Batalla entre un estereotipo y la realidad

“Entre el reflejo y la palabra”

 

Batalla entre un estereotipo y la realidad

 

Cómo superar una depresión profunda diagnosticada clínicamente a mis dieciséis años, justo en la adolescencia y desencadenada por una noticia médica que en ese entonces me rompió el esquema, me diagnosticaron de manera tardía, deficiencia de hormona de crecimiento y a consecuencia de esto talla baja. Lo que quería decir que no crecería más, nunca alcanzaría la talla (estatura) de una persona de mi edad.

Aún recuerdo alrededor mío y de mi madre a más menos seis médicos, endocrinólogos, genetistas y psicólogos, reunidos únicamente para comunicarnos la noticia. Se limitaban a decirnos que no había que preocuparnos, que todo estaría bien; pero la verdad es que para mí nada estaba bien, decían que bastaría con que tomara terapia para entender y aceptar.

He de reconocer que la terapia me ayudó en muchos ámbitos, pero nunca funcionó del todo y al poco tiempo la depresión se había instalado en mí, nadie entendía por qué, ni siquiera yo, cómo era posible deprimirse por “nada importante” en lugar de concentrarme en lo positivo; la mayoría opinaba que debía agradecer que tenía dos manos, dos pies para caminar, etcétera, pero nada era más difícil para mí en ese momento que mirar cosas positivas.
NADA-IMPORTANTECon el paso del tiempo mi vida también siguió su rumbo, sin embargo, la sensación de inconformidad conmigo misma, con mi cuerpo, eran cosa con la que tenía que lidiar todos los días, había días buenos y días sumamente difíciles hasta que un día al estar investigando para un proyecto de la universidad me encontré con el concepto de “estereotipos de género”. El internet decía que los estereotipos de género son el conjunto de rasgos tanto físicos como psíquicos que la sociedad determina como válidos para hombres y para mujeres. Al ahondar en el tema, recordé aquel “cómo puede deprimirse por nada importante” que mencioné más arriba y de pronto entendí, así sin más ni más, como flashes mentales que me recordaban lo que había estado viviendo todos estos años, me encontré en la posibilidad de entender que aquel “nada” en realidad era un “todo”, entendí que aquellas sensaciones y pensamientos que me habían llevado a la depresión estaban íntimamente ligadas a lo que durante toda mi vida había escuchado respecto a cómo debe ser una mujer, implícitamente  nos han dicho que las mujeres deben ser altas, delgadas, de tez blanca, de facciones afiladas… y yo, precisamente yo, nunca podría llegar a ser alta, ese era realmente el “nada” que desencadenaba todo.

Entendí en su plena dimensión el problema, encontré que el problema era el enorme miedo que me generaba no poder ser una mujer-modelo perfecta, es decir, que cumpliera con lo que la sociedad esperaba de mí y el miedo aún más grande que me generaba el pensar en las consecuencias de no cumplirlo.

Creo que la experiencia anterior deja ver cómo mi formación como promotora de la salud con perspectiva de género y, el descubrimiento de la reflexión como posibilidad invaluable de aprendizaje, me permitió mirarme a mí misma, entenderme y poco a poco aceptarme y de cómo este proceso de auto-conocimiento y reflexión me permite enriquecer mi práctica de promoción de la salud, en este sentido, como mujer y como promotora de la salud entiendo la necesidad de trabajar en favor de generar los procesos reflexivos necesarios que permitan a las mujeres mirar el impacto que ha generado en sus vidas la educación basada en los estereotipos de género.

Y tú ¿alguna vez has sentido que los estereotipos de género influyen en tu vida cotidiana? ¿Cómo has vivido esa influencia? Te invito a que me compartas tu experiencia en los comentarios.

 

 

Licencia de Creative Commons
Batalla entre un estereotipo y la realidad by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

Licencia de Creative Commons
imagen «Nada importante» by Diana Yarely Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(153)

Descubriéndome feminista

“Entre el reflejo y la palabra”

Descubriéndome feminista

Ser promotora de la salud alternativa, incluir la perspectiva de género en mi quehacer profesional y lo que es más incorporar los aprendizajes derivados de mi formación a mi vida  como mujer, a mi entorno familiar, social e individual ha sido un proceso largo, complejo, doloroso y satisfactorio.

Asumirme frente a mí misma y frente a los otros como feminista ha tenido sus costos, esos costos que tiene una que pagar por transgredir la normalidad, lo natural. A mi manera y desde mi lugar en el mundo he tenido que aprender a vivir desde la resistencia, optar por el lado de la revolución, donde sin duda la más dura batalla la he tenido que librar conmigo misma.

feministaMe considero una mujer que creció en una familia tradicional mexicana, que durante su niñez soñaba con el tipo de cosas que se nos permite soñar a las niñas: encontrar a la pareja ideal, casarme, ser madre, etcétera eran las cosas que yo esperaba para mí cuando fuera adulta, sin embargo, con el tiempo algo pasó, alguna vez escuché que la historia podía ser diferente y aunque dudosa podía identificar en mí el deseo de descubrir ese nuevo mundo donde ser mujer me resultaba más inspirador y  me arriesgué, aunque en este trance descubrí que decidir ir contra corriente sería todo menos sencillo.

Comencé a leer sobre construcción de género, género, estereotipos y feminismo y al tiempo que leía me convencía de que lo que encontraba me emocionaba, me inspiraba y sobre todo me invitaba a cuestionar todo lo que yo había incorporado siempre a mi modo de vivirme como mujer. Fue así como mi formación en género acompañada de un trabajo reflexivo sobre mí misma me ha permitido transformarme como mujer, en este sentido hoy al menos estoy en la posibilidad de saber que ser mujer puede significar diferentes cosas, que vivir en pareja debería ser una elección y no una obligación para las mujeres, que no tener a un hombre a tu lado no es estar incompleta, que la maternidad no está hecha para todas las mujeres y que no ser madre no te anula como mujer.

Como promotora de la salud, este proceso me ha permitido alcanzar la claridad necesaria para saber que quiero que mi práctica profesional sirva en la medida de lo posible para minimizar las condiciones de opresión y control que el sistema patriarcal ejerce sobre las mujeres, entiendo también la responsabilidad que como promotora tengo de generar las condiciones pedagógicas necesarias que permitan a las personas reflexionar sobre su realidad, con la intención de generar cambios paulatinos que se reflejen en su capacidad para cuestionar su relación con el poder y por ende en el aumento de sus niveles de autonomía.

Y a ti ¿Cómo te ha cambiado la vida durante o después de tu formación como promotor/a de salud? Espero tus comentarios.

Licencia de Creative Commons
Descubriéndome feminista by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

 

 

Licencia de Creative Commons
Imagen «El feminismo en mi vida» by Diana Yarely Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(112)

Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces

“Entre el reflejo y la palabra”

Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces

 

Definirme a mí misma como promotora de la salud no es para mí tarea fácil, sin embargo, puedo decir que en el transcurso de mi formación me he  asumido como una profesional que opta por el apoderamiento de las mujeres, interesada en favorecer con su trabajo procesos que coadyuven a minimizar las condiciones de opresión que se han impuesto a las mujeres y de promover espacios que promuevan procesos reflexivos que permitan a las mujeres hablar, cuestionar, enfrentar,  replantear , etcétera, los discursos que han incorporado como parte de una sociedad patriarcal y, el impacto que estos discursos han generado en cada una de sus vidas.

 

mujeres diversasDesde esta posición he intentado que mi práctica profesional este guiada por supuestos emancipadores, tales como la esperanza, la autonomía y la libertad, lógicamente la reflexión es parte de mi quehacer diario, no solo me refiero a los procesos reflexivos que como parte de mi labor intento promover en mis espacios de trabajo, sino también al arduo proceso de reflexión que he tenido que emprender sobre mí misma y sobre mi propia práctica.

En este camino he podido mirar lo inevitable que resulta que como parte de tu labor y mientras promueves la reflexión en otras mujeres, de pronto te encuentres a ti misma; al decir te encuentres me refiero por explicarlo de alguna manera, a reconocerte en ellas, a escucharte en su voz, a mirarte en sus ojos, a reconocer sus problemas como tuyos, y así sin importar que tan distintas sean de pronto se encuentran juntas, se encuentran cercanas.

Pero qué sucede cuando esto ocurre, desde luego hablaré desde mi experiencia propia. Para mí esta ha sido la parte más enriquecedora pues me ha permitido conocerme a mí misma, a través de otras mujeres,  me ha permitido escuchar infinidad de voces diferentes a la mía, también encontrar infinidad de formas diferentes de explicarse una misma realidad pero sobre todo me ha permitido dudar de lo que siempre he creído incuestionable y  confiar en la duda como oportunidad para aprender nuevas maneras de caminar y convertirme en lo que quiero ser.

Si a esto le sumamos que como promotora de la salud, tener la oportunidad de trabajar en espacios colectivos de reflexión es algo invaluable; en tanto que te permite por ejemplo; llevar a la práctica los conocimientos adquiridos a lo largo de tu formación, conocer tus fortalezas y tus debilidades en el trabajo con la gente, te permite perfeccionar tus habilidades y vislumbrar nuevas posibilidades de acción para enriquecer tu práctica;  pues no me queda más que pensar en la reflexión  no sólo como quehacer obligatorio de lxs promotorxs de la salud, sino como posibilidad de transformar el mundo.

Y a ti, en qué medida te ha ayudado la reflexión para mejorar tu práctica como promotor/a de salud.

Licencia de Creative Commons
Mirándome en otros ojos, escuchándome en otras voces by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(152)

Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud

“Entre el reflejo y la palabra”

unión de manos

 

Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud

Aún recuerdo aquel día, no recuerdo la fecha, ni el mes, ni el día, sin embargo recuerdo perfectamente las sensaciones que experimenté; una mezcla de nerviosismo, incertidumbre, miedo a lo desconocido y a lo que pudiera pasar. Estaba ahí. Yo Yasmin; la promotora de la salud, junto a un grupo de mujeres indígenas con quienes a partir de entonces compartiría un espacio de trabajo conjunto, el espacio físico era un salón pequeño, en apariencia muy similar a una sala de estar; pero reconocía otro espacio; un espacio simbólico, ese que en ese primer día estuvo la mayoría de tiempo gobernado por el silencio, un silencio que después entendí, decía mucho.

Estábamos ahí, éramos quizá quince o veinte mujeres, habíamos jóvenes y mujeres mayores, encontrándonos por primera vez, todas mujeres, sin conocernos aún. En ese momento, en cuestión de segundos, vinieron a mi mente como flashes fotográficos un montón de cosas que durante mi formación como promotora de la salud había escuchado respecto al qué – hacer de lxs promotorxs, lo cierto es que en ese momento me daba cuenta que la realidad supera cualquier cosa que me hubiera imaginado mientras tomaba clases en las aulas.

Ese fue uno de los primeros contactos que como promotora de la salud experimenté con la realidad,  a partir de ese momento muchas son las vivencias que han enriquecido mi práctica como profesional de la promoción de la salud.

Yo soy Yasmin, licenciada en promoción de la salud por la UACM.

Soy una mujer que vive,  que habla mucho,  que llora, que vibra. Apasionada por la promoción de la salud crítica, con la convicción de trabajar por un mundo más justo, interesada en temas de género, interculturalidad y derechos de las mujeres y te invito a seguir este espacio donde estaré compartiendo las vivencias que día a día alimentan mi amor por la promoción de la salud y la reconstrucción que como mujer he experimentado a partir de múltiples reflexiones durante mi formación profesional.

Licencia de Creative Commons
Yasmin: Una mujer, una promotora de la salud by Yasmin Guadalupe Vasquez Zagaceta is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.

(152)

Follow

Get every new post on this blog delivered to your Inbox.

Join other followers:

Ir a la barra de herramientas