Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 1)

En mis entradas pasadas he estado hablando sobre mi proceso de formación como promotora de la salud y sobre cómo concibo a la promoción de la salud. Hoy les compartiré cómo he definido mi metodología como profesional (mi manera de hacer promoción de la salud). Antes, considero importante decir que para poder llegar a definirla, una vez que terminé la licenciatura tuve que detenerme a reflexionar y resignificar mi práctica.

Pienso que es importante decir que lo que presento a continuación es un acercamiento de lo que ahora considero  como mi metodología, ya que en estos momentos estoy parada en un determinado contexto y estoy basándome en los conocimientos que he adquirido a lo largo de la carrera, en el trabajo que he desarrollado durante las asesorías que me ha brindado el profesor David García y de lo planteado por la Dr. María del Consuelo Chapela Mendoza. Pero seguramente en un futuro, producto de nuevas reflexiones con respecto a mi práctica y estudios, resignificaré esta metodología debido a que el conocimiento es dinámico y cambia conforme crecemos o avanzamos, es aquí donde cobran sentido las palabras de  Angela Brew:

Estemos listos para un reordenamiento conceptual parcial o completo. Estemos abiertos a nuevas realidades […] Volver a mirar significa siempre estar abiertos a ver nuevamente y de manera diferente (Brew, 1993; pp.5 y 7).

Si quieren saber cómo está constituida mi metodología, los invito a leer está  primera parte del artículo.

 

Mi forma de promover la salud

Realizo promoción de la salud a través de procesos reflexivos que tienen un impacto en los procesos de aprendizaje basados en la experiencia de los sujetos críticos. Con dichos procesos reflexivos busco que los sujetos:

  1. Identifiquen las huellas que han dejado en ellos los discursos de dominación a través de la reflexión-acción.
  2. Generen procesos de aprendizaje críticos que los lleven a transformar esas huellas en conocimiento.
  3. Ganen control sobre su cuerpo, resignifiquen sus prácticas y reformulen un nuevo proyecto de vida saludable que no esté condicionado.
  4. Transformen la realidad y adquieran un mayor nivel de autonomía, apoderamientoempoderamiento, según sea el caso.
  5. Repitan el proceso reflexivo en diferentes problemas de salud, sin necesitar del promotor de la salud.

stairs-70509__180En este sentido, los problemas de salud de los sujetos son una herramienta o el medio que los lleva a cuestionar sus prácticas, a reflexionar sobre la huella que han dejado en ellos los discursos dominantes. Así los sujetos son quienes llevan a cabo sus procesos de promoción de la salud a través de diversas acciones que no están condicionadas por discursos dominantes, ganando con ello autonomía.

Pero ¿por qué menciono que es el sujeto quien promueve su salud?, porque la salud es algo inherente a la persona, yo (promotora de la salud) no puedo promover la salud del otro porque no puedo mandar sobre su ser, su persona. Pero sí puedo generar procesos para que los sujetos críticos sean  empoderados, apoderados y autónomos. Para ello propicio el aprendizaje significativo y refuerzo las capacidades reflexivas.

Finalmente, una vez que genero las condiciones para que el sujeto crítico lleve a cabo sus procesos de promoción de la salud (sin mi ayuda), debo alejarme para no transgredir su autonomía.

 

Qué hago yo

En principio contribuyo a genera las condiciones para que se den diversos procesos reflexivos de promoción de la salud, con  la finalidad de que los sujetos se apropien de ellos y con el tiempo los lleven a cabo sin mi ayuda. En este sentido soy una acompañante, pues como promotora de la salud no puedo imponer los problemas de salud u obligar al sujeto a promover su salud, porque lo estaría forzando a hacer algo que no quiere y cualquier estrategia que emplee fallaría, porque estaría descontextualizada del sujeto debido a que el problema de salud que aborde sería ajeno a él.

human-43351__180Es mejor si en vez de imponer, motivo a la gente a hacer promoción de la salud en ellos. Ustedes se preguntarán ¿cómo hago esto?, fomentando su curiosidad para que se sepan inacabados (de este tema hablé en mi artículo pasado. Promotora de la salud: un ser inacabado) e inicien una búsqueda que los lleve a completarse a sí mismos.

Aclaro que al momento de crear las condiciones para que se lleven a cabo los procesos reflexivos de promoción de la salud debo contemplar diversos factores que influyen en la vida de los sujetos (usos, costumbres, historia, trabajo, etcétera).

No puedo pensar que todos los sujetos tienen los mismos problemas de salud, porque los estaría estandarizando y no todos tienen las mismas condiciones de vida ni las mismas necesidades (no me refiero a las necesidades básicas) debido a que no existe una realidad que nos defina a todos. Por ello opto por tomar en cuenta la opinión de los sujetos con los que voy a trabajar, para poder encontrar similitudes y diferencias, y en base a ello formular los problemas de salud que les son significativos, facilitando las herramientas para que las personas resuelvan sus problemas de salud.

Otra de mis tareas es cuestionar constantemente mí práctica, con el objetivo de mejorarla y nutrirla en base a las experiencias y conocimientos que voy adquiriendo cada día, sin olvidar que siempre debo ver al otro como:

  1. Mí igual, una persona libre en la toma de sus decisiones, capaz de cuidar de su salud.
  2. Sujeto crítico capaz de decidir sobre su cuerpo.

 

Qué le toca hacer al otro

De forma voluntaria, tener la disponibilidad para llevar a cabo sus procesos de promoción de la salud, ya que éste acto debe ser voluntario y no forzado, de lo contrario la experiencia no sería significativa.

Por otra parte, el sujeto tiene que comprometerse con sí mismo y asumir cierto grado de responsabilidad al iniciar cualquier proceso de promoción de la salud, porque si se queda a la mitad del proceso éste no funcionaría como se espera.

Otra de las cosas que le toca hacer al sujeto es aprender activamente, esto implica cuestionarse, reflexionar, llevar lo aprendido a su práctica y volver a empezar, al tiempo que se apropia del método.

Una vez que el sujeto esté preparado para tomar el control de sus procesos de promoción de la salud, lo ideal sería que no lo hiciera solo, sino que generara una red con otros sujetos y juntos siguieran construyendo, desde lo individual y colectivo, sus procesos de promoción de la salud; estar con el otro les permitirá verse reflejados en la práctica del otro, reflexionar sobre la propia y ver cosas que de forma individual no ven.

 

Propósitos de mi forma de hacer promoción de la salud

Que los sujetos:

  • Adquieran autonomía, se empoderen y se apoderen.
  • Generen sus propios procesos de promoción de la salud que les sean significativos y útiles en su vida, al tiempo que ganan control sobre su cuerpo.
  • Generen las habilidades para realizar procesos reflexivos de promoción de la salud con el objetivo de prescindir del promotor de la salud.
  • Desarrollen plenamente sus capacidades humanas y adquieran nuevos capitales.
  • Diseñen un nuevo proyecto de vida viable y saludable que no esté condicionado.
  • Resignifiquen de forma saludable sus aprendizajes basados en su experiencia.
  • Exijan sus derechos y no sean condicionados.

 

Relevancia de los propósitos de mi forma de hacer promoción de la salud

Impactan en la vida de los sujetos, no en la del promotor de la salud. Se espera que los sujetos críticos sean autónomos, empoderados y apoderados, que sean capaces de  construir sus procesos reflexivos de promoción de la salud que los llevarán a mejorar sus niveles de salud sin que dependan de un promotor de la salud.

<<Como mencioné al inicio, este artículo se compone de dos partes, ésta es la primera y la segunda la publicaré en mi siguiente entrada donde hablaré sobre los procesos de aprendizaje en relación con los de la promoción de la salud>>

 

Bibliografía:
  • Bound, D., Cohen & Walker D. et. al. «Unlearning through experience» («Desaprendiendo a través de la experiencia») en Using experience for learning. (1993) Bristol, Pasadena: SRHE/Open University Press, pp. 5 y 7. Trad. Martha A. Gómez Pananá y David García Cárdenas.

Licencia de Creative Commons
Mi manera de hacer promoción de la salud (parte 1) by RUBÍ MARTÍNEZ LUNA is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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Promotora de la salud: un ser inacabado

En mi entrada pasada hablé sobre mi proceso de formación como promotora de la salud, mencioné algunas de las interrogantes que suelen atormentarnos a los promotores de la salud y dije que a partir de esas interrogantes inicié una búsqueda constante que me llevara a darles respuestas. No obstante, evidencié en el artículo, que conforme fui avanzando en la carrera me di cuenta de que no existían respuestas concretas y unánimes a dichas peguntas, sino que cada promotor de la salud les daba un sentido y significado dependiendo de su perspectiva, aprendizaje y experiencia. Pero ahora, quizá se pregunten:

¿Cómo le doy sentido y significado a esas interrogantes?

¿Qué debo hacer para encontrar mi propio camino en la promoción de la salud?

Diré que cada promotor de la salud es encargado de iniciar la búsqueda de su propio aprendizaje y de forjarlo. Pero diary-968603__180esto no significa que la búsqueda se debe iniciar de forma individual. Se pueden apoyar de otros promotores de la salud, ver sus prácticas y compararlas con las propias, auto-cuestionarse, indagar sobre los aspectos que les parezcan relevantes, incluso cuestionar al otro. A partir de lo encontrado, puede haber una reformulación de su conocimiento que les permita construir nuevos aprendizajes y dar un nuevo significado a sus prácticas.

Debo aclarar que este proceso puede continuar por tiempo indefinido. Pero ¿Por qué puede llegar a convertirse en un proceso indefinido? Porque, tal vez, tú como yo en tu proceso de aprendizaje descubras que eres un ser inacabado, porque como dice Freire:

La curiosidad nos empuja, nos motiva, nos lleva a develar la realidad a través de la acción. Curiosidad y acción se relacionan y producen diferentes momentos o niveles de curiosidad. Lo que procuro decir, es que en determinado momento, empujados por su propia curiosidad el hombre y la mujer en proceso, en desarrollo, se reconocieron inacabados y la primera consecuencia de ello es que el ser que se sabe inacabado entra en un permanente proceso de búsqueda. Yo soy inacabado, el árbol también lo es, pero yo soy más inacabado porque lo sé. (Freire, 2004; p. 22).

Y si tú te estás realizando diversas interrogantes sobre la identidad del promotor de la salud o sobre tu práctica como promotor de la salud, es una buena forma de despertar tu curiosidad, comenzar a buscar respuestas y así saberte inacabado. Pero antes hay que tomar en cuenta una cosa, el acto de aprender debe ser voluntario y no forzado, de otra forma el conocimiento no será auténtico ni significativo y puede llegar a darse un estancamiento en el conocimiento.

A continuación te invito a leer por qué considero que la práctica de la promoción de la salud es un proceso inacabado y  en qué momento me concebí como un ser inacabado.

 

La práctica de la promoción de la salud como un proceso inacabado

Existen múltiples formas de hacer promoción de la salud y eso va a depender del promotor de la salud, de cómo se defina como profesional y qué tipo de promoción de la salud ejerza. Pero aunque existan promotores de la salud que trabajen bajo una misma perspectiva e incluso se rijan por los mismos valores éticos profesionales no siempre van a hacer promoción de la salud de la misma manera, porque:

  1. La metodología es propia de cada promotor de la salud (aunque tengan bases similares) ya que ésta se va a entender y significar de acuerdo a la experiencia de cada uno y a su proceso reflexivo (si lo tiene). Pues cada sujeto tiene diversas formas de acercarse y apropiarse del conocimiento, por ejemplo, yo no puedo adoptar una metodología que no comprenda porque al momento de llevarla a la práctica no entenderé como aplicarla, ya que, no me he apropiado de ella y no me es significativa.
  2. Las circunstancias y problemas de salud de los sujetos cambian, no son constantes, debido a que el contexto histórico, social y político no siempre es el mismo.

Pero aunque no siempre hagamos promoción de la salud de la misma road-sign-663360__180manera,  es recomendable que construyamos y llevemos a la práctica una metodología que rija la forma en la que hacemos promoción de la salud, esto nos dará la oportunidad de tener cimientos firmes y a partir de ello responder a los múltiples problemas de salud de las personas. También nos dará la ventaja de no perdernos en el camino, caer en ambigüedades o simplismos, pues siempre podremos regresar a los cimientos, cuestionarlos, resignificarlos y nutrirlos con nuevos conocimientos, como lo ejemplifica Schön al referirse a una clase magistral de interpretación musical:

La <<lección>> tiene dos partes. En la primera, Grenhouse descubre por imitación cómo está construida la interpretación de Calsas en cada frase a través de dos detalles precisos del arqueo, la digitación y el matiz. En la segunda parte, Grenhouse ve y escucha cómo una configuración, totalmente diferente pero igualmente precisa, de arqueo, digitación, fraseo y matiz dentro de la frase, produce una alternativa a la primera ejecución igual de hermosa. La lección no dice que existan dos formas válidas de interpretar la pieza sino que existen tantas como el intérprete sea capaz de inventar y ejecutar. (Schön, 1987; pp. 163-164).

Al construir nuestra metodología podemos basarnos en principios y valores inquebrantables, normas, sustento teórico, procesos reflexivos sobre la propia práctica y, algo que sin duda nos ayudará, será someterla a cuestionamientos críticos constructivos. Es importante que constantemente estemos nutriendo nuestra práctica, reflexionemos sobre lo que esta bien y lo que puede mejorar. Pienso que es de vital importancia que los promotores de la salud siempre estemos preparándonos profesionalmente, con el propósito de mejorar nuestra práctica; al final somos seres inacabados y por tanto, no podemos saberlo todo, siempre habrá algo que podamos mejorar.

Los invito a que hagamos de nuestra práctica una búsqueda constante de conocimientos, reflexionemos sobre ella, la cuestionemos y la revaluemos, intentemos mejorarla, le demos nuevos sustentos teóricos y sigamos avanzando.

Leer másPromotora de la salud: un ser inacabado

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