Para ser respetado, hay que aprender a respetar

En mi artículo titulado “un episodio difícil” describir una situación que enfrenté en mi trabajo como promotora de la salud en la cual el respeto fué trascendental. En mi ámbito laboral varios valores juegan un papel importante, pero sin duda el respeto es fundamental, ya cuando éste se da genera condiciones para que los participantes de los procesos de promoción de la salud queden satisfechos. Para explicar un poIMG-20151105-WA0000co mejor de lo que hablo empezaré diciendo que:

El respeto sin duda es uno de los valores morales que es importante en varios aspectos de mi vida. Yo lo llevo a la práctica en lo familiar y  laboral así como con mis amigos, ya que considero que es fundamental para poder lograr un ambiente armonioso de interacción. Sin embargo lograr el respeto en un ambiente de promoción de la salud no siempre es algo que se dé sólo. El respeto se construye. Con respecto a esto puedo deducir que el respeto que me tienen los jóvenes con los que trabajo es porque he aprendido a ser tolerante ante sus actitudes, además de tratar de comprenderlos, valorar sus intereses y necesidades. Por ejemplo no todos los jóvenes tienen la misma edad, ni los mismos intereses. Por eso durante el periodo que trabajé con ellos era importante realizar actividades de acuerdo a sus edades en diferentes etapas y que al final les sirviera y no causara molestia en ellos. Tomando en cuenta esto lograba que las actividades resultaran adecuadas y agradables para ellos. Y considero que ésto es una forma de respetarlos.  Pero esto no siempre sucedió así.  Al inicio de mi trabajo, ellos no manifestaban mucho interés. Esto se notaba porque ponían caras de desagrado e incluso querían que las actividades terminarán antes de lo planeado. Con base en esto fue necesario que yo realizara dinámicas divertidas en cada tema que tocábamos para que todos los jóvenes pudiesen participar. Es por ello que tomé la decisión de innovar en las actividades con los jóvenes.  Con respecto a esto, siempre les he recalcado que todo lo que aprenden, así parezca muy sencillo , en algún momento de su vida les servirá para llevarlo a la práctica en lo personal o laboral y  esto sin duda me ayudó a comprender que para obtener respeto hay que aprender a respetar.

Para poder aprender a respetar es necesario poner atención a tu alrededor y aprender a analizar la situación o escenario en el que te encuentras para poder lograr entender qué es lo que se necesita hacer. Además de que no todos pensamos de forma similar, cada uno es diferente y tiene necesidades diferentes, en sí debemos aprender a escuchar al otro. Pero sobre todo aprender apreciar y valorar los conocimientos y virtudes de cada uno de los jóvenes. Es importante ir analizando cada situación que se te presenta en el trabajo pues esto te ayudará a saber cómo debes actuar y tomar decisiones. Es por ello que en cada situación que se me presenta analizo y reflexiono mi forma de actuar con los jóvenes.  

Por ejemplo en el segundo año de ser promotora de la brigada Zacatuches, sentía muy nerviosa ya que contaba con jóvenes especialistas en salud, como estudiantes de medicina, enfermería y psicología. Esto a mí en lo personal me parecía un gran reto ya que debía estar preparada en varios temas pues ellos eran los expertos. En una ocasión nos tocó hacer limpieza en la Casa de Cultura Quinta Axayopa en agradecimiento a que nos prestaban el lugar.  Ese día al igual que los jóvenes ayudè a realizar la limpieza y justo cuando estaba lavando las ventanas una chica llamada  Ibeth quièn era  beneficiaria en ese entonces dijo “¡ay!, mi vida, eres un amor, en vez de que diga háganlo, ella empieza a hacerlo”, en ese momento comprendí que antes de dar una orden debemos partir con el ejemplo.

Sin duda todo esto que he hecho con los jóvenes y el aprender a manejar la situación no ha sido fácil, es por ellos que siempre pido consejos. Esto  en especial con Verónica, una compañera de trabajo y además una gran amiga, al igual que a Ramiro que además de ser mi ex-coordinador es al igual un excelente amigo. Siempre me ha gustado escuchar crìticas de mi trabajo para poder hacerlo mejor o bien tratar de mejorar algunas cosas. Ellos además de ya tener práctica, son muy buenos en lo que hacen. Es por esto que aprendí de ellos que más que un buen líder no es aquel que ordena y dice que hacer, si no que escucha y es el primero en poner el ejemplo. Por otro lado Vero fue mi promotora y de ella también aprendî que es importante generar confianza con los jóvenes pero que en momentos de trabajo y respeto hay que saber diferenciar de la amistad, ya que es importante que los jóvenes aprendan a trabajar de una forma que les agrade, pero teniendo en cuenta que en la práctica yo soy su promotora y fuera soy una amiga con la cual pueden contar, y sin duda todas estas enseñanzas me han servido, para poder trabajar con los jóvenes con los que trabajo.

Si bien este proceso no fue fácil, ya que a través de la práctica tuve que aprender que a los jóvenes no debe dárseles toda la confianza, y en si a todo aquel con el que laboras, ya que muchas veces esto puede ocasionar que los acuerdos a los que llegan no se respeten. Por ejemplo yo siempre he sido accesible con los chicos nunca les levantó la voz y siempre que necesitan mi apoyo se los doy. Pero en una ocasión en la que nos tocaba firmar listas de asistencia, una chica se equivocó y firmó en otro lugar donde no se encontraba su nombre. Entonces les dije que teníamos que volver a imprimir las listas y esto generó que los demás jóvenes se desesperan y comenzaron a gritar. Entonces en ese momento yo me desesperé y les grité “Estoy hasta la madre, yo siempre los apoyo y ustedes nunca ponen de su parte, así que se calman y se esperan”. Algunos se quedaron callados, otros tenían la mirada así abajo, otros sólo movían la cabeza diciendo sí, en fin varias reacciones en ese momento se reflejaron. Pero sin duda la mía ya que nunca me había visto así, esto me ayudó a comprender que no solo la confianza es un arma importante para el liderazgo, sino que también tener en claro los papeles de cada uno. Ahora los jóvenes tienen claro que cuando levantó la voz es porque se tiene que hacer y es la última palabra.

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Un episodio difícil

El día 4 de octubre, me encontraba trabajando con los jóvenes de la Brigada Zacatuches INJUVE, para ello Nelly (Nelly es una beneficiaria del programa y es psicóloga, prácticamente su función es participar en las actividades que les planteo y dar capacitación cuando le pido ayuda o es de su agrado darlas), ella actualmente les está impartiendo un taller de “Alfabetización Emocional”, con la finalidad de que conozcan y sepan manejar las emociones, el taller consiste en un intercambio de ideas, ella cuestiona a los chicos con las siguientes preguntas; ¿¨Qué es una emoción? ¿Cuántas emociones hay?, etc., a partir de esto ella utiliza dinámicas para hacer énfasis en las emociones y cómo es que estas juegan un papel importante en cada una de las personas.  Y bueno pues en el IMG-20151014-WA0000momento en el que ella se encontraba trabajando con sus compañeros, algunos de ellos en específico, Jenny, Benjamín, Jessi, Mayra, Daira, Toño, Yael y Sebas, quienes son beneficiarios míos, es decir en este momento soy su promotora a cargo, se encontraban jugando, en vez de poner atención a su compañera Nelly. Por lo que esto ocasionó un enfrentamiento entre ellos, yo al percatarme de esto trate de ser mediadora de la situación, aunque por dentro sentí gran decepción ya que a los implicados los aprecio y son jóvenes con los cuales comparto muchas cosas a parte de lo laboral, por lo que les pedí que esperaran al final para platicar con ello. Ya que yo esperaba que se comprometieran y respetaran el trabajo de su compañera, como siempre se los he pedido, ya que  en lo personal me gusta respetar el trabajo de los demás como me gusta que respeten el mío. Ahora veo que es importante idear una forma de trabajo la cual ayude a integrar a cada uno de los jóvenes, ya que por sus edades son diferente y demasiado hiperactivos, además de que es importante no tener grupos tan grandes de trabajo, ya que en ocasiones no puedes brindarles la atención adecuada.

Ya en el momento de la plática, les expuse mi molestia y mi inconformidad con su comportamiento, así que todos de alguna manera estuvieron tranquilos y aceptaron su culpa, aunque Benjamín fue el que más me cuestiono, ya que me dijo que porque sólo a ellos los regañaba, si había más de sus compañeros que no ponían atención, y que además se sentían excluidos por el resto del grupo y que consideraba que Nelly tenía una voz muy suave al momento de explicar, por lo que se perdía el interés en la capacitación, sin duda es lo que esperaba de Benjamín ya que él es así, y eso me gusta que los jóvenes no se queden callados ante algo que no les parece y que den sus puntos de vista, a partir de lo que saben y perciben. Una vez que intercambiamos ideas entre Benjamín y yo, concluimos en que ellos son muy buenos chicos y que tienen que apoyar a sus compañeros que se encuentran al frente de la actividad. Debo dejar en claro que no todos son facilitadores, y que en base a lo que los jóvenes estudian y dependiendo de los temas que veo con ellos los refuerzo con conocimientos y experiencia en el tema con jóvenes que considero son un apoyo para mí, en este caso Nelly. Ya que anteriormente me percate que les hacia falta de talleres de autoestima y considere que era mejor que un experto les diera la capacitación. Y bueno en el momento que ellos dan la capacitación yo soy un apoyo, me preparo con el tema para poder resolver dudas que en ese momento el facilitador no pueda.

Lo importante aquí es que después de que ellos me hicieron enojar, pero que en el transcurso de la plática, fui modificando mi actitud, logrando que al final ellos y una servidora termináramos sonriendo y planeando nuestra fiesta de fin de año. Yael hizo un comentario “Lo bueno es que Rosa, estaba enojada, ahora hasta con fiesta salimos, eres bien chida”.

En este momento, al inicio de la plática estaba muy molesta, conforme fue pasando el intercambio, algo dentro de mí me decía que me calmara, pues al final son jóvenes inquietos que buscan estas actividades para desahogarse de todas sus actividades entre semana o bien solo estan aqui porque les interesa la beca, así que un sin fin de ideas pasaron por mi cabeza, hasta que logre tranquilizarme y bueno además de que ellos son conscientes de que soy su autoridad y que ellos deben respetar lo que les digo, sin duda esto me agrado porque se noto el respeto que me tienen. Esto efectivamente me deja un aprendizaje y es que debo aprender a saber manejar cualquier situación que se me presente, debo plantear bien mis argumentos y no debo dejar que el coraje o la adrenalina que siento en ese momento me gane. Es importante mientras dialogas, que en tu mente estes generando una estrategia para dar la mejor solución posible o si no minimo tranquilizar las cosas para que ambas partes expresen su sentir.

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