personajes no sonaran planos. Pero al llegar al andamiaje reflexivo sentía que tenía que hacer las mismas preguntas que en la situación generadora anterior y eso me causó mucho ruido al tiempo que perdía concentración. Por eso opte por no escribir más de una historia generadora al día.

Una vez que completé todas las secciones comencé a ver que todo estuviera redactado de una manera sin saltar de un tiempo a otro y de una persona a otra.

¿Qué hice?

Reflexioné sobre el porqué no me podía concentrar y me di cuenta de que no estaba trabajando en las condiciones ideales, tenía algunos distractores, necesitaba releer las entrevistas que tengo de personas con discapacidad visual (por que no recordaba muchas cosas) y mis horarios de trabajo en la tarde no eran los ideales, pues yo acostumbro a trabajar en las mañanas, porque en la tarde ya estoy cansada y eso impide que me concentre. Pensar en lo anterior me ayudó a generar una estrategia para poder trabajar, porque pude identificar en donde comenzaba mi falta de concentración.
Luego decidí retomar mis horarios habituales de trabajo. Comencé a elaborar mis proyectos desde temprano, esto se debe a que cuando despierto estoy descansada, con las ideas frescas,  hay menos ruido ambiental y de esta manera tengo el resto del día libre para hacer mis actividades restantes.

¿Qué aprendí?

Aprendí que cuando tienes problemas de concentración hay uno o más factores que te impiden la concentración, y debes, en la medida de lo posible, hacer algo para cambiar esas condiciones. Aunque hacerlo no necesariamente implica que siempre vas a poder concentrarte, porque hay factores que tú no puedes controlar, simplemente hay días en los que de plano no te vas a concentrar y esos días es mejor no forzarte, yo opto por dejar de lado el trabajo y hacer otras actividades.

Otra de las cosas que aprendí es que debes establecer días de trabajo y días de descanso para evitar estresarte y perder concentración.
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Trabajando sin poder concentrarme; lo que aprendí by Rubí Martínez is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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